EN SU MOMENTO DE MENOR ACTIVIDAD, ETA POSEE EL MAYOR PROTAGONISMO INFORMATIVO
El factor ETA colapsa los medios

Beligerancia informativa, repetición de discursos,
ausencia de matices y el desplazamiento de otros
problemas marcan el tratamiento mediático de ETA.

21/06/07 · 0:00
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Disminuyen las víctimas y aumenta
su presencia en los medios. Entre
mayo de 2003 y diciembre de 2006
ETA no realiza ningún atentado
mortal. En el mismo período, sin
embargo, no desaparece ningún día
de la agenda informativa. Es posible
imaginar que, si alguien llevase en
coma los últimos 20 años y hubiera
despertado estas semanas, se quedase
sorprendido al ver cómo la
banda cuenta hoy con más espacio
en las noticias que entre finales de
los ‘70 y principios de los ‘80, cuando
los atentados de ETA causaban
de media más de 50 muertes al año.

Según Víctor Sampedro, la sobrerrepresentación
“está en los medios
en la medida que está en boca de los
representantes políticos. Antes de
las elecciones de 2004, el PP había
convertido a ETA en el eje de su discurso,
y ha seguido golpeando con
el mismo martillo desde entonces,
dándole un protagonismo desmesurado
y completamente anormal”.

De hecho, la presencia reiterada
de la más minima noticia sobre ETA
en los medios es un fenómeno relativamente
reciente. Magu Duarte,
un investigador que centra su tesis
académica en la construcción mediática
de las víctimas, señala un
ejemplo gráfico “antes nunca se ponían
sus comunicados, ahora aparecen
íntegros, a veces en portada”.
Para Duarte, “el cambio se da a finales
de los años ‘90, tras el pacto
nacionalista en Lizarra”. A partir de
ese momento ETA varía sus objetivos.
Comienza a haber más atentados
contra políticos, jueces y periodistas.

Y el tratamiento periodístico
también se transforma. “Hasta entonces
la noticia se centraba en lo físico,
en la muerte. A partir de entonces
no sólo se refleja el atentado,
sino todo lo que hay alrededor, se
empieza a bucear en la periferia
sentimental de la víctima. Además,
con el terrorismo se alargan las historias
de manera brutal. Desde el
atentado hasta todos los círculos
concéntricos: quiénes conocían a la
víctima, quiénes eran sus familiares,
cómo sufren, cuántos atentados
ha cometido ETA en ese lugar...”.

Beligerancia informativa

En su opinión, este asunto siempre
se trata con dos rutinas. “Lo primero
es la beligerancia informativa: todo
el tratamiento sobre ETA ha de
ser radicalmente en contra, sin matices,
sin entrar en causas o circunstancias.

Es una censura informal
disfrazada de lealtad y respeto con
las víctimas”. Y a ello se suma el
proceso de copar las agendas. “Hay
un motivo: llenan muchas páginas.
Es muy barato”, considera. “Con un
comunicado de ETA se llena medio
periódico. ¿Para qué van a investigar
sobre otras cosas? Tienes todas
las reacciones de todos los partidos.
Y luego venga a sacar archivo, que
si la historia de ETA, si los atentados
de ETA, si otras treguas... y venga
archivo y más archivo”.

El eclipse informativo se nota en
el resto de temas, especialmente en
los problemas sociales. “En Israel se
hizo un estudio sobre este tema.
Con un seguimiento de la prensa,
dos profesores mostraban ‘cómo los
problemas sociales eran ocultados,
marginados y silenciados de las
agendas tras cada atentado’
Respecto a los medios españoles,
el colectivo audiovisual Aideka ha
comenzado las investigaciones sobre
la cobertura de ETA. Mario
Cuellar es uno de sus miembros. Su
valoración, personal en este caso,
también es que ETA se sobredimensiona.
“Hay otros problemas. A diario
mueren entre cinco o seis personas
por accidentes laborales, por
ejemplo, y de ellos no se dice nada”.
Aun así, la anomalía no es tanto
la cantidad como la calidad. Cuellar
lo ve en cómo los medios han respondido
a criterios de partido. “Como
eran de los suyos, cuando Aznar
empezó a acercar presos nadie le
dijo nada. Zapatero sólo acercó a
De Juana Chaos y mira la que le han
montado”.

No obstante, Magu Duarte también
apunta fallos serios en la comunicación
del Gobierno. “El PSOE
entró en el juego al decir que no iba
a pagar precio político. ¿Entonces
qué vas a dialogar? Y luego encima
sacan un vídeo presumiendo de haber
hecho menos que el PP”.

El resultado, a juicio de Víctor
Sampedro, “es que este Gobierno lo
ha tenido peor imposible, excepto
por las condiciones de inanidad militar
e irrelevancia política de ETA.
Pero se ha visto que hay actores, no
sólo ETA, interesados en el conflicto.
El conflicto mediático también
genera muchos dividendos”.

Duarte coincide. “Si además de
rentabilidad económica da rentabilidad
política ni se lo piensan”. Es lo
que define como “una adicción, que
los medios fomentan y que es el doble
de rentable”. En pocas semanas
habrá ocasión de ver otro ejemplo.
El 13 de julio se cumplen 10 años de
la muerte de Miguel Ángel Blanco.
La Cope y Telemadrid ya preparan
una programación especial.

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