Memoria histórica
La exhumación de Timoteo Mendieta y 21 personas más, 80 años después

Por orden de la juez María Servini, y con cerca de dos años de retraso, hoy han comenzado los trabajos de exhumación de la fosa en la que la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica espera encontrar el cuerpo de Timoteo Mendieta y otras 21 personas ejecutadas por el franquismo en Guadalajara.

19/01/16 · 17:18
Álvaro Minguito

La Asociación por la Recuperación por la Memoria Histórica (ARMH) ha iniciado hoy la exhumación de una fosa común en el cementerio municipal de Guadalajara donde parece que se encuentran los restos de Timoteo, padre de Ascensión Mendienta, un mujer que ha dedicado su vida entera a una búsqueda, que ahora con 90 años parece que puede ver finalizar.

Así, la ARMH dará un paso fundamental en la recuperación de la historia de España, ya que la búsqueda de Timoteo ha sido larga, con trabas judiciales e incluido un bloqueo institucional que se rompió gracias a que una jueza argentina, María Romilda Servini, a través en un exhorto, hizo efectiva la apertura de la fosa en el cementerio de Guadalajara. Pese a que la orden se dio en 2014, han tenido que pasar muchos meses para que en España se atienda la petición y se tome en serio desde el Ayuntamiento de la provincia.

Timoteo Mendieta fue fusilado por ser leal a la República y participar en movimientos sindicales, principalmente en UGT. Pese a la victoria de la familia gracias a la intervención de la jueza, no hay que olvidar las dificultades que ha tenido el caso, incluyendo la declaración del juzgado de Guadalajara donde afirmaba que tras una inspección ocular, se concluía con que no era exacto que hubiese una fosa común en ese cementerio.

A las 8.30 de la mañana y a dos grados de temperatura por encima de cero, el equipo de la asociación llegaba al cementerio para preparar la exhumación, aprovechando así al máximo rendimiento todas las horas de luz posibles, ya que por las noches la falta de medios complica el trabajo de campo. Aun así, no se pudo tocar nada hasta que llegó el juez para que hiciese oficial el comienzo de la excavación y poder así empezar a trabajar, algo que ocurrió en torno a las nueve de la mañana. Minutos antes llegaba Ascensión acompañada de sus hijos, dispuesta a no perderse ni un minuto de los acontecimientos tan trascendentales que se irán desenvolviendo a lo largo de los días. La propia ARMH se ha dado un plazo de entre tres y quince días para finalizar todo el trabajo.

El equipo de trabajo se encontró a la entrada en el cementerio con pancartas reivindicativas en las que se leían frases como “Fosa común, víctimas de la represión franquista” o “Ejecutados por defender la libertad, la justicia y la democracia”, que, según trabajadores del cementerio, fueron colocadas el lunes. Se trata presuntamente de la organización de Foro por la Memoria, que también busca la justicia para los asesinados tras el Golpe de Estado de 1936.

Tras aliviar las tensiones emocionales lógicas en estos trances, el equipo pudo empezar a trabajar correctamente en torno a las 10.00 de la mañana en trabajos previos para ir sentando del todo la toma de contacto. En los trabajos relacionados con la difusión y tratamiento a los afectados, la ARMH colocó una mesa para atender a posibles familiares del resto de cuerpos encontrados en la fosa, dando accesibilidad también a fichas oficiales de la ONU para denunciar desapariciones forzosas. Hasta allí se trasladó una sobrina de uno de los hombres que presuntamente se encuentran en la fosa desde el 16 de noviembre de 1939, asesinado con 27 años.

El alcance mediático de este trabajo será mayor que el de otros por toda la polémica con la familia Mendieta, por lo que esperan que de los 22 cuerpos que encuentren, haya familiares que se acerquen hacia el cementerio durante estos días. Y es que esta asociación no sólo hace trabajo de campo, sino que también trabaja la pedagogía de la situación de cara al público para los curiosos y los interesados, además de facilitar documentación oficial de denuncias internacionales a los que quieran ayudar a la causa.

Pese a la cinta que acordonaba la zona facilitando el trabajo y alejando a la prensa por respeto de las víctimas, María Molinero, auxiliar de arqueología de la ARHM cuenta a Diagonal que Ascensión se mantuvo toda la mañana cerca para no perderse detalle. Bordeando la una de la tarde, la ARHM hacía oficial el encuentro de un primer cuerpo, confirmando entonces que la fosa corresponde a fusilados. Por tanto, a partir de aquí solo queda seguir trabajando en la misma zona, ya sabiendo cómo es más o menos la colocación de los asesinados.

Según vayan sacando los cadáveres, el forense de la ARMH irá analizando los cuerpos para ir teniendo más pistas al respecto y poder sacar a la luz las identidades, aunque será un trabajo que necesitará más reposo. Los datos claves para saber qué cuerpos son los que saldrán de la fosa son la edad y la altura. La edad, hemos sabido gracias al equipo de trabajo en Guadalajara, se puede saber por el estado de los huesos. Timoteo Mendieta, el protagonista de todo esto, fue asesinado a la edad de 40 años cuando su hija Ascensión tenía 13 años, sin poder llegar a conocer al benjamín.

En los días venideros se irá teniendo más información y se sabrá por fin si Ascensión cierra la historia de su vida y su padre puede descansar al fin donde su familia pueda visitarlo. Poco a poco, las fosas van abriéndose y descubriéndose sus localizaciones, y el Estado español sigue sin poner de su parte para que la memoria sea reconstruida en un país donde el número de fosas comunes sin abrir sólo es superado por la Camboya de Pol Pot.

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