BIPARTIDISMO // LA GESTIÓN LIBERAL DE LA CRISIS PONE EN CUESTIÓN LA CAPACIDAD DE LA SOCIALDEMOCRACIA
El PSOE afronta unas elecciones perdidas

¿Será capaz el PSOE de reinventarse de cara a las
elecciones generales del 20 de noviembre? El recorrido
del zapaterismo ha sido el colofón a ocho años en los que los
avances en materias como el matrimonio entre personas
delmismo sexo o la ley del aborto se han quedado
desvaídos ante la caída libre de la soberanía económica.

- De cómo nunca gobiernan las izquierdas

26/10/11 · 8:00
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Las elecciones municipales y autonómicas de 2010 dejaron un mapa dominado por los partidos conservadores. Foto: Olmo Calvo

En 1982 el Partido Socialista Obrero Español
ganó las elecciones con un
programa que anunciaba un “pacto
social por la modernización”. Entre
sus promesas estaba la creación de
800.000 empleos, la jubilación a los
64 años, y entre sus apuestas estaba
la de promocionar jornadas laborales
con tendencia a las 35 horas semanales.
La “defensa de la sanidad
pública” a la que el PSOEse comprometió
hace 29 años, ha pasado a ser
el deseo de “mantener los derechos
educativos y sanitarios por encima
de cualquier otros”
y el guiño social
que el candidato Alfredo Pérez
Rubalcaba se ha permitido de cara a
las elecciones del 20 de noviembre.

Desde que González ganó las elecciones
en el ‘82, Joaquín Almunia es
el candidato del PSOE que menos votos
ha obtenido en unas elecciones
generales. Este mes de septiembre,
Almunia, vicepresidente y comisario
europeo de Competencia desde
2010, aseguró en Nueva York que
“no hay otra alternativa viable, con
menos esfuerzos y dificultades, que
exija menos sacrificios”, que la que
el Banco Central Europeo (BCE), la
Unión Europea y el FMI han dispuesto
como salida a la crisis. Cualquier
propuesta en otro sentido, según
Almunia, es “demagógica, populista
e ignora la realidad de las cosas”.
Unos días después, el candidato
Rubalcaba apuntaba en la clausura
de la Conferencia Política del PSOE
que su partido quizá “se ha pasado”
con el ahorro. Esta vez la respuesta
llegó de la ministra de Economía,
Elena Salgado, quien aseguró desde
Luxemburgo que la “prioridad”
en este momento es mantener las
llamadas políticas de austeridad.

La ortodoxia europeísta del PSOE,
representada por Almunia y Salgado,
pierde foco en el discurso del
PSOE ante las inminentes elecciones.
Líneas, interpretadas por Rubalcaba,
en las que se ha colado una vaga
alusión de reforma de las SICAV –
sociedades de inversión colectiva
que funcionan como una suerte de
paraíso fiscal interior– pero que hasta
el momento sólo se han concretado
en la promesa de un aumento de
impuestos indirectos sobre el tabaco
y el alcohol y en una recuperación
del impuesto de patrimonio. Una medida
de corto recorrido, apunta
Pedro Martí, del grupo de economía
de la acampada de Sol
, quien explica
que a pesar de las “discusiones bizantinas”
en torno a ella, con el impuesto
de patrimonio se prevé recaudar
mil millones de euros, cifra muy
pordebajode los 90.000 millones que
ha supuesto el rescate a los bancos
(también llamado FROB).

¿Estaban atados de manos?

Miren Etxezarreta, catedrática de la
Universidad Autónoma de Barcelona,
cree que la opción de hacer políticas
contradictorias en la Europa
liberal es débil “pero existe”
y apunta
tres vías posibles. La primera es una
reasignación del gasto: aunque las
partidas destinadas a servicios sociales
sean las más importantes de
cuantas gestionan los gobiernos,
centrales, autonómicos o municipales,
la reducción del presupuesto militar,
de la asignación a la casa real y
el cese de proyectos dudosos como
los aeropuertos de Castellón o Ciudad
Real, son recortes que también
pueden paliar el déficit de ingresos.

En segundo lugar, para Etxezarreta
es fundamental buscar dónde
está el dinero; “a pesar de la crisis”,
señala esta economista, “se produce
el doble del Producto Interior Bruto
que había en 1978
, y la población no
se ha duplicado; es evidente que ese
dinero está en los beneficios del capital
financiero, pero también en las
grandes industrias”. Una redistribución
de las cargas fiscales, perseguir
el fraude, y conseguir que la banca
privada asuma sus pérdidas, es planteable
desde el poder político, considera
Etxezarreta.

Martí también es de la opinión de
que no es imposible plantear otro tipo
de políticas: “Tienen margen para
investigar las responsabilidades
de los gestores de los bancos y las
cajas en la crisis; para perseguir la
corrupción política; tienen margen
para cumplir sus programas, etc.
Tienen mucho margen, lo que pasa
es que no quieren aprovecharlo”,
sentencia Martí. Daniel Raventós,
del consejo editor de la revista Sin
Permiso
, opina que para modificar
las reglas del juego, “la primera condición
es quererlo hacer” y que ése
no ha sido el caso; “que todo un
Gobierno, el del reino de España, reconozca
que una carta del BCE le
hizo cambiar la Constitución, da una
idea del servilismo degenerado al
que hemos llegado”.

Francisco Jurado, miembro de
Democracia Real Ya de Sevilla, señala
que el discurso de la austeridad
esconde “algo que Susan George denunció
en los ‘90 y es la mención que
en los Acuerdos Generales sobre
Comercio y Servicios (GATTS, en inglés)

identifica la educación, la sanidad
y elmedioambiente como sectores
maduros para la privatización”.

El objetivo, apunta Pedro Ramiro de
Paz con Dignidad, es “seguir con la
‘doctrina del shock’, cargar los recortes
en lo de todos, y darle más peso
al sector privado
”.

Lo llaman socialdemocracia

Sobre el proyecto de los dos partidos
mayoritarios para Europa, Daniel
Raventós cree que no hay diferencia:
“acatamiento ante los muy ricos, ataque
a las condiciones de vida para el
resto de la población, la inmensa mayoría.
Ambos partidos defienden la
propuesta esencial de dar más dinero
a los bancos, con el supuesto de
que estos bancos acabarán prestando
dinero para financiar la producción
y, en consecuencia, se generarán
nuevos empleos”.

Varias cuestiones influyen en esa
cesión de soberanía de los gobiernos
nacionales a organismos supranacionales
no electos – “¿Alguien sabe
dónde se ha metido el Parlamento
Europeo?”
, se pregunta
Etxezarreta–. La cesión de la política
monetaria al BCE es el primer
factor, pero el segundo, según
Francisco Jurado, es que los partidos
que canalizan la soberanía de
los ciudadanos necesitan cada vez
más financiación para pagar campañas
electorales que “son casi continuas”.
Es fácil trazar una línea entre
los principales bancos españoles
y los dos partidos, como apunta
Pedro Ramiro, aunque es más difícil
obtener datos sobre la financiación
de los bancos a los principales partidos,
por la falta de transparencia.
“En el caso del apoyo a los bancos,
no hay diferencias entre el Gobierno
del PSOE, lo que hizo el PP de Aznar
y lo que nos tememos que va a hacer
el PP de Rajoy”, señala Ramiro,
quien denuncia cómo desde la época
de Felipe González la maquinaria
del Gobierno se ha puesto al servicio
de eso que se llama “nuestras
empresas”. Viajes, créditos, facilidades
para la inversión, desgravaciones...
las transnacionales con
marchamo de españolas reciben un
tratamiento preferencial por parte
de los dos grandes partidos indistintamente,
“sabemos qué efecto
tiene esto sobre los países del sur”,
explica Ramiro, “pero es que además
la internacionalización de la
economía no está teniendo efectos
positivos
aquí: el ejemplo es
Telefónica, compañía que tiene un
crecimiento sostenido de los ingresos
y ha anunciado un Expediente
de Regulación del Empleo del 20 o
el 25% de sus trabajadores”.

Salvo la exótica excepción de los
países nórdicos, el declive electoral
de la socialdemocracia en Francia,
Alemania o Italia se ha visto acompañado
de la incapacidad de los gobiernos
con esa marca en Grecia,
Portugal o España para plantear alternativas
al dogma liberal. ¿Hubiera sido posible? Otra vez, la
respuesta es afirmativa. Al menos
para Francisco Jurado, “un partido
socialdemócrata habría adoptado
vías para estimular la demanda y el
consumo, eso, por supuesto, manteniendo
el dogma del crecimiento”.

El problema parece ser, por tanto, la
propia deriva de la socialdemocracia.
Le preguntamos a Etxezarreta,
que responde rotunda: “la socialdemocracia
es una figura histórica ya
desbordada. Tenemos que inventar
otra forma de hacer política”
.

Perlas del Candidato Pérez Rubalcaba

- "Ahora los más fuertes serán los que sepan más, ésta es nuestra revolución, el cambio que supone el conocimiento, la innovación".

- "Propondremos un impuesto sobre las grandes fortunas, un impuesto a cajas y bancos, un impuesto al tabaco y al alcohol".

- "La alternativa a un gobierno progresista del PSOE no es otro gobierno progresista; la alternativa es siempre un gobierno de la derecha".

- "Vamos a seguir adelante, con justicia, con modernidad. Tenemos un gran problema: el empleo. Tenemos una gran ambición: la igualdad. Y tenemos un gran aliado: el cambio".

- "La izquierda no puede perder la esperanza, ésta es nuestra revolución, la del conocimiento, la de a innovación, adelante, hagámoslo".

- "No hay nada más importante en democracia que representar a los ciudadanos".

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