MEMORIA // ANTE LA INDIFERENCIA INSTITUCIONAL
Micromecenas cuya recompensa es la memoria

Varios proyectos pedagógicos relacionados con la memoria histórica salen adelante con financiación de particulares a través del crowdfunding.

, Madrid
17/07/12 · 0:00
DESENTERRANDO EL SILENCIO. Imágenes aparecidas en el libro / Sergi Bernal

Documentar el pasado se vuelve una tarea complicada
cuando la crisis económica seca todas las fuentes de financiación
pública destinada a la investigación. Los
impulsores de iniciativas que profundizan en la historia reciente de
España encuentran cerradas las puertas de las subvenciones
con
las que, en otro tiempo, salían adelante trabajos pedagógicos que
evidenciaban realidades hasta entonces tapadas con la losa del
desconocimiento.

Cineastas como Lucía Palacios, Dietmar Post y Alberto
Bougleux y fotógrafos como Clemente Bernad, Sergi Bernal y Lican Esteve
han querido mostrar a la ciudanía elementos con los que entender el
pasado y, por tanto, comprender también muchos de los procesos políticos
actuales. Y lo están logrando a pesar del cerco al saber global que la
clase política trata de imponer a golpe de tijera.

En internet, donde las ideas se extienden sin límites, el conocimiento puede escapar de la dependencia institucional y seguir adelante gracias al mecenazgo popular.
El crowdfunding [microfinanciación] es la herramienta elegida por no
pocos investigadores, fotógrafos y documentalistas para hacer llegar sus
trabajos al gran público. La respuesta ciudadana en las plataformas
de financiación colectiva hace sospechar que el interés por quitar el
velo de silencio al pasado cobra fuerza, incluso en tiempos en los que
la economía acapara toda la atención mediática.

Crowdfunding en 1934

La apertura de una fosa con víctimas de la represión
franquista abre también un espacio de encuentro y progreso. Vecinos de
los pueblos cercanos a estos enterramientos que hasta el momento habían
guardado silencio, comienzan a hablar a medida que la tierra se retira y
asoman los primeros restos humanos. Así fue como el fotógrafo catalán
Sergi Bernal se topó con la historia que, meses después, desembocaría en
el documental ‘El retratista’, sobre
Antonio Benaiges: un maestro republicano fusilado en julio de 1936. La
experiencia docente de Benaiges guarda un paralelismo histórico con el
modo en que Bernal le está rindiendo homenaje –a través del documental-
76 años después.

El profesor aplicó en su escuela el método del pedagogo
Celestine Freinet: dar a los pequeños herramientas para expresar
conocimientos y habilidades. Para ello, se hizo con una imprenta y
pronto comenzó a publicar cuadernillos que hacían los propios menores.
Estas publicaciones escolares adquirieron notoriedad y lograron reunir
suscriptores entre los labradores del pueblo “y hasta del mismo
presidente de la República, Alcalá Zamora”, ha documentado Bernal.
Ahora, ‘El retratista’ (2012) trata de cobrar vida del mismo modo que
lo hicieron los cuadernos escolares casi ocho décadas atrás: con las
aportaciones ciudadanas.

El germen del documental que ha recaudado 7.275 euros
–de los 5.000 que se plantearon- se sitúa en el verano de 2010, cuando
Bernal se acercó a los montes burgaleses de la Pedraja, donde un grupo
de forenses y arqueólogos trabajaba en las labores de exhumación de casi
un centenar de asesinados a manos franquistas. El trabajo fotográfico
que realizó esos días lo plasmó en la exposición ‘Desenterrando el silencio’:
el primer paso del documental que ahora dirige junto a Alberto
Bougleux. Uno de los testimonios que halló a pie de fosa le puso sobre
la pista de este profesor catalán destinado a la escuela rural de
Bañuelos de Bureba. “Teníamos filmado el 80% del proyecto; si no
recurríamos al micro mecenazgo, el proyecto moriría”, narra Bernal.
Después, alojaron su iniciativa en la plataforma Verkami: “No teníamos
productor ni organismo que nos apoyase”. La respuesta ciudadana fue
mejor que la esperada: “A los seis días ya obtuvimos la cantidad
solicitada y a los 40 teníamos casi 7.500 euros”. Las 184 personas que
han confiado en el proyecto de Bernal y Bougleux dan “una gran
legitimidad, ya que es la gente la que pone de su bolsillo para que la
memoria no se pierda”.

De recompensa, un Franco

Otra de las curiosidades que engrosan el conocimiento
sobre el pasado viene de la mano de los cineastas Lucía Palacios y
Dietmar Post. La manchega y el alemán han logrado el apoyo de 115
mecenas y 15.680 euros para su documental Los Colonos
del Caudillo
, alojado en Lánzanos. Su
trabajo pone de actualidad la existencia y el significado de las
antiguas colonias franquistas: pueblos levantados de la nada que
ofrecían al colono tierra y un animal
. A cambio se le pedía
“lealtad al movimiento”. La razón de ser de estos lugares la explica el
Instituto Nacional de Colonización, creado en 1939 ateniéndose a las citta nuove
[ciudades nuevas] de la Italia de Mussolini: “Nuestro fin es crear un
hombre nuevo, el hombre fascista, antiurbano y antiobrero, ligado a la
tierra y devoto al régimen, del cual es deudor de todo: casa, tierra y
trabajo, bajo el control del partido”.

En España quedan una decena de antiguas colonias que aún
conservan el apellido ‘Del Caudillo’. Palacios y Post centran su
documental en una de ellas: Llanos. La cinta recoge los testimonios de
varias generaciones, del ex presidente del Gobierno Felipe González y
la del ex ministro franquista José Utrera Molina. El actor Juan Diego
Botto pone la voz al documental.
En el proceso de crowdfunding suele ser habitual la entrega de
recompensas a los mecenas. En el caso del documental de Palacios y Post,
el obsequio es de coleccionista: serigrafías creadas por el artista
alemán Daniel Richter con la imagen de Franco alterada.

A escasas dos semanas de cerrar la financiación, los
directores hacen balance: “La experiencia es positiva pero supone un
esfuerzo de coordinación y unos costes importantes”. “La plataforma se
queda con un 5% de la recaudación, y los gastos de producir y enviar las
serigrafías son muy elevados”, puntualizan. Aún si, repetirían esta
experiencia que conciben como un “arma necesaria que no se distingue de
los movimientos sociales”.

La guerrilla antifranquista

A pesar del terror inoculado en la ciudadanía a base de
ejecuciones extrajudiciales, desapariciones y penas perpetuas de cárcel,
los maquis respondieron al franquismo durante muchos años con la lucha
organizada. Estigmatizados como delincuentes, muchos murieron abatidos
en los montes donde vivían.

La iniciativa de la asociación Cremant Muses y el grupo Paleolab
–con ayuda de La Gavilla verde y Pozos del Caudé- recupera en un
documental historias que giran alrededor de los maquis a propósito de
las labores de exhumación del guerrillero Domingo, muerto en un tiroteo
en diciembre de 1948. ‘¡mAquís!’ es el nombre del
trabajo y la conjugación de las palabras ‘maquis’ y ‘aquí’: la segunda
responde a la coletilla recurrente de los vecinos de los pueblos que
albergan fosas comunes, “está aquí”. “A finales de 2006, Paleolab me
invitó para documentar gráficamente los trabajos de exhumación de
desaparecidos durante la dictadura en un pueblo de Cuenca”, explica
Lican Esteve sobre el origen de la iniciativa que alojaron en Verkami.
“Me sorprendió el miedo y la prudencia de los habitantes a la hora de
hablar del tema”, recuerda. Abriendo las fosas, Esteve veía “cómo los
familiares descubrían una verdad que les había sido negada”. “Me acuerdo
de un hombre convencido de que su padre reposaba en el cementerio de
Mora y negaba la posibilidad de que estuviera en otra parte”. El equipo
de Paleolab descubrió a la víctima en una fosa común cercana. “Recuerdo
el silencio de ese familiar y su absorta cara”.

‘¡mAquís!’ también se dará a conocer gracias al
mecenazgo de 98 personas que han aportado 5.520 euros. “En pocos días de
campaña logramos un tercio del objetivo; cada vez hay más productos
audiovisuales que abordan el tema por lo que parece que el interés es
creciente”, concluye Esteve.

Sobre trabajos de exhumación en las fosas comunes del franquismo versa también el documental ‘Morir de sueños’,
posible gracias a los 6.840 euros que reunió el fotógrafo Clemente
Bernad gracias al crowdfunding. Como en todos los casos, la recaudación
no saca adelante la iniciativa en su totalidad, pero cubre algunas
fases de la producción. “Sigue siendo necesario
elaborar discursos que formulen preguntas incómodas y que transiten por
territorios políticamente incorrectos
. De esos espacios depende nuestra formación y nuestra libertad”, justifica Bernad desde la plataforma Verkami.

¿QUÉ ES EL
CROWDFUNDING?

Internet ha simplificado la forma
de colaborar económicamente
con iniciativas atractivas. En los
últimos años han aparecido diversas
plataformas webs que facilitan
la creación de campañas de
crowdfunding para recoger donaciones.
Se suelen establecer
recompensas (regalos o contraprestaciones)
según la cantidad
aportada por cada persona. El
proceso es transparente, ya que el
autor explica para qué se necesita
el dinero y justifica desglosadamente
las cantidades solicitadas.
En ocasiones se fomenta la participación
de quienes financian.

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