Debates urbanos
Ciudad abierta frente a la 'smart city' capitalista

La influencia del software libre en el diseño de las políticas urbanas.

, FUHEM Ecosocial
21/02/16 · 8:00
Las Caobas, Caracas (Venezuela). / Stefan Krasowski

Bernardo Gutiérrez, periodista, escritor e investigador hispano-brasileño analiza en este artículo, que forma parte del informe Estado del Poder 2016 que publica el TNI con la colaboración de FUHEM Ecosocial, la influencia de la cultura del software libre en el diseño de unas ciudades en las que impera el modelo capitalista. En ellas, la capacidad de gobiernos nacionales y locales para determinar su propia política ha seguido en descenso, mientras que la influencia de las instituciones supraestatales al servicio del neoliberalismo como la Troika, ha aumentado.

El papel de las ciudades en el siglo XXI. El código abierto como modelo

El autor asegura que en pleno siglo XXI los Estados e instituciones suelen desplegar restricciones legales de todo tipo que agudizan la mixofobia (miedo a mezclarse con alguien diferente) en lugar de fomentar su contrario, la mixofilia, desde dentro, con medidas municipales o desde fuera, a través de una ciudadanía organizada. Ejemplos como las ciudades que se han mostrado beligerantes contra los transgénicos como Madrid o las ciudades griegas que cancelaron la tasa de electricidad desoyendo a la troika, son un claro ejemplo.

Teóricos del procomún como Antonio Negri y Raúl Sánchez definen así la relación entre ciudad y democracia: "Las formas de vida metropolitana son modos políticos y productivos. Haciendo que interactúen democracia y (re) producción tendremos la posibilidad de articular lo político".

Desde hace ya muchos años, recuerda el autor, investigadores británicos como Matthew Fuller o Usman Haque estudian la relación entre la denominada ética hacker y las ciudades. Llegan a la conclusión que el copyleft constituye la mejor herramienta para acabar con la arquitectura del espectáculo.

La participación ciudadana en este modelo de urbanismo es esencial, Gutiérrez señala que el cambio que se produciría sería radical, "se transformaría en un artefacto democrático a todos los niveles, la ciudadanía podría participar en los procesos de construcción de la ciudad, gestionar sus datos o llegar a cambiar las leyes". Es lo que denomina como calle global, donde lo urbano es el espacio de batalla de muchos movimientos (15M, Primavera Árabe, Occupy Wall Street) contra el neoliberalismo.

"Es un modelo que choca frontalmente con la smart city capitalista, basada en la tecnología propietaria y la vigilancia masiva tal y como sufrimos en las grandes urbes de nuestro tiempo". Apertura, participación democrática y datos públicos son tres principios de la ciudad de código abierto que no son bienvenidos por las grandes multinacionales de la tecnología y las telecomunicaciones, señala el autor.

Porque es el nuevo municipalismo que ha llegado a ciudades como Madrid, Barcelona o Zaragoza el que ha empleado esta lógica del software libre, empleando códigos informáticos compartidos y cooperando en red para lograr esa expansión que les ha aupado hasta las diferentes alcaldías.

Una vez tenemos el código abierto, señala el autor, en las ciudades faltaría un sistema operativo que crece en las relaciones humanas prácticas comunes de la ciudadanía: Recogiendo las palabras de Ted Nelson: “Nuestro comportamiento social es el software y nuestros cuerpos son el hardware". Porque territorios participativos y herramientas digitales libres conformarían un nuevo horizonte para alcanzar la democracia radical.

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