ENTREVISTA PÓSTUMA // MARTA MATA, MAESTRA Y PEDAGOGA
“El entusiasmo está en las escuelas alternativas y comunidades de aprendizaje”

Después de su fallecimiento el pasado 27 de junio y
como homenaje a una vida dedicada a la educación,
DIAGONAL publica parte de la entrevista realizada el
pasado marzo a la maestra Marta Mata i Garriga, presidenta
del Consejo Escolar del Estado (CEE) desde
2004 hasta su fallecimiento. Comenzamos este curso
sin su presencia; nos queda el legado de una mujer
que defendió durante toda una vida la educación pública
y laica. El CEE tiene ahora un presidente en funciones,
Patricio de Blas Zabaleta, y está pendiente de
presentar el informe sobre el estado y situación del
sistema educativo de los dos últimos cursos.

15/10/06 · 22:55
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“TENEMOS UNA DE LAS HISTORIAS MÁS TRISTES DE EUROPA”. Para Mata, la tradición
educativa republicana ha sido la excepción en los últimos 200 años / José Miguel Alfonso

DIAGONAL: ¿Cómo era la escuela
cuando usted empezó a dar clases?
¿Cuáles son los cambios más notorios
que observa?

MARTA MATA: En tiempos de la
República, mi escuela en Barcelona
era una escuela donde había un
gran grupo escolar, como en otras
escuelas de Madrid o Bilbao. Se hizo
una política de grupos escolares,
cuatro líneas grandes, pero los profesores
se conocían y se reunían todos.
Tenían la costumbre de reunirse
media hora antes de entrar en la
clase y de hablar y proyectar algunas
cosas comunes (visitas, exposiciones,
teatros...) Esta gran escuela
estaba situada en una de las zonas
más degradadas de Barcelona, el barrio
de Santa Catalina, con la primera
gran inmigración que vino alrededor
de la Exposición Universal de
1929 y de la construcción del metro.
En mis clases había un 40-60% de
niños inmigrados, en aquel momento,
de Valencia, de Aragón... Había
familias conflictivas, pero cada
maestro sabía lo que le tocaba hacer
y los problemas nunca eran problemas
entre niños, sino problemas en
casa y los maestros hablaban con
los padres. Aquel fue un momento
de entusiasmo por el cambio. La frase
de la República “los maestros son
sus primeros ciudadanos” implicaba
un cambio de formación.
Las misiones pedagógicas fueron
muy importantes; cada mes, en cada
provincia se celebraba con los estudiantes
de magisterio y con todo el
pueblo la fiesta de la educación, con
una obra de teatro o un recital de
García Lorca, había cine por primera
vez... Ese cambio de entusiasmo por
la educación ahora no se ha producido.
Los cambios de cantidad empiezan
a ser notables en los últimos
años de Franco, con Villar Palasí.
Fueron cambios de cantidad no
siempre buenos; desde la ley de
Palasí en 1970 hasta el cambio, esta
idea de la escuela grande llegó a producir
disparates como que en el campo
de Galicia, donde estaban diseminadas
escuelas pequeñas y rurales,
se construyera la mayor escuela de
España, de cinco líneas. Esto significaba
que niños de todo el territorio
tenían que ir en autobús escolar o en
coche durante dos horas de ida y
otras dos de vuelta. Era una de las
escuelas aparentemente mejores
porque tenían más especialistas, pero
se perdió la calidad de la escuela
gallega dedicada al pueblo.
El último gran cambio en cantidad
en enseñanza media se hizo en
tiempos de Villar Palasí; pero en calidad,
sólo hubo cambios de tipo tecnológico,
no hubo un cambio de actividad
ni de creatividad por parte
de los maestros, no hubo un cambio
ideológico-pedagógico. Por desgracia,
esto sigue siendo así.
D.: ¿Qué piensa de la LOE?

M.M.: Esta ley se ha discutido mucho
más en función de intereses de
escuela pública/privada, de tratamiento
de derechos de los maestros
y de los padres. Cogiendo lo que estaba
mejor de la LODE, de la LOGSE,
y de la LOCE han añadido las bibliotecas,
por ejemplo. No es una
mala ley, ha hecho lo que ha podido.
Ha desmontado lo que hizo la LOCE,
que fue una barbaridad anticonstitucional
(poner una asignatura obligatoria
en parangón con una voluntaria).
Nuestra Constitución no permite
muchas variantes más. Esta ley no
permite una alternativa obligatoria.
Con todo lo que tiene que significar
de mejora esta ley, el entusiasmo no
está en ninguna parte. El entusiasmo
está en las escuelas alternativas y en
comunidades de aprendizaje.

D.: ¿Cree que para el Gobierno la
educación es una prioridad?

M.M.: En cuanto a dinero es la vez
que más se ha dado.

D.: Pero el gasto en educación es del
4,4% del PIB y en 1994 era del
4,8%...

M.M.: ¿Quién ha gobernado en
esos ocho años? Si miras la memoria
económica del MEC, el dinero
para el curso que viene (2006-2007)
está y es la primera vez. Otra cosa
es que tal y como se hace, no se llega
al entusiasmo.
Hemos continuado legislando como
si la escuela fuera cuestión de
hacer bien una ley. La LOGSE era
una ley que se aguantaba, su proyecto
de escuela secundaria comprensiva
era una iniciativa progresiva
desde el punto de vista político.
Pero, ¿cómo podíamos pensar que
aquel gran cambio de la Secundaria,
que consistía en juntar a todos los
chicos y hacerlos avanzar juntos, se
iba a dar sin tocar la formación del
maestro de secundaria, que era inexistente
y continúa siendo inexistente?
Te puedes encontrar con un
profesor de secundaria que te dice,
y con toda razón, “yo hice las oposiciones
para enseñar lengua, si estos
mamarrachos no quieren aprender
lengua, yo no puedo hacer nada”.
Ahora, los profesores deberían tener
dos años de formación pedagógica.
Esto lo hizo Lionel Jospin
cuando era ministro de educación.

D:. Tampoco ha servido para mucho
en Francia...

M.M.: No, además la derecha lo
está quitando. Mientras nosotros
damos pasitos dentro de la educación,
y a veces nos equivocamos,
la sociedad cambia rápidamente.
En 2002, mientras todos los maestros
que querían discutir hablaban
de la LOCE, preguntabas a los chicos
qué es lo que más les interesaba
y los más pequeños decían
Harry Potter y los más mayores
Operación Triunfo. La gente de
Secundaria no vivía pendiente de
los cambios en la escuela. En 30
años, sobre los chicos ha llovido la
televisión, la informática, el móvil...
La escuela nació para un medio
de comunicación, el escrito.
Pero hoy en la escuela, aún no se
aprende a hacer un uso racional y
colectivo de la tele, ni del ordenador.
Si no se hace esto, no somos
educados, somos unos técnicos.
D.: Y así ¿cómo vamos a llegar a un
pacto social por la educación?

M.M.: Fatal. Se entiende por ‘pacto’
que se comprendan la escuela
pública y la privada, en lugar de entender
que la educación en su totalidad
es un espacio público. Cada
país tiene su historia y nosotros tenemos
una historia de las más tristes
de Europa. Se ha impuesto la
escuela pública cuando la cosa pública
ha sido un desastre en el siglo
XIX y prácticamente todo el XX. Es
muy distinto de Francia, Holanda o
los países escandinavos. Aquí la escuela
pública se define y se impone
en el s. XIX con una administración
pública que no tiene ni idea; copia
de Francia las leyes, pero no tiene
ni idea, no ha tenido una revolución,
tiene que rascar listas, estamos
teniendo guerras carlistas. Del
siglo XX, nos queda el trabajo de la
Institución Libre, que tiene cinco
años de vida en la II República y 40
años de dictadura militar.

D.: El Consejo Escolar del Estado
(CEE) es el máximo órgano consultivo
en materia de educación. Con una
comisión permanente de consejeros
y un pleno formado por profesorado,
madres y padres, alumnado, Personal
de Administración y Servicios, titulares
de centros docentes, sindicatos,
patronales, y universidades, el
CEE, ¿influye en la realidad legal?

M.M.: Es importante, claro que cada
Gobierno influye en la constitución
de este Consejo según sea su
colorcito. Quizás los dictámenes
de aquí son producto del equilibrio
o desequilibro de intereses de los
sectores. No conozco que haya salido
de aquí ninguna propuesta
muy adelantada. Me gustaría, pero
no es así. Propuestas pequeñas sí
se hacen. Sería mucho peor si no
existiera este Consejo.

UNA VIDA DEDICADA A LA RENOVACIÓN PEDAGÓGICA
_ 1926-2006
Nacida el 22 de junio de
1926 en Barcelona,
Marta Mata se licenció
en Pedagogía y creó las
escuelas de maestros
Rosa Sensat, un movimiento
inspirado en la
filosofía de la Institución
Libre de Enseñanza. En
1977 fue elegida diputada
por el PSOE en las
Cortes. Durante 8 años
fue concejal de Educación
en Barcelona y en
1993 ocupó un escaño
en el Senado. Fue miembro
del CEE desde el
momento de su fundación
en 1986. Asistió al
proceso de elaboración
del reglamento interior,
formó parte del trabajo
de la Ley Orgánica de
Ordenación General del
Sistema Educativo
(LOGSE) con el ministro
de Educación José María
Maravall, al que en
1983 convenció para
hacer un primer congreso
de renovación pedagógica.
Abandonó el CEE
en 2002 cuando la Ley
Orgánica de Calidad de
la Educación (LODE)
pasaba por el Consejo.
En mayo de 2004 volvió
al CEE como Presidenta.

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