PAÍS VALENCIANO // LA FOSA DE REPRESALIADOS MÁS GRANDE DE EUROPA
Los investigadores de la memoria silenciada en Valencia

El trabajo del Fòrum per la Memoria en la investigación
de la mayor fosa de Europa ha superado toda
clase de trabas por parte de la autoridad política.
Repasamos la historia de este colectivo.

18/07/07 · 14:13
Edición impresa
JPG - 53.3 KB
RESTOS DEL EXTERMINIO. Se trata de la mayor fosa común encontrada en Europa.

Amparo Salvador, de 60 años, es la
presidenta del Fòrum per la Memòria
del País Valencià. Su biografía
personal ha ido íntimamente ligada
a los acontecimientos que se
han producido en Valencia en los
últimos dos años. Su generación -esquizofrénica y triste, tal como la
define- ha sufrido el silencio y el olvido
del inmenso terror de la España
de la postguerra. Hace unos
años empezó a romper ese silencio
buscando las fosas de los fusilados
y asesinados por el Franquismo en
Valencia. En ese momento ni siquiera
podía vislumbrar hasta dónde llegaría
su desafío al silencio. Una vez
creada la asociación, Amparo Salvador
rondaba el Cementerio General
de Valencia y empezaba a organizar
actos y charlas de denuncia.
Hasta que un día un hombre de
edad avanzada la reconoció en la
avenida de la Gran Vía. Este hombre,
cuyo anonimato asegura su resistencia
al miedo, acompañó a Salvador
al cementerio para hablarle
de la fosa común de la sección 5ª izquierda.
Hace casi 70 años este
hombre había hecho cola a las puertas
de las cárceles de la ciudad para
saber de sus familiares. Hasta que
vio cómo sacaban a su hermano, lo
conducían hasta el cementerio y lo
enterraban en una fosa actualmente
ubicada bajo los nichos construidos
encima. Tras muchas vueltas,
su anciano acompañante le espetó
que aquel suelo que pisaban era una
fosa. Una enorme fosa. No sin antes
disculparse por la complicación que
le iba a suponer a Salvador lo que
aquel día le contó. “Era inasimilable,
no me hacía a la idea, me temblaban
las piernas y todo”, relata
Salvador a DIAGONAL. Estaban en
la sección quinta izquierda del Cementerio
General de Valencia. El
hombre se marchó precipitadamente.
“Yo creo que nadie está preparado
psicológicamente como para que
alguien te enseñe un espacio que es
como un campo de fútbol y te diga
que eso es una fosa”. Fue entonces
cuando empezaron las andaduras
del Fòrum per la Memòria: los actos,
la polémica judicial con el Ayuntamiento
del Partido Popular, la investigación.

Investigadores de la memoria

A partir de aquel momento, Salvador
y el resto de miembros de la
asociación empezaron una curiosa
relación con el cementerio, sus
archivos, los juzgados de lo contencioso
administrativo y la historia
olvidada y silenciada del terror
franquista en Valencia, última capital
de la II República española.
El archivo del cementerio, que a la
espera del expediente de catalogación
como documento histórico
presentado por la asociación ni
siquiera es un archivo sino una
oficina de información municipal,
ha recibido las visitas semanales
de estos investigadores de la memoria.
Nadie había consultado
estos documentos. Hasta que
miembros del Fòrum decidieron
sacar del olvido aquellas miles y
miles de personas que figuraban
como enterradas en las fosas, con
nombres, apellidos, fechas y motivos
de la muerte. Varios días a
la semana miembros del Fòrum
transcriben los datos.

La situación de Valencia fue
singular en el contexto de la terrible
represión franquista. Como
última capital de la República
acogió a miles de refugiados.
Oficialmente los muertos fueron
6.000. “Nosotros ahora mismo tenemos
censados, del 1 de abril de
1939 al 31 de diciembre de 1945,
a 26.300 personas”, afirma Salvador.
Además añade que ya tienen
localizadas a más de 7.000 personas
enterradas en las fosas que
no constan (aunque sí figura la
ubicación de sus cadáveres). A todo
ello hay que sumar la documentación
desaparecida o que el
Ejército se niega a mostrar...

“Nuestro descubrimiento da legitimidad
al concepto de genocidio
español”, afirma taxativamente
Salvador. Al fin y al cabo se trata
de la fosa más grande de Europa.
“Hubo un genocidio planificado”,
dice Salvador, convencida de que
un día u otro el Gobierno español
tendrá que tomar medidas. Así,
ahora se trata de la batalla de las
leyes internacionales. “En España
hubo crímenes contra la humanidad.
Ahora podemos acreditar que
en las fosas de Valencia, donde había
90.000 personas censadas, hay
más de un 10% enterrado. Ya podemos
plantear en tribunales internacionales
que en España hubo
un genocidio”.

Arzobispado nacionalcatólico

Agustín García Gascó,
arzobispo de Valencia,
quería ser cardenal. Y
movió los hilos en Roma
ante la visita del Papa
para ello. Pero el asunto
no cuajó. Quizá este fracaso
ha llevado al arzobispo
a querer dejar huella
en Valencia con un
particular formato: una
parroquia-santuario en
homenaje a los beatos
mártires valencianos del
'36, muertos por el «odio
a la fe cristiana». El santuario
ocupará 3.233
metros cuadrados -un
terreno amablemente
cedido por el Ayuntamiento
del PP- en una de
las zonas más lujosas de
Valencia, junto a la Ciudad
de las Artes y las
Ciencias.

¿Por qué ahora un homenaje
a estas víctimas si
durante cuatro décadas
de dictadura franquista
fueron idolatradas constantemente?
García
Gascó mantiene un particular
pulso con el F__rum
per la Mem__ria a raíz de
las actividades de éste
último, y de ateos y rojos
en general -como en los
viejos tiempos-, en torno
a las gigantescas fosas
del cementerio de Valencia.
Es una respuesta a
la recuperación de la
memoria histórica y así lo
ha reconocido el arzobispo.
Además, la simbiosis
entre el PP valenciano -capitaneado por el
beato presidente Francesc
Camps y por el vicepresidente
y miembro
supernumerario del Opus
Dei, Juan Cotino- y la
jerarquía eclesiástica
valenciana ha sido total.
Financiación millonaria,
licencias de TDT, la visita
del Papa, los favores a la
Universidad Católica y un
larguísimo etcétera que
ya hace pensar en un
País Valenciano nacionalcatólico.

+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

separador

Tienda El Salto