LEGISLACIÓN // LA INTERRUPCIÓN DEL EMBARAZO ES LA CUARTA CAUSA DE MUERTE ENTRE LAS MADRES
República Dominicana se cierra a la despenalización del aborto

El debate sobre la despenalización del aborto en
República Dominicana se ha saldado con una victoria
de las posiciones más conservadoras en un país en el
que hay un 44% de embarazos no deseados.

01/10/09 · 14:45
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En septiembre de 2008, el presidente
Leonel Fernández presentó ante
la Asamblea Nacional un proyecto
de reforma constitucional que modificaba
temas importantes como el
derecho a la nacionalidad, la posibilidad
de reelección, el derecho al
aborto y a la eutanasia, y hasta la
unificación temporal de las elecciones
presidenciales con las legislativas
y municipales.

En el polémico artículo 30 referente
al derecho a la vida, Leonel
Fernández, catalogado internacionalmente
como un presidente de
corte progresista, introducía una
corta pero determinante modificación.
El texto propuesto sumaba a
la común frase sobre el derecho a la
vida la coletilla de “desde la concepción
hasta la muerte” eliminando
toda posibilidad de despenalización
de la interrupción voluntaria del
embarazo bajo cualquier supuesto,
así como la eutanasia.

En República Dominicana el
aborto ya estaba penado por el
Código Penal en todos los supuestos,
pese a esto, es la cuarta causa
de muerte materna. El Instituto
Alan Guttmacher, en su estudio
Aborto Clandestino: Una Realidad
Latinoamericana, estimaba que a
mediados de los ‘90 se practicaban
90.000 abortos al año en el país y
que uno de cada cuatro embarazos
terminaba en aborto. Según la
Encuesta Demográfica y de Salud
(ENDESA) de 2002, el 19% de las
muertes maternas en el país ocurren
por complicaciones relacionadas
con el aborto.

El informe de Tolerancia Cero de
la Secretaría de Estado de Salud
Pública y Asistencia Social indicó
que en 2008 el 9% de las muertes
maternas fueron a causa de embarazos
que terminaron en aborto, cifra
que en 2007 alcanzó el 13%. De
acuerdo a declaraciones de prensa
de organizaciones sociales, se habla
de hasta cien mil abortos por año.
La ilegalidad del aborto hace también
que los datos sobre el tema no
coincidan, pero es evidente que la
ilegalidad no ha conseguido que éstos
se reduzcan sino, más bien, que
se creen mecanismos informales
para solucionar el problema.

Los embarazos no deseados son
comunes en una cultura que aún
asocia fuertemente feminidad con
maternidad. La propia ENDESA
2007 calcula que el 44% de los embarazos
no fueron deseados por la
madre en el momento de la concepción
(aunque luego fueran aceptados)
y un 14% de los nacimientos se
reportan como directamente no deseados.
Estos datos hacen evidente
que hay un fuerte divorcio entre las
políticas y la realidad, sobre todo
cuando tienen que ver con cuestiones
relacionadas con principios morales
y, sobre todo, religiosos.

Tal vez, uno de los principales resultados
de esta reforma haya sido
el debate que se ha generado que,
por primera vez, ha sido público y
abierto mientras que sólo hace unos
años era casi imposible hablar sobre
el aborto. La polémica se ha centrado
en discutir la posibilidad de
abortar en los casos de peligro de
muerte de la madre o violación o incesto.
El propio movimiento feminista
decidió estratégicamente dejar
fuera de este debate el derecho
de las mujeres a decidir sobre su
propio cuerpo y centrarse sólo en
los supuestos más conservadores.

Las posiciones han estado contrapuestas.
La Iglesia y sus feligreses,
por un lado, apoyando el texto
planteado por Leonel Fernández y
basándose en argumentaciones como
la del obispo de Higuey sobre
cómo “la Virgen María fue una madre
soltera y aun así siguió adelante
con su embarazo” y defendiendo la
vida del no nato. El movimiento feminista,
las organizaciones de mujeres
y un amplio grupo de intelectuales
y movimientos sociales, defendiendo
el derecho a la vida de las
mujeres y sus derechos sexuales y
reproductivos así como demandando
un Estado que no imponga creencias
religiosas en la Constitución.

El vuelo del cardenal

La Iglesia ha jugado un fuerte papel
de cabildeo y presión con amplias
movilizaciones sobrevoladas
en helicóptero por el cardenal
López Rodríguez y amenazando
con castigar con el voto a
los legisladores que apoyaran la
aprobación del aborto en los casos
planteados.

El movimiento a favor de la despenalización
del aborto también ha
desarrollado una fuerte campaña
solicitando la modificación en la
Asamblea Nacional de la propuesta
del Ejecutivo de modificación de la
Constitución. La Encuesta Gallup-
Recientemente publicada, decía
que más del 70% de la población entendía
que esto no debía ser discutido
en la Constitución sino en leyes
adjetivas y el 80% consideraba que
una madre debía poder abortar
cuando su vida estuviese en peligro.
El lunes 21 de septiembre, la posición
de la Iglesia, del Partido Revolucionario
Dominicano (PRD) y
de Leonel Fernández triunfó: sólo
34 diputados y senadores de 162 votaron
a favor de la modificación del
artículo 30. El PRD, el partido de
oposición y miembro de la Internacional
Socialista (IS), marcó una línea
a todos sus legisladores para
que se posicionaran en contra del
aborto. Sólo dos diputadas de este
partido desobedecieron la consigna.

Todo esto ocurrió a pesar de las
fuertes presiones de los partidos socialistas
latinoamericanos y europeos
pidiéndoles que cambiaran esa
posición por no ser acorde con los
principios de la IS. El partido Reformista
Social Cristiano votó en
bloque en contra de la despenalización
del aborto y el Partido de la
Liberación Dominicana en el Gobierno
permitió que sus legisladores
hicieran un voto de conciencia.
En el debate en segunda lectura
se llegaron a escuchar opiniones de
legisladores tales como que “las mujeres
que quieran abortar no tienen
más que tirarse sentadas por una
escalera y luego ir al ‘odontólogo’ a
que les resuelva el problema” así como
también otras más respetuosas
con los derechos humanos e informadas.

Da la sensación de que, una
vez más, pese a que los mecanismos
de la democracia formal funcionaron,
finalmente el juego está fuera
de la cancha “democrática” y que
en República Dominicana la vida de
las mujeres vale menos que la de
una simple posibilidad de vida.
Mientras tanto se seguirán dando
los abortos, pero en la ilegalidad y
el riesgo, manteniendo esa doble
moral y esa falta de coherencia que
caracteriza a la política en el país.


MADRES ANTES DE LOS 18

El aborto es un serio problema
de salud pública en el país, que
afecta principalmente a las mujeres
de bajos ingresos que, ante
la ilegalidad, recurren a prácticas
de riesgo para su propia salud y
se someten a operaciones sin
ningún control ni en calidad ni
en precio. Las mujeres con
mayores ingresos recurren a
otras estrategias como salir del
país o pagar altas sumas por el
realizar la interrupción en la isla.
En República Dominicana, la
Iglesia se ha opuesto a introducir
en el programa de las escuelas
la materia de educación sexual y
ha conseguido su propósito a
pesar de que, según la ENDESA
2007, el 25% de las mujeres de
20 a 49 años tuvo su primer hijo
antes de cumplir los 18 y el 44%
antes de los 20 años.

Más información:

[PANORAMA // DERECHO AL ABORTO EN LATINOAMÉRICA Y EL CARIBE
Leyes que matan mujeres en nombre de la vida->http://diagonalperiodico.net/Leyes-que-matan-mujeres-en-nombre.html?var_...

[DERECHOS REPRODUCTIVOS // EL GOBIERNO NICARAGÜENSE HA LANZADO DOS CAMPAÑAS CONTRA ORGANIZACIONES DE MUJERES
Cuatro millones de abortos al año en Latinoamérica->http://diagonalperiodico.net/Cuatro-millones-de-abortos-al-ano.html?var_...

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