CINCO GRUPOS HOTELEROS SURGIDOS EN LA DICTADURA TIENEN DENUNCIAS EN VARIOS PAÍSES EN DESARROLLO
Las multinacionales hoteleras acumulan denuncias por explotación laboral y ambiental

En los ‘80 las multinacionales hoteleras españolas se lanzaron en
busca de paraísos ambientales, laborales y fiscales más rentables.
Muchas de estas empresas acumulan hoy denuncias por sus prácticas.

13/07/10 · 6:31
Edición impresa
Construcción de un hotel en la Rivera Maya sobre manglares. / FOTO: Greenpeace

De entre las 70 transnacionales hoteleras
más grandes del mundo, ocho
son de capital español y de ellas, cinco,
Sol Meliá, Barceló, Riu, Iberostar,
y Fiesta, son originarias de Baleares.
Esas compañías hosteleras pertenecen
a familias de la burguesía isleña
que estrecharon lazos e incluso financiaron
el Franquismo.

A la sombra del régimen se expandieron
en los años ‘60 y ‘70, con
el apoyo de empresarios alemanes e
ingleses. Pero con la llegada de la
democracia, las reglas del juego ya
no les beneficiaron y en los ‘80 se
trasladaron para ‘hacer las Américas’
a los lugares más paradisíacos
de Latinoamérica, sobre todo al
Caribe, y llegaron también a países
mediterráneos e, incluso, a la Indonesia
del dictador Suharto.

Joan Buades, impulsor de la ecotasa
en Baleares, profesor y ex diputado
por Los Verdes, pertenece al
Grupo de Investigación en Sostenibilidad
y Territorio (GIST), de la
Universitat de les Illes Balears.
Buades ha estudiado los efectos del
turismo y cómo se mueven estas
multinacionales de sol y playa. Denuncia
que la riqueza no revierte en
las comunidades donde se instalan
las cadenas hoteleras, que estos empresarios
buscan leyes laborales ‘laxas’,
se apropian del agua y el suelo,
y cuando han agotado los recursos
naturales buscan nuevos destinos.

Un ejemplo de esas prácticas es la
cadena Riu Hoteles, creada en Mallorca
en 1953 por la familia Güell,
que colaboró con la dictadura. Riu
Hoteles ocupa hoy el puesto 27 en el
ránking mundial y su máxima accionista
es Carmen Riu Güell, (con una
fortuna superior a 500 millones de
euros) junto al grupo alemán TUI.

La cadena ha construido 109 hoteles
en 18 países. Riu arrastra varias denuncias
por sus malas prácticas ambientales
y laborales. Entre otras, por
la construcción de un hotel en la playa
de Matapalo, en Guanacaste,
Costa Rica, en el que 200 trabajadores
nicaragüenses enfermaron por
las condiciones extremas a las que
estaban sometidos y uno de ellos murió.
El complejo de Matapalo, de 700
habitaciones, es uno de los más
grandes de Costa Rica, e incluye además
piscinas y campo de golf.

Privatizar las playas

El hotel cuenta con una lista de reclamaciones
por falta de permisos de
construcción, destrucción de bosque
tropical seco y por prohibir a la población
caminar por la playa,
además
de varias denuncias por el permiso
que el ministro de Medio Ambiente
concedió a la multinacional
para extraer agua de tres pozos a pesar
del informe en contra de los expertos.

Otro grupo nacido en Mallorca al
calor de la dictadura es Iberostar,
fundado por la familia Fluxá, vinculada
con Juan March, propietario de
la Banca March y el Banco de Crédito
Balear y principal sostén económico
del golpe de Estado de Franco. Los
Fluxá son propietarios de más de
36.000 habitaciones en cien hoteles
de 16 países.

Según Buades, “las multinacionales
hoteleras son indiferentes al carácter
democrático o no de los países
donde se instalan. Sólo exigen que
los gobiernos no se metan y les garanticen
paz social”.
También señala
que habría que exigir transparencia
financiera. Según este investigador,
el grupo Barceló y Sol Meliá, son un
ejemplo de que “las transnacionales
del turismo y las redes de capital especulativo
están conectadas a la economía
criminal global”.

El grupo Sol Meliá (Hoteles Meliá
Sol, Tryp y Paradisus Resorts), primera
hotelera del Estado español, la
número 15 en el ranking mundial,
colabora con más de 20 entidades en
paraísos fiscales, como las Islas Caimán,
Jersey o Panamá, entre otras.
La multinacional posee más de 300
hoteles en 27 países. Su presidente,
Gabriel Escarrer Juliá, carga con denuncias
como la de la activista Nancy de Rosa, de Save-Akumal, que encabezó
la lucha contra Sol Meliá por la
destrucción de manglares y por el intento
de construcción de un megahotel
al sur de Cancún, en Quintana
Roo, en la zona de Xcacel-Xcacelito
conocida como el refugio de la tortuga
marina. Sol Meliá acumula también
reclamaciones por la violación
de derechos laborales en el Meliá
Yakarta, Indonesia, por vigilar y despedir
a sindicalistas. Sobre trayectoria
del grupo Barceló, el investigador
Joan Buades ha publicado Do not
disturb Barceló
, en el que señala que
ésta también es una cadena hotelera
que se benefició del régimen de
Franco. Nacida en Mallorca en los
‘30, “cuando llega la democracia se
marcha a Canarias porque allí tiene
un régimen fiscal especial, y después
se instala en la República Dominicana,
México y otros países donde
buscan un ángel protector estatal,
como el que tenían con el Franquismo”,
cuenta Buades.

Nuevo colonialismo

El grupo Barceló participa de lobbies
especulativos como Farallón (relacionado
con Halliburton, de Dick
Cheney, ex vicepresidente de EE UU,
que se benefició de la guerra de Iraq)
y el banco Santander, que tiene varias
“guaridas en paraísos fiscales”,
según Buades. Este investigador
también señala que el Estado español,
a través del Instituto de Comercio
Exterior y otros acuerdos bilaterales
con Estados como la República
Dominicana y México ha promovido
esta nueva forma de colonización”.

De los convenios en República
Dominicana, entre otros, se ha beneficiado
la quinta multinacional hotelera
surgida en Baleares en los ‘60,
Fiesta Hoteles, propiedad del ex ministro
de Aznar, Abel Matutes, que
cuenta con 50 hoteles y una fortuna
que supera los 550 millones de euros.
Alcalde franquista en Ibiza. Los
Matutes son terratenientes, navieros,
banqueros (Banca Matutes), constructores
y hoteleros. Ahora, los escándalos
por corrupción, prevaricación
y tráfico de influencias rodean a
esta familia. La ex consejera Estela
Matutes, ha sido acusada de llevar a
cabo expropiaciones de las que se
benefició. Asimismo, a los Matutes
se les vincula con los escándalos de
corrupción de Jaume Matas.

MAS INFORMACIÓN:

- Do not disturb Barceló, de Joan Buades, publicado por la editorial Icaria (Barcelona, 2009)

- Observatorio de multinacionales en América Latina

- Políticas públicas, beneficios privados, Rodrigo Fernández Miranda y Rodrigo Ruiz Rubio (FTR, Madrid 2009)

- Greenpeace: Informe  transnacionales del turismo

Tags relacionados: Costa Rica Melià México
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comentarios

6

  • |
    anónima
    |
    20/07/2010 - 12:10pm
    Felicito al periódico, mucha gente no quiere oír cómo funcionan las cosas y al mismo tiempo dicen saberlo ya todo, pero saberlo realmente puede llevar toda una vida y mucho interés. Por desgracia el tema del turismo lo damos por "no malo" porque lo hemos mamado como sociedad burguesa con acceso a los medios de transporte y sin restricciones de entrada a otros países, sobretodo si son más pobres que el nuestro. Por eso, no son sólo los hoteles, ni los últimos culpables. Coger un avión puede ser más impactante que alojarse en un hotel con playa privada, pero es un lujo al que mucha gente, entre ellos progres e izquierdistas no están, o no estamos dispuestos a renunciar, y menos en veranito. Para acabar, quiero abrir un debate. Mucha gente me dice que la "colonización económica-hoteles, fábricas, etc" es bueno para los países que la sufren porque los más pobres dejan de morirse de hambre, y siempre lo niego, porque lo que hacen es aprovecharse, y dudo que tengan algo que agradecer (o que en primer lugar se colonice un lugar donde la gente se muere de hambre). Saludos!!
  • |
    anónima
    |
    14/07/2010 - 9:43pm
    <p class="spip">Excelente artículo, como siempre. Otro aspecto importante a considerar sobre la industria hotelera es la ofensiva destructora que ejerce sobre los tejidos sociales de las ciudades donde el ayuntamiento les permite campar a sus anchas. Me refiero, por ejemplo, a Barcelona. A una larga lista de recientes vergüenzas consumadas (hotel del Raval, hotel Vela, hotel del Palau), hoy mismo (¡14 de julio, la toma revolucionaria de la Bastilla!) se ha producido el desalojo contrarevolucionario de la casa okupa donde se alojaba la Universitat Lliure La Rimaia. ¿Para qué? Pues para construir otro hotel de lujo en una ciudad con más de 80.000 (!) pisos vacíos y donde las dificultades para encontrar vivienda son enormes. Y el propietario del edificio es de la saga Guerrero Gilabert, que acumula muchas denuncias e irregularidades financieras. Más información en <a href="http://www.kaosenlared.net/noticia/estan-desallotjant-rimaia-gran-via-550" class="spip_out">éste enlace</a>:</p> <p class="spip">http://www.kaosenlared.net/noticia/estan-desallotjant-rimaia-gran-via-550</p>
  • |
    anónima
    |
    14/07/2010 - 10:47am
    <p class="spip">Joder! Es flipante. Ya no apetece viajar.</p> <p class="spip">Me apunto los nombres de los hoteles para no pisarlos en la vida.</p>
  • |
    anónima
    |
    14/07/2010 - 5:54am
    No estaría de más una segunda parte analizando el impacto del turista "mochilero-barato". Aunque su impacto es mucho menos agresivo que el de la gran industria turística una guía de buenas prácticas vendría muy bien a turistas "alternativos" (entre los que me incluyo). Y muy bueno el artículo, como casi todo lo que publicais.
  • |
    anónima
    |
    13/07/2010 - 5:19pm
    La verdad que sois los únicos que contais las cosas tal y como son. Espero que sigais así cuando os beneficien con subvenciones, porque se necesitan opiniones críticas en esta sociedad. Por cierto, ¡abajo las grandes multinacionales! Gracias por dejarnos comentar lo que "queramos". Fernando.
  • |
    anónima
    |
    13/07/2010 - 2:18pm
    Muy buen artículo. Felicidades por vuestro enfoque y también por la edición en papel, que es una pasada. El periódico más bonito y útil que hay ahora mismo en España. Salu2. Amalia