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Rescate a RTVE: ¿quién?, ¿cómo?, ¿para qué?

Hacienda exige nuevos recortes a la radio televisión pública, lastrada por la corrupción y la manipulación.

, Madrid
27/07/14 · 8:00
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La toma de posesión del jefe del Estado es un acontecimiento que, además de ser emitido en directo, contextualizado y analizado con independencia, debería registrarse en los archivos (accesibles) de la radiotelevisión pública. Nada de lo anterior se ha cumplido en el caso del reciente relevo en la Corona española. Antes incluso que el principal órgano de representación sindical en RTVE, los tres Consejos de Informativos (radio, tele y web) protestaron conjuntamente por la exclusión de las cámaras de TVE de la proclamación de Felipe VI en el Con­greso y la privatización de esa producción. A posteriori, han denunciado la manipulación y falta de pluralismo con los que la radiotelevisión pública cubrió ese acontecimiento. El principal responsable es Julio Somoano, jefe de Informativos de TVE, quien desde palacio llamó a la redacción para censurar la cobertura de las manifestaciones republicanas en esa jornada. Con todo, al acabar felicitó a la plantilla a través del correo interno por el “rigor” de esa cobertura. Pocos días después, el sistema de mensajería rebosaba de indignación por otra bravuconada de Somoano, que fue en su día editor del Telenoticias de Telemadrid.

El Consejo de Informativos de TVE, “órgano de representación de los profesionales de la información” –elegido cada dos años por todas las personas que intervienen directamente en estos programas– había emitido un nuevo comunicado para denunciar las malas prácticas del equipo de Somoano, que está hundiendo la reputación (y audiencia) de la pública. En un acto académico, éste respondía atacando: “El programa de los servicios informativos de TVE que menos audiencia tiene es en el que hay más miembros del Consejo: El Mundo en 24 Horas”. En pocos minutos, decenas de periodistas expresaban su indignación en mensajes en Twitter y se concentraban espontáneamente para solidarizarse con el equipo del programa.

Esa rebelión fue algo casi inédito en RTVE desde su constitución como Corporación por la ley 17/2006 –aprobada en paralelo a una prejubilación masiva–, cuando se pasó de una dirección nombrada por el Gobierno a otra elegida por mayoría cualificada del Parlamento. La norma también creó los Consejos de Informativos, una reivindicación histórica de los periodistas de la casa y que, aunque sólo tengan carácter consultivo, velan por el cumplimiento del Estatuto de la Información y suponen una referencia moral.

Cesiones a las privadas

Desde luego, la apertura de RTVE a la sociedad fue limitada, como se demostró cuando el PP modificó vía decreto la ley en 2012, sin apenas resistencia dentro ni fuera de la empresa, y volvió al nombramiento por mayoría simple en el Congreso para, recortada la democracia, lanzarse con las tijeras: la reducción de la aportación del Estado se ha reducido en casi un 50%, y, en mayo, las “telecos” obtuvieron una sustancial rebaja de su contribución a la financiación de la pública recogida también por ley. Esto ha colocado a la empresa al borde la quiebra. Pero la inestabilidad se sembró mucho antes, cuando el Gobierno de Zapatero cambió el modelo de financiación de forma improvisada, en una cesión a los grandes grupos privados. “La retirada de la publicidad debía haberse aprovechado para definir una programación de servicio público realmente independiente y para exigir rendición de cuentas y transparencia en la contratación”, explican desde la sección sindical de CGT. No obstante, RTVE nunca ha llegado a firmar con el Gobierno el Contrato-Programa, previsto en la ley de 2006, y la gestión continúa siendo totalmente opaca. Esta organización sindical ha destapado varios casos de corrupción relacionados con directivos fichados y productoras contratadas a dedo, que se reparten gran parte del presupuesto de la corporación.

Auditoría ciudadana

Y mientras una gran parte de sindicatos simplemente aspiran a que vuelva la publicidad para aumentar los ingresos, desde la Plataforma para la Defensa de la Radiotelevisión Pública van más allá: “Proponemos una auditoría ciudadana de las radiotelevisiones públicas y la participación de la comunidad en su funcionamiento”, reza una de las conclusiones de sus últimas jornadas, que reunieron en abril en Ma­drid a militantes de organizaciones sociales y sindicales de todo el Estado y miembros de los Con­sejos de Informativos de RTVE (pero a pocos trabajadores).

En las últimas semanas, junto a la privatización de la señal de la coronación a favor de Telefónica, el Consejo ha reprobado que dos periodistas de la casa viajaran al Mun­­dial de Brasil con todos los gastos pagados por Iberdrola. Uno de ellos era el número dos de los informativos, José Gilgado. Pero la dirección ha hecho oídos sordos ante esta violación de una norma deontológica, como tampoco parece interesada en investigar otro escándalo de negocios opacos en el equipo de El Tiempo, destapado hace ya casi dos meses.

La única prioridad del presidente de RTVE, Leopoldo González-Eche­nique, es que en los informativos se sigan los dictados de Génova y, en lo económico, la poda comprometida con Bruselas. Para ello, Hacienda ha ideado una especie de rescate: inyectará 130 millones –una mínima parte de la reducción del presupuesto en estos tres últimos años– a cambio de nuevos recortes. La última idea es la supresión de Teledeporte y su integración en La 2, que perderá así su lugar como refugio cultural ante la banalidad imperante en el resto de canales.

Aunque el plan no se ha detallado, contempla un recorte de plantilla de 500 trabajadores, según filtraciones a la prensa, lo que deja en papel mojado la “garantía” de empleo firmada por los sindicatos UGT, USO y SI en el convenio hace sólo unos meses, y que era la única contraprestación a la reducción del 10% de masa salarial. Como primera reac­ción, para el próximo 24 de julio han convocado paros de dos horas. 

Censura a Podemos y a desahuciados

Entre los casos de censura y manipulación denunciados en RTVE, el Consejo de Informativos de RNE desveló recientemente que “al menos un miembro de la dirección de Informativos dio instrucción de no incluir, en la medida de lo posible, testimonios de Pablo Iglesias hasta nueva orden y de que, en caso de que una noticia lo haga necesario, se consulte directamente con el director de Informativos”.El Consejo de Interactivos (página web), a su vez, ha denunciado la censura previa de una información sobre desahucios que daba la voz a las víctimas de la burbuja inmobiliaria.

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comentarios

1

  • |
    María López
    |
    27/07/2014 - 11:01pm
    ...y lo que se dice aquí no es nada comparado con lo que tenemos que sufrir cada día las trabajadoras y trabajadores de RTVE. La dirección hace de la empresa lo que le da la gana, impunemente, como si fuera de ellos. ¿Cuándo les haremos ver que este medio de comunicación es de la gente, de los trabajadores y de la ciudadanía, y que somos todas estas personas y no las de la moncloa, quienes tenemos que decidir sobre su naturaleza, su funcionamiento y también sobre su financiación? Hay que recuperar este servicio-derecho por y para la gente, igual que la sanidad, la educación, el transporte, la energía, las telecomunicaciones, todos factores estratégicos de una sociedad que debe tender a ser libre y no a seguir sujeta a los caprichos neoliberales capitalistas, la misma enfermedad que lleva, por ejemplo y apuntando a la raiz, a encuadrar el derecho a estar informado en una ley de sociedades. Hay que parar esta tendencia canibal, que no para de mamar de la teta de un estado construido a su gusto y que está llevando, muy estudiadamente, a esta empresa y a esta sociedad a la basura.
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