ENFOQUES
Vidas no reconocidas en Nagorno-Karabaj

Este territorio busca el reconocimiento internacional.

, Nagorno-Karabaj
03/10/15 · 7:00
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Montañas altas y escarpadas hasta donde alcanza la vista, pobladas por profundos bosques de color verde oscuro que esconden un país que no existe. Una república de 11.000 km2 y apenas 140.000 habitantes que lucha por que la comunidad internacional la sitúe en los mapas de manera definitiva. Una batalla que empezó en 1988 efectuando a la URSS una petición para unirse a Armenia, quien todavía formaba parte de la gran patria rusa. Nagorno-Karabaj recibió un no como respuesta y una dura represión por parte de Azerbaiyán, país al que oficialmente pertenecía y sigue perteneciendo.

La resolución acabó desembocando en una guerra que no vio fin hasta que se produjo el alto el fuego en 1994. Desde aquel momento, el país vive rodeado por fronteras cerradas, con Irán y Azerbaiyán, y con sólo una vía de acceso desde Armenia tras siete horas de curvas y barrancos. Con la caída de la URSS en 1991, todas las repúblicas soviéticas exigieron su independencia, entre ellas, Armenia y Azerbaiyán.

A su vez, Nagorno-Karabaj, situado a medio camino entre los dos países y bajo las leyes soviéticas, realizó un referéndum de autodeterminación el 10 de diciembre de ese mismo año que acabó por provocar un conflicto interétnico entre armenios creyentes y azeríes musulmanes. La contienda se saldó con más de 30.000 muertos y un millón de desplazados en ambos bandos. Desde el alto el fuego de 1994, el conflicto sigue congelado con una línea del frente donde han muerto más de 20 soldados de los dos ejércitos sólo en 2014. En este statu quo, la república acaba de celebrar sus sextas elecciones parlamentarias con la participación de siete partidos políticos y con el objetivo de demostrar su voluntad por ingresar en el club de las democracias internacionales.

Sin embargo, su futuro, por el momento más que incierto, está lejos de las urnas. Como en muchos otros conflictos geopolíticos, dependerá de las tres grandes potencias con intereses en la zona: Rusia, Estados Unidos y Francia. Este reportaje pretende dar una visión de un país que lucha por tener una vida real aunque nada a su alrededor lo sea.

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