MEMORIA HISTÓRICA // LA FIGURA DE JOSÉ BOTELLA LLUSIÁ PUESTA EN ENTREDICHO POR LA ARMH
Se estrecha el cerco sobre los responsables de robos de niños en el Franquismo

La Asociación para la Recuperación de la Memoria
Histórica (ARMH) ha puesto en manos del Juzgado los
nombres de algunos de los presuntos implicados en el
tráfico de neonatos urdidos durante el Franquismo.

01/10/09 · 0:00
Edición impresa

La Asociación para la Recuperación
de la Memoria Histórica
(ARMH)
presentó el 25 de septiembre en el
Juzgado de Instrucción nº 5 de Madrid
información sobre más de 20 casos
de robo de bebés durante el Franquismo.
Estos, se suman a los del 8
de enero de 2009 que, por “razones
de urgencia”, sí permitió investigar
la Audiencia Nacional, a pesar de
que ya se había declarado a Garzón
incompetente para investigar los crímenes
del Franquismo. Ese resquicio
permite que los casos de varias
madres, presas políticas a las que se
les arrebataron sus hijos, se investiguen
.

A raíz de esa denuncia admitida
por la Audiencia, el Juzgado citó a la
ARMH. Su abogado, Fernando Magán,
ha aportado ahora abundante
documentación y nuevos testimonios
(en esta ocasión de madres sin
filiación política conocida) junto a un
informe inédito de 24 páginas, recopilado
por el sociólogo Francisco
González de Tena que pone nombre
a algunos presuntos culpables en
Bilbao y Madrid, entre otros lugares.

Ese estudio da nombres de ginecólogos,
abogados, curas, monjas y
personas afectas al Franquismo que,
supuestamente, organizaban las
adopciones ilegales. Los secuestros
de bebés comenzaron en los primeros
años de la dictadura con presas
políticas después se convirtió en una
práctica generalizada. Según este informe,
"el modus operandi era el
mismo: mujeres con partos naturales
y a término, daban a luz a bebés
sanos, que les eran retirados con la
excusa de que era necesario llevarlos
a las incubadoras. Luego decían a
las familias que habían muerto y que
la clínica se encargaba de todo. Los
padres no veían los cuerpos y los médicos
certifican las muertes. Las noticias
las daban curas o monjas". González
de Tena asegura que todo esto
era posible por dos motivos: "No denunciaban
porque existía un ’miedo
reverencial’ hacia la Iglesia, a la que
otorgaban impunidad amparada en
la caridad. Además, había una ’socialización
del silencio’ que prevalece
hasta hoy. Los cuerpos no eran
enterrados, no se han encontrado
partidas de bautismo in artículo mortis,
tampoco hay documentos en los
que las madres accedan a dar a sus
hijos" y denuncia la actual colaboración
nula de las instituciones.

Esto lo ha comprobado Mar
Soriano Ruiz recientemente al reclamar
el historial médico de su hermana
Beatriz, nacida el 18 de enero de
1964, al Archivo Regional de Madrid:
"Los historiales de la Maternidad de
O’Donnell [ver recuadro] se encuentran
en el Archivo del Hospital Gregorio
Marañón pero de allí, mandan
a la gente aquí", dijeron las funcionarias.
Entonces pidió el parte de incubadora,
que sí estaba, y le contestaron
las mismas funcionarias: "No
podemos dar más datos, pero consta
que tu hermana murió por otitis (firmado
por los doctores Castiella y
Villa) y ese mismo día, casualmente,
fallecieron en la misma clínica seis
niños más también de otitis".
Su caso es uno más de los presentados
ante el Juzgado. Algunos ginecólogos,
aún vivos de la Maternidad
de O’Donnell, donde hay varios casos
de neonatos robados, están citados
como presuntos conocedores de
los hechos. También se menciona al
doctor Vela de la clínica San Ramón,
donde se habrían producido adopciones
ilegales hasta los ’80.

El documento relata muchos casos
similares en Bilbao y en la mayoría
de las ocasiones aparece un
mismo nombre: "En la cabeza de este
grupo aparecía [presuntamente]
Mercedes Herrán (ya fallecida) que
utilizaba el nombre de Mercedes de
Grass, apellido del marido. Algunas
de las mujeres afectadas iniciaron
por su cuenta, hace tiempo, la búsqueda
desesperada de sus hijos, visitando
las clínicas en las que dieron
a luz (Indautxu y San Francisco
Javier, Bilbao) y reclamando sus fichas
clínicas. Todas sus gestiones
fueron inútiles". De Grass se llegó a
hacer famosa en todo el Estado español,
ya que hasta ella llegaban
muchas peticiones de adopción de
niños que habría gestionado con la
ayuda de un párroco, un ginecólogo,
una abogada, una secretaria, un
notario y una monja, algunos vivos
todavía. "Todo apunta a que entre
1965-1980, e incluso con una continuidad
ya menor hasta 1995 –señala
el citado informe–, estuvo operativa
en la ciudad de Bilbao una red organizada
para sustraer neonatos a parturientas
en situación de debilidad
social (por edad o estatus) y darlos
en adopción ilegal". Se tejió una tela
de araña en pisos y chalés donde se
alojaban las jóvenes a las que después
se les sustraían los bebés.


ALGUNAS CLAVES
DE LOS TESTIMONIOS

CONTROLADO DE CERCA

Los datos recabados señalan que desde 1940 estas prácticas sucedían en determinados centros, causalmente conectados espacialmente.
Incluso, alguno de los testimonios presentados en septiembre ante la justicia madrileña afirma que se habría extendido hasta 1995. “Las
maternidades de referencia en Madrid eran la antigua O’Donnell, y su anexa Santa Cristina, y después la Clínica San Ramón (privada), situada frente a las anteriores. Junto a estos centros funcionó la “Inclusa Provincial la Paz”, capacitada para dar niños en adopción. En Bilbao los dos centros están situados en la misma calle, Gordóniz: La Clínica de San Francisco Javier (privada), y en la acera opuesta, la Clínica Uzparicha o Indautxu”.

PRECIO: 200.000 PESETAS

Nacida en Murcia, se quedó embaraza cuando era joven su familia la echó a la calle. María Dolores Chumilla recurrió a un cura que la envió a uno de los pisos de Mercedes de Grass en Bilbao, según ella misma relata en el informe de la ARMH. Trabajó como costurera y en la limpieza para Mercedes de Grass. Pagó 12.000 pesetas de la época para dar a luz en la clínica San Javier (Bilbao) el 13 febrero de
1978. Cuando dio a luz, la monja sor Amestoy le dijo que se marchara a Murcia, que ella cuidaba a la niña. Cuando volvió esa misma monja le dijo que De Grass había dado a la niña. Una compañera de piso embarazada le aseguró que por la pequeña pagaron 200.000 pesetas.

UNA OTITIS MORTAL

Nuria M.T. cuenta en el informe que su madre dio a luz a su hermano Luis en su casa el 21 de abril de 1965 en Aranjuez, pero “mi madre fue llevada a la Maternidad de O’Donnell ya que mi hermano había nacido antes de término”. Cuando llegó a la maternidad se lo llevaron a la incubadora mientras extraían la placenta a la madre. “No le vieron más; a los siete días les comunicaron a mis padres la muerte del niño; causa: Otitis”, señala su hermana. Sin embargo, según ha señala Francisco González de Tena, y se acredita “en la evolución de la mortalidad infantil en España (1964), no existe ni un sólo caso de muertes acreditadas por esta causa”, señala.

JOSÉ BOTELLA LLUSIÁ

El ginecólogo José Botella Llusiá, tío de Ana Botella, aparece en la investigación sobre el robo de bebés que se esta llevando a cabo por varias asociaciones de afectados ya que intervino, presuntamente, en la desaparición de varios bebés según apuntan las familias. Botella Llusiá fue fundador, en 1956, y director durante años de la Maternidad de O'Donnell. Tras licenciarse en Medicina y Obstetricia, perfeccionó sus estudios en Alemania en los años '30. Además, durante el Franquismo ocupó cargos institucionales. Fue rector de la Complutense entre 1962 y 1978, presidente de la Sociedad Española de Fertilidad y presidió también la Real Academia de Medicina.

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