TELEVISIÓN // ¿FORMACIÓN DE NUEVOS PERIODISTAS?
Tras ser becarios, subcontratados como ordenanzas

Los becarios de la Universidad Rey Juan Carlos que realizaron durante el curso pasado su prácticum en la televisión del Cervantes continuaron como
ordenanzas de la empresa Opertel Marketing.

22/01/09 · 0:00
JPG - 8.4 KB
 
TELEVISIÓN. A raiz de la crisis, la precariedad se ha instalado en los medios.

Si las condiciones que sufren los profesores
de castellano que ‘colaboran’
con el Instituto Cervantes no servirán
para que el Gobierno español
pueda presumir del respeto de los
derechos laborales, tampoco lo podrán
hacer con la situación que se vivía
el año pasado en la televisión por
internet del Centro Virtual, como denunciaron
en este periódico varios
de sus trabajadores.

Para sacar adelante el informativo
Culturas, el Cervantes se sirvió de
estudiantes de la Universidad Rey
Juan Carlos (URJC) que debían cumplir
su prácticum. Carmen Caffarel,
además de dirigir el Instituto Cervantes,
es catedrática de esta misma
universidad. “El prácticum es una
asignatura obligatoria de la Facultad
de Ciencias de la Comunicación de
la Universidad Rey Juan Carlos. Su
duración es de 300 horas (15 créditos).
Consiste en la realización de
prácticas en empresas e instituciones
del sector de la comunicación,
con las que la Universidad ha establecido
un convenio de colaboración”,
como se explica en la propia
web de la URJC.

Tras estas 300 horas, los estudiantes
que continuaron ligados al Cervantes
lo hicieron también de una
forma indirecta. De ser parte de un
acuerdo entre dos instituciones públicas,
pasaron a ser subcontratados
por Opertel Telemarketing como ordenanzas,
cuyo administrador sería
también el gerente de Serviwork,
una empresa de trabajo temporal,
según aparece en el directorio de
empresas virtual Madrid3d.es.
Trabajar como ordenanzas en la
televisión del Cervantes no era una
exclusiva de los becarios de la Rey
Juan Carlos, “los redactores que hacían
el prácticum empezaron así y
después continuaron como ordenanzas.
Pero algunos de los editores tenían
contrato de ordenanza desde el
primer día”, explica Milagrosa Crespo,
quien hasta marzo era una de sus
superiores, que también reconoce
que más suerte tuvieron el grupo de
becarios documentalistas de la Universidad
Carlos III.

DIAGONAL ha tenido acceso a
uno de los contratos por los que se
amplió la relación entre los estudiantes
de la URJC y el Cervantes. Su
nueva labor consistía en “la realización
de la obra o servicio apoyo técnico
en la implantación de un sistema
de videoconferencias en todos
los centros” y, como se puede leer en
la cláusula 11ª, “los servicios serán
prestados en la empresa usuaria
Instituto Cervantes”. Una situación
que en la nueva etapa televisiva del
Cervantes tiene visos de cambiar, ya
que algunas de las personas contratadas
como ordenanzas han sido elegidas
como becarios, según se hizo
público el 19 de diciembre. Un nuevo
hito en el respeto de los derechos laborales
del Cervantes.

+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

separador

Tienda El Salto