"LIBERTAD DE PRENSA: MARTXELO OTAMENDI, EX DIRECTOR DE ""EGUNKARIA"" Y DIRECTOR DE ""BERRIA"""
“Con el cierre de ‘Egunkaria’, el PP quiso dar un aviso a navegantes”

En la jornada ‘Contra la criminalización de las ideas. No al sumario 18/98+’, celebrada en Madrid el 23 de febrero, el director del diario ‘Berria’ habló sobre el cierre de ‘Egunkaria’ y sobre la vulneración de derechos fundamentales.

06/03/08 · 0:00
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Foto: Olmo Calvo

DIAGONAL: ¿Porqué crees que se
actuó contra Egunkaria y sus directivos?

MARTXELO OTAMENDI: El diario,
el único diario en euskera, Euskaldunon
Egunkaria, se clausura
bajo la acusación de ser financiado
por ETA y de que sus directivos somos
nombrados por ETA. Yo fui director
del diario Egunkaria del año
1993 al 2003, cuando fue clausurado
por orden de la Audiencia Nacional,
y el juez Del Olmo. La razón real:
si volvemos al año 2001, 2002 o
2003, es que la relación entre el
Gobierno de Aznar y el Gobierno
vasco era malísima. Es la época en
la que se acusa a la Ertzaintza de
no querer detener a comandos de
ETA o grupos de la kale borroka.
En algunas tertulias de radios españolas
se insinuaba la posibilidad de
que el Ejército español desarme a
la Ertzaintza y de que sus cargos
sean nombrados por el Gobierno
español. El Gobierno del PP quiso
dar un aviso a navegantes. Es un
aviso para que el pueblo vasco realmente
entienda, y crea, que estaban
dispuestos a hacer cualquier
cosa para impedir el derecho de los
vascos a decidir su futuro. Nos detienen,
nos aplican esa parte del
Código Penal que es antiterrorista,
nos torturan y encima nos sacan a
la calle para contar las torturas.
Creo que nos utilizan a nosotros como
botón de muestra de lo que están
dispuestos a hacer.

D.: ¿Cuál fue la reacción desde
Euskal Herria?

M.O.: Se hace una gran asamblea
de trabajadores del diario y se deciden
tres objetivos: agitación, propaganda
y hacer un periódico ya.
Todo el mundo se tiene que enterar
de que han cerrado un diario y se
empieza a preparar la manifestación
del 22 de febrero en Donosti.
Se colapsó la ciudad en la manifestación
más grande que se ha visto,
incluso por encima de manifestaciones
en contra de ETA, porque
hubo mucha gente que dijo: todo no
es posible en la lucha contra ETA.
Yo creo que el PP se da cuenta de
que ha pisado demasiado el acelerador
y lo levanta después del cierre,
porque tenía programado hacer
más operaciones contra grupos
del entorno del euskera y decidieron
pararlas porque no estaban saliendo
como ellos esperaban.

D.: ¿Cómo es posible que se produzca
una respuesta tan rápida dando
lugar al nacimiento de otro diario?

M.O.: En marzo se organiza un
gran acto de solidaridad con
Egunkaria en el que dije que nuestro
mejor programa informático no
es de Microsoft, ni de Adobe, ni nada.
Nuestro mejor programa informático
es nuestra gente. No olvidemos
que cerraron Egunkaria un
miércoles por la noche y el jueves
ya había otro periódico en euskera,
o sea, los trabajadores tuvieron la
capacidad de montar otro periódico
porque dijeron: “La Audiencia no
es nadie para decir si nosotros tenemos
periódico o no”. Empezaron
con uno de 16 páginas y con el tiempo
llegaron a 32. Luego prepararon
el nuevo diario Berria, que es el que
dirijo ahora.

D.: Denunciaste torturas tras tu detención.
¿Qué pasos se deberían dar
para acabar con esta práctica?

M.O.: Primero, no utilizar tortura
como elemento de obtención de
pruebas. No nos engañemos, el
porcentaje más importante de la
tortura no se hace por venganza. El
90% de los casos son para obtener
información. Dicen los abogados
que el 80% de los presos acusados
de ser de ETA en cárceles españolas
están con sentencias basadas
en lo que contaron en comisaría
tras cinco días de incomunicación.

Yo no digo que quien cometa delitos
no vaya a la cárcel, sino que
quien vaya a la cárcel, lo haga con
una sentencia basada en investigaciones,
no en auto acusaciones obtenidas
en comisaría. Esto es, una
renuncia moral a llevar a la cárcel
a la gente con torturas. Segundo,
una renovación democrática de los
cuerpos policiales. Los que me torturaron
a mí eran jóvenes. No eran
restos del Franquismo. Y tercero,
existe en España el derecho a no
declarar. ¿Existe? Que se cumpla.
Cuando me detienen, el secretario
judicial dice que tengo derecho a
no declarar, que se haga efectivo.
¡Si el juez cierra un diario, alguna
prueba tendrá para decir que Otamendi
es miembro de ETA!


Torturas para obtener información protegida

MARTXELO OTAMENDI:
Cinco de los diez detenidos
en el caso Egunkaria
denunciaron torturas. Estuve
tres días de pie, sin
poder tumbarme durante
los tres días, y cada cuatro
o cinco horas me tenían 20
minutos sentado. Me dejaban
sentarme en la cama
de la celda pero nunca
tumbarme y siempre tenía
que estar despierto. Fui sometido
a insultos e interminables
ejercicios físicos,
vestido y desnudo, hasta
que caía rendido al suelo y
fui objeto de vejaciones
homofóbicas. Me colocaron
en una postura sexual
concreta, me tuvieron así
30 segundos y me dijeron:
“Nos han dicho tus amigos
que ésta es la postura que
más te gusta”. Lo que
intentan es presionarte y
temes que puedan haber
involucrado a tus amigos
en el proceso. Tu eres inocente,
pero quieres que no
haya más inocentes que
pasen esto. Fui sometido
dos veces a la práctica de
la bolsa: un plástico rígido
pero muy maleable, parecido
a una máscara. Cuando
tienes la bolsa empiezas a
gritar porque la sensación
de ahogo es inmediata.
Hace gracia que ahora en
EE UU, se esté debatiendo
sobre si el simulacro de
ahogamiento es una práctica
lícita, que practicaron
en Abu Ghraib. Nos lo
hicieron a nosotros.
Cuando me interroga la
Guardia Civil, las preguntas
que me hace no son
sobre la famosa financiación
de ETA, me preguntan
sobre las entrevistas con
ETA, un elemento que el
juez no estaba trabajando.
La información de los
periodistas está protegida
y tenemos el derecho a la
reserva de las fuentes.

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