"DERECHOS DE AUTOR: EL ""VIEJO RÉGIMEN"" REACCIONA FRENTE A LA REVOLUCIÓN DIGITAL"
El canon y los nuevos inquisidores

El autor, fiscal del
Tribunal Supremo de
Justicia de Madrid,
considera el nuevo
canon como “la
expresión de un nuevo
paradigma que amenaza
a todos los modelos
sociales” conocidos.

10/01/08 · 0:10
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‘SI AL CANON’. El 20 de diciembre, el Congreso aprobaba el canon digital./ Juan Carlos Rojas

En estos días, mucho se ha
escrito sobre el canon digital,
ya que para las sociedades
gestoras de derechos de
autor es la única forma de salvar la
cultura, seriamente amenazada por
lo que, según ellos, es la piratería.
Para otros, sin embargo, la difusión
libre de cultura y conocimiento.
En ¿Controlar Internet?, publicado
en El País, dijimos: “Nadie duda
de la necesidad de restablecer el
equilibrio entre el derecho individual
de autor y el derecho colectivo
a la cultura, sino del procedimiento
elegido, el canon”, que no es mas
que un vestigio de los privilegios.

Las Partidas los definían como: “Ley
que es dada u otorgada del Rey
apartadamente a algún ome para facerle
bien e merced”. Este carácter
de ley privada hizo que la doctrina
moderna haya pensado, siguiendo a
Rousseau, que “toda función que se
refiere a un objeto individual no pertenece
al poder legislativo” y por
consiguiente el privilegio es considerado
una anomalía, y como tal debió
desaparecer, siendo los derechos
de autor, hoy en día regulados
por la legislación general.
Ciertamente el sistema ha funcionado
mientras la cultura ha sido objeto
de culto de una élite. Pero,
cuando empezó a convertirse en un
bien de consumo, quebró. Las sucesivas
reformas de las leyes de propiedad
intelectual han ido blindando
los derechos de autor, prorrogándolos
en el tiempo. Paralelamente,
la tecnología ha hecho asequibles
esos bienes al consumo privado
de una forma universal.

Para algunos, esto es la muerte de
la cultura, pero lo que muere es un
modelo de negocio basado en el comercio
de los derechos de autor, y
no la creatividad. Además, esta crisis
no es mas que la punta de un iceberg
mucho más profundo. La expresión
de un nuevo paradigma que
afecta a todos los modelos sociales,
políticos y económicos conocidos.

La era digital está aquí, y está
generando una redefinición radical
del funcionamiento de la sociedad.
Ése es el caso del comercio
electrónico. Las P2P ya no se aplican
únicamente al intercambio de
música y cine, sino a todo tipo de
bienes, incluido el dinero. Las P2P
lendig son un claro ejemplo de sistema
de intercambio de dinero sin
intermediario. En estas redes el
banco somos nosotros, ¿pedirá la
banca un canon?

En esta capacidad de intercambio
directo y de creación de conocimiento
reside la gran innovación de las
nuevas tecnologías. Con internet a la
cabeza, hacen realidad la frase del
Nobel George Bernard Shaw. “Si tú
tienes una manzana y yo tengo una
manzana e intercambiamos manzanas,
entonces tanto tú como yo seguimos
teniendo una manzana. Pero
si tú tienes una idea, y yo tengo una
idea, e intercambiamos ideas, entonces
ambos tenemos dos ideas”. Esta
filosofía, impracticable hasta ahora,
amenaza no sólo a los gestores de
los derechos de autor, sino al comercio
tradicional e incluso a la política,
ya que el ‘representante’ deja de tener
sentido cuando la comunicación
es directa.

De todas formas, la explosión
del comercio electrónico está por
llegar. Cuando se produzca, los
modelos tradicionales sucumbirán.
En la nueva economía, regida por
un consumo exacerbado, no cabe
hablar de control de medios de producción,
sino de control del consumo
y del deseo.
Pero mientras esto suceda, el
viejo paradigma resiste. Y lo hace
como lo hizo el Ancien Régime, regulando
y prohibiendo, pero ahora,
a diferencia de entonces, los
cambios son rápidos y profundos y
nadie a ciencia cierta sabe a dónde
nos dirigimos.

La Inquisición surgió en defensa
del ‘poder divino’; detrás vendría el
índice de libros prohibidos y la hoguera.
Ahora el enemigo no es el libro,
ya que ha dejado de ser el soporte
del conocimiento, ni las universidades
son sus catedrales. Al
contrario, digitalizan sus contenidos
y el saber está pasando a la red. Por
eso “la universalidad de la banda ancha”
es la única forma real de garantizar
la igualdad en el acceso al conocimiento.
En definitiva es la nueva
visión del concepto de “educación
como derecho universal”.

1.600.000 firmas

El enemigo, como entonces, es
aquello que no se puede controlar.
Es decir, las redes y las páginas
web, y, como entonces, también
ahora se pretende imponer filtros
de páginas; la prohibición de programas
de intercambio; generar
nuevos inquisidores para retirar los
contenidos fuera de los controles
del Estado de derecho como permite
la LISSI, retrocediendo de nuevo
a la anómala situación de los privilegios.
Y por si esto no fuera posible,
o, en su refuerzo, se establece
el canon compensatorio.

El movimiento, hoy ‘contra el canon’,
mañana en defensa de la libertad
de expresión y la privacidad, sólo
puede entenderse desde esta perspectiva,
y no como expresión de un
gesto insolidario, del ‘todo gratis’. Al
contrario, sus raíces son profundas,
lo que explica su crecimiento, integrado
por más de 50 colectivos y
1.600.000 firmas recogidas.

Los partidos políticos, varados en
las aguas del pasado, son incapaces
de ofrecer una interpretación de la
realidad, y mucho menos de hacer
una predicción. La dialéctica izquierda-
derecha ya no funciona, por
eso el movimiento contra el canon,
expresión de la nueva cibersociedad,
no la acepta. No es exclusivista
ni partidista. Al contrario, está abierta
a los que con honestidad intelectual
y curiosidad se adentren en el
futuro para hacerlo mejor.

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