PLAN BOLONIA: CALENDARIO DE APLICACIÓN
A examen los nuevos planes de estudio de los grados

La agencia de evaluación (ANECA) comienza a recibir
los nuevos grados y postgrados para su valoración.
Algunos, incluso, podrían aplicarse ya el próximo curso.

10/01/08 · 1:01
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MERCEDES CABRERA. Ministra de Educación del Gobierno de Rodríguez Zapatero.

El Proceso de Bolonia se encuentra
en su penúltima fase de aplicación
para estar instaurado en
las universidades españolas en
2010. El pasado 29 de octubre se
publicó en el BOE el Real Decreto
que establece la ordenación de las
enseñanzas universitarias oficiales.
De esta forma el Ministerio
cumple el calendario que inició
en 2006, publicado en el documento
Implantación del nuevo
Sistema Educativo.

“Hasta el 15 de febrero las facultades
tienen tiempo de presentar a
la Agencia Nacional de Evaluación
de la Calidad y Acreditación
(ANECA) los nuevos planes de estudios
de los grados y postgrados.
Aunque no todos estarán listos, por
ejemplo en Andalucía se esperará
mayoritariamente a después de las
elecciones de marzo”, explica
Ricardo Martín, estudiante de la
Universidad de Sevilla, que ha vivido
las protestas más masivas de los
últimos meses contra la implantación
de Bolonia junto a la del campus
de Leioa (Bizkaia) y el encierro
en la facultad de Ciencias Políticas
de la Universidad de Santiago de
Compostela [ver recuadro]. Estos
nuevos planes podrían ser ya estrenados
en el curso 2008/09, dos años
antes del límite establecido por la
Unión Europea.

Proceso de Bolonia

“Tras mucho tiempo hablando en
abstracto de los perjuicios del Espacio
Europeo de Educación Superior,
ahora muchos estudiantes están
comprobando cuál es su magnitud”,
afirma Martín.

El Proceso de Bolonia comenzó
en 1999 con el acuerdo de los ministros
de Educación de la Unión para
la creación de un sistema universitario
común. Para ello, cada Estado
debía adaptar su legislación. Entonces
al Estado español llegó el
Informe Bricall y en 2001 la primera
LOU, del PP, que a pesar de la fuerte
oposición de todos los estamentos
universitarios (PSOE incluido),
sigue hoy vigente con leves modificaciones
respecto a la original. Una
ley que abría la Universidad al libre
mercado, en perfecta sintonía con
el Acuerdo General sobre Comercio
de Servicios de la OMC para privatizar
los servicios públicos.

Hoy, los protagonistas son los
créditos ECTS, los nuevos planes
de estudios de los grados y postgrados,
la potenciación de la financiación
privada y los créditos-préstamos.
Las organizaciones estudiantiles
denuncian “la poca información
que reciben sobre los cambios
que realmente se van a producir”,
afirma Teresa Rodríguez, de la
Asamblea contra la Mercantilización
de la Educación de Cádiz.
Los nuevos créditos combinan
tanto el tiempo de docencia como
el trabajo personal de cada estudiante.
“Nos convertimos en estudiantes
full time, entre las clases
obligatorias y el tiempo de estudio.

A pesar de crear una especie
de grupos de trabajo con un trasfondo
progresista, lo único que se
busca es crear trabajadores precarios
acostumbrados a un ritmo frenético
como ya están comprobando
en la Universidad de Mondragón”,
denuncia Unai Txurruka,
de Ikasle Abertzaleak. Estas experiencias
piloto ya se han implantado
en diferentes facultades desde
el curso 2004/05, “y han recibido
una especial financiación pública”,
reconoce Martín.

Los nuevos grados eliminan la
división entre licenciaturas y diplomaturas,
además de la especialización
que se relega a los postgrados
y másters. “Cada plan de estudios
es la búsqueda de viabilidad empresarial
de los grados. Las facultades
con mayor riesgo de continuidad
son las que menos matriculados
tienen”, apostilla César Angeliz,
de la Universidad de Santiago.
Un ejemplo son los nuevos Cursos
de Adaptación Pedagógica, obligatorios
desde el curso 2009/10. Este
título indispensable para ejercer de
profesor de Secundaria se convierte
en un máster de dos años, de los
que al menos un 25% del tiempo será
de prácticas en un centro. Aunque
no son los primeros postgrados
ya adaptados, y que la Autónoma
de Barcelona define como
cursos “orientados a crear a los
profesionales que requieren los
sectores económicos y sociales más
innovadores”. Pero “todavía faltan
los ofertados directamente por las
propias empresas”, relata Martín.
La búsqueda de financiación será
una de las grandes prioridades
de los decanatos y rectorados.
Junto a los créditos-préstamos
transformarán la financiación de
la Universidad. Aunque este proceso
haya sido paulatino, “oficinas
de bancos y promociones comerciales
son algo habitual en las facultades.

Lo más novedoso es
comprobar cómo algunos profesores
reciben un millón de euros de
instituciones privadas por cumplir
sus proyectos, como refleja el Informe
de Cuentas de 2003, el último
publicado en Galicia”, explica
Angeliz. O “la cancelación de la
deuda de la Universidad de Sevilla
por el Santander y que hoy se nota
en su presencia en la institución
andaluza”, concluye Martín.


EL NUEVO PLAN DE POLÍTICAS BLOQUEA LA FACULTAD DE SANTIAGO

F. FERNÁNDEZ (SANTIAGO)

La Facultad de Ciencias Políticas
e Sociais de la Universidad
de Santiago de Compostela
cerró sus puertas a
mediados de diciembre como
medida de presión ante la
situación de imposición y
falta de democracia que ha
dirigido la presentación del
anteproyecto del nuevo Plan
de Estudios. Este plan, aprobado
finalmente en la Xunta
de Facultade, elimina la titulación
en Ciencias Políticas y la
sustituye por el Grado en Xestión
Pública adaptado a Bolonia
y que comenzaría a impartirse
en 2008/2009 de
manera “experimental”.

Una reforma como ésta, llena
de arbitrariedades e irregularidades,
sólo puede entenderse
en el contexto del Proceso de
Bolonia, que no ha cesado de
ser un recurso para implementar
medidas excepcionales.
Esto se ha materializado en
un Grado estéril, carente de la
profundidad necesaria para
conocer y entender algo del
pasado, trabajar en el presente
y elaborar alternativas para
el futuro político y social. Un
plan que reduce al máximo
los estudios, entre otros, de
Relacións Internacionais y
Governo Local, subordinando
el saber a los caprichos del
mercado. Por ello, y por las
más que evidentes carencias
formales y legales en el proceso
de elaboración del mismo,
la Plataforma polo Non llegó a
presentar 600 enmiendas al
anteproyecto con la intención
de paralizar su aprobación en
el Rectorado y, más recientemente,
ha presentado un
recurso de impugnación contra
la Xunta de Facultade.

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