El sabroso curry es hoy una
fuente de cuantiosos ingresos, y
no precisamente por su valor
culinario. La cúrcuma (Curcuma
longa L., Zingiberaceae), especie
aromática de donde se
extrae el polvo para hacer curry,
posee propiedades medicinales,
algunas de las cuales ya aparecen
recogidas en los textos Ayurvedas
(5000 A. C.). En la India
se emplea la cúrcuma para
paliar inflamaciones, aliviar
esguinces, o para curar heridas
tópicas. En los últimos años, los
científicos occidentales han ido
El sabroso curry es hoy una
fuente de cuantiosos ingresos, y
no precisamente por su valor
culinario. La cúrcuma (Curcuma
longa L., Zingiberaceae), especie
aromática de donde se
extrae el polvo para hacer curry,
posee propiedades medicinales,
algunas de las cuales ya aparecen
recogidas en los textos Ayurvedas
(5000 A. C.). En la India
se emplea la cúrcuma para
paliar inflamaciones, aliviar
esguinces, o para curar heridas
tópicas. En los últimos años, los
científicos occidentales han ido
descubriendo muchas propiedades
nuevas. Así, se está estudiando
su aplicación en el tratamiento
de patologías como la
úlcera, el Alzheimer o el cáncer.
Trabajos recientes han demostrado
un potente efecto anticancerígeno
de la curcumina (el
principio activo) en melanomas,
linfomas, cáncer de pulmón y de
próstata. Se están llevando a
cabo numerosos ensayos clínicos,
con resultados muy satisfactorios.
Evidentemente, un
compuesto con estas propiedades
representa una mina para
las compañías farmacéuticas.
En 1996 se registró el famoso
“Caso de patente sobre la cúrcuma
y su uso en las heridas tópicas”.
Un grupo de la Universidad
de Mississippi presentó una solicitud
de patente sobre lo que
afirmaban era una propiedad
desconocida de la planta. Sin
embargo, la solicitud fue recurrida
por el Consejo de Investigación
Científica e Industrial
(CSIR) de la India, en base a
que las propiedades “descubiertas”
eran conocidas y de dominio
público.
En 1998 la Oficina de Patentes
y Marcas Registradas de EE UU
(PTO) canceló las solicitudes.
Pero los nuevos usos sí son susceptibles
de patente. Buscando
en la página de la PTO se
encuentran, de acuerdo con lo
esperado, cerca de 600 entradas
que contienen el término
curcumine. Cubren todos los
posibles usos descritos hasta
ahora, tanto de la planta, como
de sus componentes activos.
Por ejemplo, un grupo de Alicante
patentó en enero de 2005
“Las actividades farmacológicas
de los extractos de Curcuma
longa”. Su ‘invento’ consistió en
describir a nivel molecular las
causas del efecto paliativo de la
curcumina en las heridas tópicas.
Según el Convenio sobre
Diversidad Biológica (1992), el
empleo de los recursos genéticos
de un país debe ser compensado
por la parte beneficiaria
en forma de “ayudas” al
desarrollo. ¿Cómo estarán compensando
los propietarios de las
patentes a India y Filipinas, países
que albergan las poblaciones
naturales de cúrcuma?
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