MEDIOS // TRAS LAS PROTESTAS DEL 12-M, LOS ESTUDIANTES SE REÚNEN EN BURGOS
El Ministerio recompensa los reportajes probolonia

En noviembre, ‘El País’, ‘El Mundo’ y ‘La Vanguardia’ reproducían las consignas del Ministerio para apoyar Bolonia. Ahora han sido compensados con
publicidad en el inicio de la campaña ‘queesbolonia.es’

19/03/09 · 0:00
JPG - 20 KB
 
REPORTAJES. Imágenes de los artículos que los diarios ‘El País’, ‘El Mundo’ y ‘La
Vanguardia’ publicaron a finales de noviembre contra el movimiento antibolonia.

“¿Saben los estudiantes por qué luchan
contra el Plan de Bolonia?”,
se preguntaban entre el 24 y 25 de
noviembre El País, El Mundo y La
Vanguardia. Con tres reportajes
muy similares, tanto en el fondo como
en las formas, estos diarios reproducían
el mensaje que desde el
Ministerio de Cristina Garmendia
se ha intentado divulgar para difundir
las ‘bondades’ de Bolonia y la
convergencia europea. Entonces
este periódico denunciaba que estas
publicaciones serían recompensadas
durante 2009 (ver DIAGONAL
nº 91) con ingresos publicitarios
del Ministerio de Ciencia e
Innovación (MICINN).

Cinco meses después de estos artículos,
y tras reconocer numerosas
veces los problemas de comunicación
para explicar el Espacio Europeo
de Educación Superior (EEES),
el Ministerio estrenaba dos páginas
web (www.queesbolonia.es y
www.boloniaensecundaria.es) para
“suministrar información útil y divulgar
las ventajas del EEES”. El día
de su presentación, el 9 de marzo,
los mismos periódicos incluían una
página de publicidad titulada “¿Qué
es el Proceso de Bolonia y en qué
afecta a los estudiantes?”. Ni ABC, ni
La Razón, ni Público se vieron agraciados
con la inserción publicitaria.

Aunque sí algunos periódicos que se
distribuyen en zonas universitarias.
Unos ingresos que rondarían, según
las tarifas publicitarias que estos medios
anuncian en sus páginas web,
los 30.000 euros para el buque insignia
de PRISA, 24.500 en El Mundo y
17.800 en el diario catalán.
Con la vuelta de la masificación
de las protestas de las asambleas antibolonia
[ver recuadro], el departamento
de Garmendia pasa también
a la ofensiva en estos medios, ahora
bajo el formato publicitario. Pero sin
ningún cambio en el mensaje. Por
ejemplo, la preocupación por desmentir
la privatización de la universidad:
ni habrá que hacer prácticas
gratis ni se permitirá la entrada de
las empresas en la Universidad.
Para la primera cuestión afirma: “Ni
Bolonia ni el Gobierno establecen
criterios sobre su remuneración”.
Bienvenida sea la competitividad y
el libre mercado. Para la segunda:
“La relación responsable con las
empresas e instituciones seguirá
siendo necesaria”.

Lo que sí ha cambiado en los últimos
meses ha sido la presencia de
la máxima responsable de la universidad,
de ser conocida como la
ministra “desaparecida”, a ser entrevistada
y protagonista habitual
de los grandes medios. Eso sí, el 10
de marzo, el diputado del PNV, Emilio
Olabarría solicitaba amparo al
presidente del Congreso, José Bono,
para que Garmendia aclare si continúa
manteniendo acciones en diversas
empresas tecnológicas, lo que
podría suponer un incumplimiento
de la Ley de Incompatibilidades.
El estreno de la campaña publicitaria
del Ministerio estuvo precedida
con otro gran interés mediático por
las reformas universitarias. Entre el
2 y 8 de febrero, el grupo público
RTVE, bajo el título Todo sobre el
Plan Bolonia, utilizó la televisión, radio
y web para “llegar a todos los rincones
de la universidad y a todos los
entresijos de la reforma con un impresionante
despliegue ”.

Tras el 12-M, ¿nuevos retos?

Con la jornada de movilización
del 12 de
marzo, y la posterior
convocatoria europea
motivada por la cumbre
de jefes de Estado, la
comunidad universitaria
ha vuelto a mostrar
en los últimos días su
oposición a la reforma
que conlleva Bolonia.
También unos 300 profesores
firmaron días
antes un manifiesto crítico
con Bolonia. ¿Y a
partir de ahora? Los
estudiantes se reúnen
entre el 20 y 22 de
marzo en Burgos, como
se fijó en el encuentro
de diciembre en Valencia.
Una de sus reivindicaciones
ha sido el
sometimiento a referéndum
de la reforma universitaria,
aunque en la
Universitat de Barcelona
de poco ha servido
la aplastante victoria
del ‘no’ a Bolonia, ya
que el Claustro no
admitió el voto en bloque
de los estudiantes
en favor de la paralización.

“Un referéndum
con los estudiantes
sería antidemocrático”,
reconocía Garmendia
días después del referéndum
en Barcelona.
Mientras, Tomàs Sayes
ha continuado con su
huelga de hambre iniciada
el 23 de febrero.

+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

separador

Tienda El Salto