propiedad intelectual vs. conocimiento universal: una propuesta sostenible

Mientras los gobiernos pugnan por dar versatilidad política al acceso restringido a la información de los usuarios de internet (en sintonía con intelectuales, artistas y trabajadores del ámbito de la industria cultural que reclaman el derecho a la supervivencia personal fruto de la remuneración por su actividad creativa o re-productiva) y estos apelan a la libertad del consumidor, a la solidaridad cultural y a la universalización del conocimiento humano, cabe preguntarse si existiría algún mecanismo para administrar con equidad los derechos de unos y otros, dentro de unas moderadas coorden

José Antonio Calzón García
09/12/09 · 12:18
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Mientras los gobiernos pugnan por dar versatilidad política al acceso restringido a la información de los usuarios de internet (en sintonía con intelectuales, artistas y trabajadores del ámbito de la industria cultural que reclaman el derecho a la supervivencia personal fruto de la remuneración por su actividad creativa o re-productiva) y estos apelan a la libertad del consumidor, a la solidaridad cultural y a la universalización del conocimiento humano, cabe preguntarse si existiría algún mecanismo para administrar con equidad los derechos de unos y otros, dentro de unas moderadas coordenadas de verosimilitud. Mi propuesta parte de la reflexión y del conocimiento de algunos de los aspectos implicados en este conflicto. Básicamente, el proyecto arrancaría con las siguientes pautas:
1) Los ministerios de cultura y educación se fusionarían, dando lugar a algo parecido a un "Ministerio del conocimiento".
2) Por ley, el Ministerio de conocimiento refrendaría dos derechos: el de todos los ciudadanos al acceso gratuito y universal a la cultura y el de los intelectuales, artistas y trabajadores del ámbito de la industria cultural (productoras, editoriales, discográficas) para lucrarse a partir de su trabajo, esfuerzo creativo y capacidad artística.
3) Por ley, toda obra que pretenda ser inscrita en el registro de la propiedad intelectual deberá de hacerlo bajo una licencia (actualmente las más versátiles son las creative commons) que autorice, al menos, su difusión y reproducción (en los formatos que el usuario estime oportuno) de manera indiscriminada y gratuita, permitiéndose solo restricciones en lo tocante al beneficio económico de terceros y en lo concerniente a la modificación de la obra. En todo caso, la ley garantizará los derechos del creativo para denunciar a todo aquel que modifique u omita los créditos de autoría o producción.
4) El Ministerio, en su portal de internet, habilitará una página en la que se almacenará, también por ley, toda producción artística o intelectual que se haya inscrito en el registro de la propiedad (películas, música, textos, etc.). Será de naturaleza obligatoria la incorporación de cualquier manifestación cultural (en el caso de las artes plásticas a través de fotografías) a dicha página. El ministerio habilitará un motor de búsqueda, con categorías, palabras-clave o etiquetas para localizar las obras.
5) Todo usuario podrá entrar en la citada página y descargar cualquiera de sus contenidos. Cada creación tendrá su propio contador de descargas, registrando la dirección IP desde la que se efectúa la descarga. Ningún contenido podrá ser descargado más de una vez desde la misma IP.
6) El punto 5 no será incompatible con la difusión privada, por parte del autor o de quienes ostenten su propiedad, de la obra, sea de la naturaleza que sea (discos, libros...).
7) La página del ministerio permitirá las donaciones voluntarias (especificando la obra a la que se destina) de los usuarios, mediante los cauces habituales (paypal, tarjeta de crédito, etc.).
8) El ministerios perseguirá y sancionará por la vía penal a aquellas páginas de internet que distribuyan obras con derechos de autor y obtengan algún beneficio económico de ello (publicidad, etc.).
9) Todo artista e intelectual tendrá derecho a solicitar subvenciones del estado, las cuales estarán condicionadas en gran medida por el número de descargas efectuadas (en el portal del ministerio) de las obras de dicho artista. Otra variable a tener en cuenta (aunque de menor relevancia económica), en lo tocante a las subvenciones, será la bisoñez (productiva) del creador. Esto es: a igual número de descargas, obtendrá una mayor subvención aquel que haya colgado un menor número de obras.
10) La percepción de estas subvenciones será compatible con la distribución de las obras por los cauces habituales (distribución discográfica, editorial, etc.).
11) Se suprimirán las subvenciones de creación existentes hasta ahora. Todo este dinero irá destinado a costear las nuevas subvenciones.
12) El acceso a los edificios públicos destinados a la difusión de la cultura (museos, bibliotecas) se regirán por el modelo inglés, esto es, serán de acceso y uso gratuito, pero siempre dispondrán de una urna para la donación voluntaria, así como de organizaciones adscritas que permitan la vinculación libre, por medio de la asociación (con la correspondiente cuota de admisión y de contribución anual), de todos aquellos que quieran relacionarse con dicha institución. Dichos colectivos recibirán nombres del tipo "Sociedad de amigos del museo...", y contarán con distinciones especiales, como invitaciones a eventos, etc.
13) Todo organismo público habrá de servirse exclusivamente del denominado "software libre". Toda didáctica de la informática desarrollada desde organismos públicos habrá de tener como objetivos de su enseñanza la difusión y conocimiento de dicho software.
14) El sistema educativo actuará en consonancia con la nueva legislación, de acuerdo con los parámetros que marcan los currículos actuales. Así, la nueva enseñanza en competencias marca ocho ámbitos para el desarrollo de estas, entre estas la denominada "Tratamiento de la información y competencia digital". Será responsabilidad de los docentes en colegios e institutos informar al alumnado tanto sobre la problemática de la propiedad intelectual como acerca de la necesidad de sensibilizarse para la contribución personal al desarrollo de un modelo sostenible de acceso gratuito y universal a la cultura (importancia de las donaciones, respeto de la autoría de las obras, etc.).
Pienso que no es un modelo descabellado del todo, por las siguientes implicaciones: a) todo artista y/o creador tendría la posibilidad de darse a conocer a través de la página del ministerio, y de obtener beneficios de ello si el público estima que sus obras merecen ser descargadas; b) los músicos o cineastas ya consagrados estarían al menos igual o mejor que ahora (puesto que al día de hoy no obtienen nada de las descargas de internet, salvo raras excepciones); c) las discográficas y las editoriales seguirían en la misma situación que hoy en día; d) nadie podría lucrarse sin autorización (a diferencia de lo que ocurre hoy) con el trabajo ajeno; e) todo el mundo tendría acceso gratuito y universal a la producción cultural, y f) el cambio en la política de subvenciones, respecto a la situación actual, y la promoción de las donaciones y adscripciones a sociedades de amigos de museos (o bibliotecas) permitirían la sostenibilidad económica del nuevo modelo.
Propuesto está...

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