NUEVO DOCUMENTO PARA LA ORGANIZACIÓN DE LAS ENSEÑANZAS SUPERIORES
La Universidad, cada vez más cerca de la empresa

En consonancia con el
Plan de Bolonia, el
Ministerio de Educación
y Ciencia (MEC) acaba de
presentar su propuesta
de reorganización de las
enseñanzas superiores y
sus presupuestos. El
debate ha empezado ya.

15/10/06 · 20:51
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UN MODELO MERMADO. La ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera.

Las líneas maestras de la nueva organización
de las enseñanzas universitarias
ya están sobre el papel y
pretenden ser el último paso en el
proceso de construcción del Espacio
Europeo de Educación Superior.
El pasado 26 de septiembre
el MEC presentó su documento de
trabajo, borrador del texto definitivo
que aprobará entre noviembre y
diciembre, después de ser debatido
y aprobado por el Consejo de Coordinación
Universitaria (CCU).

El consenso es fácil si se trata de
afirmar que la estructura pública
del sistema universitario español
es extremadamente rígida y precaria.
En la reorganización de esa estructura
es cuando empiezan los
conflictos de intereses.

La propuesta estatal detalla los
diferentes títulos universitarios según
el modelo Grado/ Máster/ Doctorado
(con mención a programas
de formación permanente). Los títulos
de Grado se organizarán en 5
macro-áreas de conocimiento (Arte
y Humanidades/ Ciencias/ Ciencias
de la Salud/ Ciencias Sociales y
Jurídicas/ Ingeniería y Arquitectura)
que, sin ser nuevas, adquieren
mayor importancia para agrupar
las carreras por las que el estudiante
podrá “moverse”.

El MEC achaca la tasa de abandono
universitario a la extremada
especialización de las carreras y
no a su extremada burocratización.
Por ello, ha decidido que los
primeros cursos de cada carrera
se centren en competencias básicas.
Las competencias especializadas,
para quien llegue al
Máster o al Doctorado. Así, la democratización
de la enseñanza
superior seguirá marcada por
fuertes disparidades entre los
tres ciclos de enseñanza superior
que se van a ofrecer a quienes
superen el Bachillerato.

Mientras gran parte del personal
docente está más preocupado
por la precariedad laboral en la
que se encuentra y el alumnado,
por hacer valer su voz, el MEC lo
tiene claro: acreditación y calidad
para una gestión más eficaz y flexible
de las universidades. Según
las previsiones que el documento
detalla, los nuevos títulos de Grado
comenzarán en el curso 2008-
2009 para expedir los primeros títulos
en 2012, tal y como indica la
Declaración de Bolonia.

Las propuestas concretas del
CCU sobre el futuro mapa de titulaciones,
como la inicial idea de suprimir
Historia del Arte, Humanidades,
Antropología o Teoría de la
Literatura del mapa de licenciaturas,
esperan el momento oportuno
para su presentación. El método
volverá a ser el dictamen de un ‘grupo
de expertos’ con posterior sondeo
de los ‘agentes sociales’.
Escama el lenguaje con el que el
MEC se vuelve a referir a la necesidad
imperante de reestructuración
universitaria y su apelación a la flexibilidad
como “mecanismo de respuesta
a las necesidades [no especificadas]
de una nueva sociedad”.
El problema de la rigidez se resuelve
con propuestas acomodadas
al Marco Europeo de
Cualificaciones para la Educación
Superior que “respetan los acuerdos
del Proceso de Bolonia y se
ajustan a otros sistemas muy competitivos
y de interés para España
en el contexto mundial”.

La armonización de los títulos en
Europa es la etapa más reciente de
una ‘modernización’ que ha dado
paso a esta nueva organización de
las carreras universitarias. Lo que
parece un simple cambio de nombres
lleva implícito una nueva concepción
del estudio universitario
que interioriza los objetivos de la
Estrategia de Lisboa (puesta en
marcha en marzo de 2000 para
“convertir la UE en la economía
más dinámica y más competitiva
del mundo de aquí a 2010”), y el espíritu
empresarial de la Agenda para
la Modernización de las universidades
europeas y del Marco Europeo
de Cualificaciones (basado en
los ‘Descriptores de Dublín’, que
enuncian superficialmente las expectativas
de logros y habilidades
relacionadas con las cualificaciones
de cada estudio).

Estudiantes-clientes

El MEC presentó el 2 de octubre su
desglose presupuestario para 2007.
En sus partidas, dedica 265 millones
de euros a la educación universitaria,
lo que supone un 83,4% de
incremento según las fuentes oficiales.
De este aumento, 50 millones
de euros están destinados a la
oferta de préstamos-renta de
15.000 euros para cursar máster de
dos años, que el alumnado devolverá
(con sus respectivos intereses)
“cuando la remuneración laboral
del estudiante alcance un mínimo
fijado”. Una iniciativa que ya fue
propuesta en el llamado Informe
Bricall y de la que ya renegaron los
estudiantes. Cabe preguntarse si
los 15.000 euros incluyen la manutención
del estudiante (ya que los
precios que dio el Gobierno para
los futuros máster oscilan entre
800 y 1.500 euros) o si las matrículas
aumentarán tanto como para
necesitar el préstamo.

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