EL PAÍS' INICIA UNA NUEVA ETAPA EN UN PERIODO DE TENSIONES INTERNAS EN PRISA
El ‘fuego amigo’ trastorna el panorama mediático

Editoriales contra el Che o
Chávez, pero a favor del
rey. El espíritu fundacional
de El País desaparece junto
a su vieja tipografía.

01/11/07 · 0:00
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SERGIO FRUTOS

De ser en 1997 “el guerrillero más
emblemático y seductor de la revolución
cubana” y “símbolo del idealista
coherente y del hombre de acción”,
Ernesto ‘Che’ Guevara pasó en las
páginas de El País a formar parte de
“esa siniestra saga de héroes trágicos,
presente aún en los movimientos
terroristas de diverso cuño, desde
los nacionalistas a los yihadistas, que
pretenden disimular la condición del
asesino bajo la del mártir”. Son fragmentos
extraídos de dos editoriales
publicados por el 30º y el 40º aniversario
de la muerte del ‘Che’. Entre
ambos median diez años y más de
un cambio en la media de edad y los
intereses accionariales de Prisa.

Este verano, la muerte del septuagenario
e indiscutible presidente del
grupo, Jesús de Polanco, abría el
choque sucesorio. La empresa quedó
en manos del heredero genético
(Ignacio Polanco), pero su escasa actividad
lleva a que en la práctica las
riendas se encuentren en manos del
sucesor corporativo, el consejero delegado
Juan Luis Cebrián.

Otro cambio de importancia se dio
en mayo de 2006 con el ascenso del
actual director. Licenciado en Ciencias
Químicas, Javier Moreno es un
producto de los laboratorios de Prisa.
En 1992 cursa el Máster de Periodismo
de El País, después pasa a la
sección de Economía y empieza a escalar
puestos. Toda su carrera transcurre
en la misma empresa.

Mentalidad empresarial

Como director, sus decisiones son visibles
en varios planos. Al diseñar
equipos no ha destacado por su aperturismo.
De cara a la actual etapa,
entre los altos cargos nombrados en
octubre no figura una sola mujer.
En otros aspectos se ven decisiones
impopulares. A partir de 2006,
comienzan a aparecer anuncios en
las páginas 2 y 3, hasta entonces casi
intocables. Las promociones se multiplican.
Hoy ya no queda día libre en
el calendario en el que la compra de
El País no vaya acompañada de algún
regalo o ‘vale’ coleccionable.

Pero es en los contenidos donde el
giro a la derecha se acelera. El editorial
del ‘Che’ no es el único ejemplo
ilustrativo. Pueden verse otros. Como
al hablar sobre el rey (“La ensoñación
republicana [...] consiste en
creer que se puede prescindir quirúrgicamente
de la Monarquía y mantener
las libertades”), o sobre los gastos
en política social (“No está de más
recordar que estas medidas son costosas:
los 210 euros mensuales supondrán
al erario público casi 450
millones de euros”).

El revés a la medida de las ayudas
al alquiler por parte del Ministerio de
Vivienda también tiene un trasfondo.
No en vano, la ministra Carme
Chacón es a su vez pareja de Miguel
Barroso, ex secretario de Estado de
comunicación y hoy uno de los hombres
clave en Mediapro, la empresa
enemiga de Prisa en la actual guerra
del fútbol. De nuevo, el interés prima
sobre la información. Y el estancamiento
de los abonados a Sogecable
por la retransmisión de partidos en
la Sexta (Mediapro) ha añadido aún
más nerviosismo.

Prisa, tradicional brazo mediático
de los Ejecutivos socialistas, no ve
con buenos ojos que ahora Moncloa
favorezca las ambiciones del grupo
de comunicación de Jaume Roures.
La vieja guardia de El País cuenta como
aliado al ex presidente González,
quien en un acto por la muerte de
Polanco lanzó una advertencia a los
suyos sobre los peligros del “fuego
amigo”. Pero Zapatero tiene importantes
amistades en Mediapro. La salida
de Público, diario nacido para
apoyar al presidente, es el fruto más
visible de estas afinidades.

En la relación Prisa-PSOE nunca
estuvo del todo claro quién manda
sobre quién. Así, no es extraño ver a
Javier Moreno declarar que “el
Gobierno no ha entendido la relación
que debe tener con nosotros”. O a
Cebrián arremeter contra “los brujos
visitadores de La Moncloa”.
En la redacción, esta deriva también
se deja sentir. El exceso de corporativismo
al tratar temas como la
guerra del fútbol ha llevado a que se
hable de la ‘pedrojotización’ de Cebrián.

Y el malestar entre los redactores
acabó por dispararse tras el editorial
sobre el ‘Che’. El texto provocó
un motín interno, y las firmas de más
de dos tercios de la redacción lograron
que se publicara una nota de rectificación.
Sólo hubo una recogida de
firmas semejante desde un editorial
a favor de la entrada en la OTAN.
Pero aquella vez, la revuelta lograba
que tiempo después dimitiera el jefe
de Opinión. Ahora, el director ha defendido
el editorial como “inteligente,
brillante” y necesario de publicar.
En El País, algo más ha cambiado
aparte de una tilde en su cabecera.


ACTIVIDADES Y AMIGOS LATINOAMERICANOS DEL GRUPO PRISA

GIOVANNI VEGEZZI

Si El País es un periódico global
en español, globales son también
los intereses de Prisa. Conviene
echar un ojo a sus amigos
latinoamericanos para entender
la línea editorial que el grupo
tiene con respecto a los cambios
políticos de la región.
El 1 de agosto Prisa anunciaba
su última adquisición en el continente.
A través de su controlada
Unión Radio, que aglutina
las actividades radiofónicas del
grupo, ha comprado Iberoamerican
Radio Chile, la mayor
cadena de radio del país sudamericano.

La operación es un
pacto entre buenos amigos: el
vendedor de la radio fue el
grupo Cisneros, socio de Prisa
en muchos negocios. En Venezuela,
Cisneros es el mayor
grupo mediático del país. Su
cadena Venevisión, uno de los
opositores más feroces del presidente
Chávez, fue denunciada
por participar directamente en
el golpe de Estado de abril de
2002. Cisneros participa en
Sogecable y a través del grupo
de inversión Valores Bavaria
comparte con Prisa el accionariado
de Radio Caracol de
Colombia y del Grupo Latino de
Radio. El Grupo Latino de Radio
sirve, precisamente, como intermediario
de Prisa para el control
de sus participaciones
radiofónicas en México, Bolivia,
Colombia, Panamá, Costa
Rica, Estados Unidos y Francia,
alcanzando 13 millones
de oyentes.
Hay más. En Bolivia, Prisa
posee la mayor cadena televisiva
(ATB) y los tres diarios más
importantes (Extra, El Nuevo
Día y La Razón). El grupo español
es también líder en editoriales:
a través de Alfaguara, Aguilar
y Taurus domina el mercado
de los libros en América Latina.
En el sector escolar, en particular
su filial Santillana, alcanza
los colegios de 22 países hispanohablantes.

Entre los buenos amigos de
Prisa también está el magnate
mexicano de comunicaciones
Carlos Slim. Sus negocios se
cruzan en Radiópolis, emisora
mexicana que Prisa comparte
con Televisa, de la que Slim es
socio. El pasado febrero circularon
rumores sobre la entrada de
Slim en el capital de Prisa, con
la mediación del ex presidente
de Gobierno Felipe González. La
operación no se realizó, pero
Slim sigue buscando alianzas
que le garanticen el acceso a
los contenidos para los servicios
integrados de telefonía, internet
y vídeo que va a poner en marcha
su empresa Telmex.

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