Bacterias y políticos

La población de bacterias
autóctonas de la costa gallega
es capaz de eliminar de
forma biológica el petróleo
crudo vertido por el
Prestige, según ha comprobado
un grupo de
investigadores del Consejo
Superior de Investigaciones
Científicas
(CSIC). Parece que la
naturaleza responde
ante la ineficacia en la
gestión administrativa del
desastre ambiental provocado
por el vertido. Lo que no
han hecho los políticos lo llevan
a cabo las bacterias del
lugar, que se han revelado

24/06/06 · 14:13
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La población de bacterias
autóctonas de la costa gallega
es capaz de eliminar de
forma biológica el petróleo
crudo vertido por el
Prestige, según ha comprobado
un grupo de
investigadores del Consejo
Superior de Investigaciones
Científicas
(CSIC). Parece que la
naturaleza responde
ante la ineficacia en la
gestión administrativa del
desastre ambiental provocado
por el vertido. Lo que no
han hecho los políticos lo llevan
a cabo las bacterias del
lugar, que se han revelado
más capaces de solucionar
los problemas del entorno
que sus paisanos de tierra
firme.
Los autores del estudio han
observado cómo las bacterias
de la zona intervienen en el
proceso de biodegradación
de los componentes del
petróleo en C02; especialmente
en aquellas áreas que ya
habían sido limpiadas, donde
las poblaciones de estos
microorganismos son más
relevantes y se han esmerado
en limpiar los rincones de difícil
acceso, como recovecos
de rocas o fondos submarinos,
a los que no llegaban las
empresas de limpieza contratadas
por el Gobierno gallego.
¿Pero qué hace este tipo de
microorganismos en la zona?
Javier Medina, uno de los
investigadores del trabajo,
explicó a DIAGONAL que “el
historial de vertidos de la
zona puede haber contribuido
a que, al menos, ciertas
poblaciones de bacterias evolucionen
hasta obtener defensas
o capacidades para sacar
ventajas competitivas de
esas contaminaciones”. La
polución marítima en el litoral
gallego no es un fenómeno
nuevo: desde 1991 estas
costas han sufrido hasta 21
siniestros con mercancías
peligrosas, según indica el
informe Perfil ambiental de
España 2004 del Ministerio
de Medio Ambiente.
La biodegradación del crudo
puede ser para las bacterias
una forma de obtener energía
o ‘alimentarse’, de facilitar la
obtención de energía de otras
fuentes distintas al contaminante
o, simplemente, una
consecuencia indirecta de su
forma de vida.
El estudio tiene como objetivo
final potenciar los mecanismos
de limpieza natural tras
los siniestros ocurridos en el
transporte marítimo, sobre
todo para la comunidad gallega,
que ha registrado cuatro
de los seis accidentes más
importantes acontecidos en
las costas españolas. De
acuerdo con Medina, su trabajo
pretende contribuir a la
‘biorrecuperación’ de las
zonas contaminadas, y a
“estimular” la eficacia de las
bacterias en estos procesos.
Ahora quedaría por elaborar
algún tipo de estudio que
optimizara la eficiencia de
esos otros ’organismos de
hábitat de despacho’, que
bien podían, siguiendo la iniciativa
bacteriana, sentarse a
la mesa y encargarse cada
uno del pedacito de fuel que
les corresponde.

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