VENEZUELA: MENTIRAS EN EL PARLAMENTO EUROPEO
Calumnia, que algo queda

El pasado 6 de marzo el grupo socialista
del Parlamento europeo organizó un seminario
centrado en la cooperación entre
la Unión Europea y Sudamérica.
El encuentro tenía una evidente orientación
política de apoyar a aquellos gobiernos
y partidos que estuviesen cerca
de las posiciones de la Internacional
Socialista y, sobre todo, de los posicionamientos
de la inmensa burocracia
del grupo parlamentario socialista
en el Parlamento europeo.

29/03/07 · 11:50
Edición impresa
JPG - 12 KB
TOMA DE POSESIÓN. Seguidores de Chávez acuden a la investidura del presidente venezolano el pasado 10 de enero. / Edu Bayer

El seminario empezó con
la frase de Luis Amado,
ministro de Exteriores
de Portugal, “la cooperación
con América debe darse sin
cuestionar el sistema de valores e
integración que tiene la Unión
Europea”. O sea, el capitalismo.
A continuación, la jornada siguió
con los problemas del Mercosur y
alguna velada crítica a los procesos
de Venezuela, Ecuador y Bolivia.

El plato fuerte llegó por la tarde
con la intervención de Teodoro
Petkoff, presentado como pensador
y profesor universitario, sin mencionarse
su papel como miembro
de uno de los gobiernos venezolanos
de los ‘90, ni su apoyo a Rosales
(opositor a Chávez) en la campaña
electoral.
La intención de Petkoff era la misma
que la de Milos Alcaray unos
meses atrás durante la campaña
presidencial: confundir y dividir.
Petkoff empezó diciendo que el
consenso de Washington ha fracasado,
que la izquierda ha llegado al
poder cuando era marginal y pasa
rápidamente a la calumnia, la descalificación
y la burda mentira.

Todo rodeado de mucho humor y
un tono jocoso, que recuerda mucho
a la línea editorial de Prisa en
España. Empezó diferenciando diferentes
izquierdas, y llamando al
chavismo, al MAS de Morales y al
FSLN, “la izquierda borbónica, que
ni olvida ni aprende”, sin explicar
nada más. Sin mencionar la erradicación
del analfabetismo, del acceso
de miles de venezolanos a la salud.
Según Petkoff, “en Venezuela
no hemos avanzado nada en la pobreza”.
Nuestro ‘pensador’ definió
el fenómeno político del peronismo
como “un fenómeno argentino igual
que Gardel y Maradona, que no se
sabe bien qué son”.

A partir de entonces Petkoff empezó
una sarta de distorsiones y
nuevos términos que se asemejan a
su “totalitarismo light”, está vez fue
la “autocracia técnica” donde las
elecciones son limpias técnicamente,
pero no existe más que el poder
ejecutivo de Chávez. La idea de la
oposición con tinte de izquierdas,
que es el lenguaje que Petkoff utiliza
para diferenciarse de los sectores
más arcaicos de la oposición burguesa,
es utilizar unos términos y
una fraseología que permiten que
sus mentiras sean más plausibles.
Según Petkoff, Venezuela no es una
dictadura, pero existen todos los
elementos técnicos (nunca profundizó
más allá) y “además, la reforma
constitucional permitirá a Chávez
la reelección eterna bajo la falacia
de que el pueblo decide”. En este
aspecto finalizó, nada más y nada
menos, diciendo que Chávez es el
último caudillo desde el Cid.

Una cortina de humo

Habría que recordarle que EE UU
fue parte clave en el golpe contra
Chávez. La represión en Cochabamba
y el alzamiento en El Alto
fueron auspiciadas por Washington
y Sánchez de Lozada se refugió en
EE UU. Tampoco podemos olvidar
el Plan Colombia y la permanente
campaña de acoso contra Cuba. Ni
del silencio que reinó en Haití después
del golpe contra Aristide, que
luego la ONU rubricó.
Petkoff finalizó diciendo que si
los planes de Chávez cuajan, el valor
democrático será bastante incierto.
Es la línea general de desprestigio
a Chávez: olvidar la campaña
de acoso del imperialismo y la
oligarquía (que, por cierto, es la manera
ideal de preparar a la opinión
pública internacional para otro golpe)
y crear una cortina de humo. A
eso vino Petkoff.

Este hombre, debemos recordarlo,
firmante del infame decreto del
efímero dictador Carmona Estanga
en 2002, nos da clases de democracia
en el Parlamento europeo sin explicar
qué ha pasado con las misiones
(eso sí, son una fuente de corrupción
y despilfarro) ni explicar
nada sobre el paro petrolero.
Petkoff tuvo la suerte de no escuchar
las críticas que hicieron a su
intervención porque, agobiado por
la edad o el peso de la conciencia,
se quedó dormido en plena conferencia.
Pero de todos modos, fueron
representantes del Mercosur y
el asesor del Gobierno brasileño en
política exterior Marco Aurelio
García, quienes pidieron representantes
oficiales de los Gobiernos
de Ecuador, Venezuela y Bolivia y
que se deje de satanizar a la izquierda
en América Latina siguiendo
la línea del departamento
de estado de EE UU.

El embajador de Venezuela ante
la UE, Alejandro Fleming, no
pudo responder a Petkoff. La táctica
de la oposición es clara: calumnia
que algo queda.

Refinado cinismo
_ Un par de días antes de la conferencia
en El País, el periódico más
vendido en el Estado español y
una clara referencia para toda
América Latina, publicaba un articulo
en la primera página donde
describe la relaciones de Washington
con los regímenes latinoamericanos
como buenas. «Se han dejado
ya los remotos días del
intervencionismo feroz en lo que
se consideraba el patio trasero de
los EE UU o la reproducción a
escala centroamericana de las tensiones
de la Guerra Fría. Desde el
punto de vista de Washington,
América Latina es hoy básicamente
una región estable razonablemente
segura y amable para los
intereses norteamericanos, con
excepción de las acciones y declaraciones
de Chávez, a las que
hasta hoy aquí se ha contestado
con silencio y desprecio» (El País,
domingo 4 de marzo 2007) .

+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

separador

Tienda El Salto