Militante independentista y antifascista
20 años del asesinato neonazi de Guillem Agulló

El crimen contra este joven valenciano marcó a toda una generación y ha sido reivindicado como símbolo contra la impunidad de los crímenes de odio.

, Valencia
18/04/13 · 8:33
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El 11 de abril se cumplieron 20 años del crimen que acabó con la vida del joven antifascista Guillem Agulló, de 18 años, en Montanejos (Castelló) a manos de un grupo neonazi. La defensa de los cuatro acusados, así como la sentencia, obviaron durante todo el proceso, celebrado en 1995, el carácter político del mismo, que terminó con un solo condenado, Pedro José Cuevas Silvestre, a 16 años de cárcel, de los que acabaría cumpliendo tan sólo cuatro. El proceso estuvo plagado de desafortunadas campañas de prensa contra la víctima y su entorno, encabezadas por el diario Las Provincias que dirigía entonces la periodista ultra María Consuelo Reyna, y que trataban de criminalizar a los colectivos antifascistas e independentistas, y concretamente a la organización juvenil Maulets, donde militaba Guillem. Eran años convulsos en los que grupos nazis protagonizaban incidentes casi todas las semanas. Dos años antes, en Barcelona, había sido asesinada Sonia, una joven transexual apaleada hasta la muerte por un grupo de skins nazis, y doce meses más tarde la inmigrante dominicana Lucrecia Pérez fue asesinada a tiros por un comando fascista en Madrid. A Guillem le siguieron muchos más hasta la actualidad, más de 80 según la ONG Movimiento Contra la Intolerancia.

El asesino de Agulló, que negó durante el juicio profesar la ideología nazi, fue detenido de nuevo en 2005 por la Guardia Civil en el marco de la Operación Panzer, junto con más de una veintena de supuestos neonazis que, según la nota de la Benemérita, vendían armas por internet y organizaban cacerías de inmigrantes y militantes de izquierdas. El juicio a esta organización, el Frente Antisistema (FAS), todavía no tiene fecha para celebrarse, y contará con la presencia de la acusación popular de varias organizaciones políticas, sociales y sindicales valencianas de la plataforma Acción Popular Contra la Impunidad. Esta plataforma denunció en 2007 que Cuevas, asesino de Guillem, se presentaba a las elecciones en las listas del partido neonazi Alianza Nacional por la localidad valenciana de Xiva.

Durante estos 20 años, el recuerdo de Guillem ha sido reivindicado precisamente como un antídoto contra el olvido, contra la impunidad de muchos crímenes fascistas que se han producido a lo largo de estos últimos años, tal y como denuncian desde la citada plataforma, que ha remitido un informe con una lista de los crímenes de odio que siguen todavía sin esclarecerse en el País Valenciano. Éstos van desde los diversos ataques con cócteles molotov al centro social La Quimera de Mislata, hasta los disparos contra el centro social Ca Revolta o las bombas contra las sedes de ERPV, PSPV-PSOE, BNV, varias mezquitas y el local de CEAR en Valencia, que recibió más de una decena de ataques en poco más de un año. En ningún caso la policía ha realizado ninguna detención, un hecho que fue denunciado tanto ante las Cortes Valencianas en varias ocasiones como ante el Congreso de los Diputados en 2009 y la Comisión Europea en 2010.

Burjassot: campo de batalla

Burjassot, el pueblo natal de Guillem –cuyo ayuntamiento también forma parte de la plataforma contra la impunidad– se ha convertido desde hace tiempo en un campo de batalla para la extrema derecha valenciana. El alcalde de Compro­mís, el periodista Jordi Sebastià, es un viejo conocido para la ultraderecha, ya que durante los años ‘90 escribió numerosos artículos en la revista El Temps sobre las tramas ultras valencianas de la época, concretamente sobre el grupúsculo nazi Acción Radical, y sobre los negocios y la actividad del ultraderechista José Luis Roberto, actual presidente de España2000. Ahora, casi 20 años después, este partido ha denunciado al alcalde por haberles hecho retirar una mesa informativa en la plaza del Ayuntamiento para la que, según el consistorio, no tenían la autorización correspondiente. Por su parte, Sebastià denunció meses atrás ser víctima del acoso ultraderechista en la red social Facebook, donde se creó un grupo contra él bajo el nombre “No queremos un alcalde catalanista en Burjassot”. El alcalde denunció los hechos y en las próximas semanas se celebrará la vista. Pre­cisamente, y según varios vecinos del pueblo que participaban en el acto, dos miembros de este grupo de Facebook se encontraban el sábado 13 de abril en el recorrido de la manifestación en memoria de Gui­llem, que reunió a cerca de 2.000 personas. Uno de estos individuos se encaró con los manifestantes que lo increparon por hacerles fotos. Sin embargo, según el partido Espa­ña2000, se trata de uno de sus militantes, y relatan lo sucedido como “una brutal agresión”, amenazando con presentar denuncia por un “delito de odio”. Por su parte, la Comissió 20 Anys Sense Guillem, organizadora del acto, también ha anunciado que estudia presentar denuncia por estos hechos, al entender que los ultraderechistas intentaron boicotear la manifestación.

La marcha, convocada por Arran, la organización heredera de Maulets donde militaba Guillem, recorrió las principales calles del pueblo y terminó con un emotivo homenaje donde intervinieron varios miembros de la comisión organizadora y el diputado de la Candidatura d'Unitat Popular (CUP) David Fernández. También estuvieron presentes representantes de IU, Compromís, ERC y de distintas organizaciones de izquierdas. El acto finalizó con un concierto ante el Ayuntamiento.

También el PP de Burjassot puso su particular granito de arena a través del representante de Nuevas Generaciones, José Manuel Molins, que el día del aniversario, el 11 de abril, publicó en Twitter una frase que desató la indignación de los internautas: “en una reyerta con armas blancas puede morir cualquiera de los dos contrincantes”, utilizando además la etiqueta #20anysAmbGuillemAgulló, creada por los amigos de Guillem para homenajearlo. Molins obvió que Guillem no iba armado cuando fue asesinado, y que no se trató de una reyerta sino de una agresión. El miembro del PP cerró su cuenta pero el partido todavía no se ha manifestado al respecto.

Guillem y Yolanda

La sensación de impunidad fascista es lo que motivó a los familiares y amigos de Guillem y a los allegados de Yolanda González, joven militante socialista secuestrada y asesinada por fascistas en 1980, a intercambiar cartas de apoyo que se leyeron en sendos homenajes celebrados el mismo día en Madrid y en Burjassot. Ambas historias, separadas por el espacio y el tiempo, representan en gran medida, según una de estas cartas, “la indolencia institucional ante los crímenes fascistas”, y es que el asesino de Yolanda, Emilio Hellín, que fue localizado por el diario El País semanas atrás bajo otro nombre, trabaja en la actualidad para las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.

Una puñalada en el corazón de todo un país

El 11 de abril de 1993 Guillem Agulló participaba en una acampada en la localidad de Montanejos, Castellón. El joven de 18 años, natural de Bujassot, Valencia, y militante de la organización independentista Maulets, recibió una puñalada en el corazón en un callejón de la localidad castellonense. Un grupo de neonazis acudió al lugar tras recibir una llamada de alguien que le había reconocido o sabía que se encontraba allí, y segó la vida del valenciano en una emboscada a traición. El padre de la víctima, también llamado Guillem Agulló, ha denunciado que cada 11 de abril aparecen en los alrededores de la vivienda familiar pintadas alusivas a los hechos como “Guillem jódete” o “Guillem muerte, muerte, muerte”. “No se arrepienten de nada y las pintadas todos los años así lo certifican”, lamenta el padre de Agulló.

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comentarios

1

  • |
    Antifeixista
    |
    19/04/2013 - 3:33pm
    Emocionant article que ens recorda a tots que la lluita continua ...¡NO PASARÁN! ¡Ni oblit, ni perdó!