Encuentro social por la educación en Barcelona y Sevilla
Estudiantes y profesores se reúnen para unificar luchas

Con el lema “nuestra educación no pagará vuestra deuda”, el 13 de diciembre la comunidad universitaria se movilizará de forma conjunta en todo el Estado para seguir luchando por el derecho a la educación.

, Redacción
13/12/12 · 12:57
Iniciativa "La Complu en la calle", desarrollada por profesores y estudiantes de la universidad el pasado 28 de noviembre.

Durante el fin de semana del 23 al 25 de noviembre la comunidad universitaria tenía una cita ineludible para intentar coordinar calendarios de movilización y para discutir, debatir y acordar las medidas a exigir y las acciones a realizar de cara a impedir el desmantelamiento que se está produciendo de la educación pública en todo el Estado. Simultá­neamente en Sevilla y en Barcelona se desarrollaron dos encuentros en los que estaban invitados a participar tanto alumnado y profesorado como personal docente investigador (PDI) y de administración y servicios (PAS).

El objetivo del encuentro era “contribuir a unificar a nivel estatal toda la lucha educativa, pero especialmente universitaria, contra todas las reformas que han mercantilizado la educación”, explica Fabio Cortese, activista de Tomalafacultad y estudiante de derecho en la Universidad Complutense. Para Jordi Mir, investigador en la Universitat Pompeu Fabra, “era el momento de concretar lo que queremos hacer. Intentar salir cada uno de su situación específica en su universidad o territorio, compartirlo con los demás e intentar establecer unos objetivos para este curso y tratar de alcanzarlos”.

Adoración Guamán, profesora de derecho en la Universidad de Valencia, también participante del encuentro, cree que “ya llevamos un conjunto de reformas que están marcando la propia naturaleza de la universidad, y el objetivo debe ser hacer una contrarreforma para recuperar una universidad enfocada en la educación y en la creación de ciencia y no orientada por las empresas”. Estructurado en cinco mesas, se trataron temas como democracia y participación en la universidad, calidad educativa, hubo una mesa específica para las problemáticas de PDI y PAS y otra sobre tasas y deuda.

En lo relativo a las tasas se trató la situación de los estudiantes que han dejado de matricularse por no poder afrontar la subida. El rector de la Universidad Complutense, Santiago Carillo, anunció en el claustro recientemente que se habían registrado 400.000 créditos menos en las matrículas. Jordi Mir explica que “no es cierto que antes la universidad estuviera abierta a todo el mundo, pero los aumentos de las matrículas y los cargos por asignatura suspendida están dejando muchos créditos sin matricular, y eso son personas que no están continuando con sus estudios y personas que no los inician”.

En relación con el PDI, Guamán cree que “existe una situación de emergencia marcada por la precariedad laboral y por una amenaza
real de reducción de plantillas. Las carreras laborales del personal docente y universitario se ven truncadas, de manera que todos los recursos públicos que se han invertido en la formación de los docentes se tiran a la basura, las personas a partir de los 30 años tienen que emigrar o irse a la empresa privada porque la universidad ya no da salida a la propia gente que ha formado; tenemos contratos precarios hasta más allá de los 40, salarios muy bajos, contratos camuflados de personal investigador que está como personal técnico, y ahora una amenaza real de despidos colectivos de personal universitario”.

Sobre democracia y participación, se analizó el nuevo modelo catalán, que se implantará previsiblemente en el resto del Estado. “Si ya había poca democracia en la universidad, con esta nueva gobernanza en la que se eligen los rectores desde los consejos sociales donde están posicionadas las grandes empresas, desaparece por completo”, denuncia Cortese. Como experiencia positiva de prácticas democráticas en la universidad se expuso el modelo de la Univer­sidad de Sevilla, que permite paros impulsados por el alumnado. “El paro académico es un derecho conquistado por el estudiantado, donde las asambleas de facultad están institucionalizadas y tienen poder decisorio para parar la universidad, como hicieron al final del curso pasado”, explica Cortese. Se ha recogido la reivindicación de extender este derecho y pelearlo en todas las universidades.

Objetivos políticos

El principal objetivo a corto plazo que el movimiento ha considerado es la derogación del Real Decreto 14/2012, el del tasazo. Para el eje de educación de Juventud Sin Futuro, el RD 14/2012 “certifica algo que llevábamos anunciando años, y es el asesinato de la universidad como servicio público; es el decreto de la vergüenza, de la precarización y de la plasmación de la venta del saber al monopolio empresarial. El decreto es la LOU, es Bolonia, es Estra­tegia Universidad 2015 y es el último tramo del proceso de destrucción de la universidad tal y como la conocíamos”.

A medio plazo el movimiento se plantea la reducción de los precios públicos de la universidad, para que tienda a la gratuidad, un modelo completamente progresivo y no lineal de becas y un aumento de la financiación pública hasta igualar la media europea.
Los activistas no ignoran que el desmantelamiento de la educación tiene que ver con el chantaje de la deuda pública. Por eso, para la movilización conjunta del 13 de diciembre han elegido como eslogan “nuestra educación no pagará vuestra deuda”. Para Jordi Mir, “ese lema indica muchas cosas, que las personas movilizadas en estos sectores no están defendiendo un privilegio, sino que están pensando cómo desde una universidad pública al servicio de lo público construimos una sociedad mejor, y eso pasa por cuestionar cosas como una posible deuda ilegítima y por cuestionar quién está pagando esta supuesta crisis, que para mucha gente ya no es crisis, sino un cambio de modelo, una estafa”.

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