Las redes sociales han demostrado una gran capacidad para coagular una indignación difundida en un movimiento real y activo, pero no resulta todavía claro si es posible usar la red para elaborar el discurso político de este movimiento. Y si es demasiada la dependencia de unas corporaciones multinacionales a las que este movimiento denuncia.
listadoSimone Santini es profesor de Informática de la Universidad Autónoma

