Crisis institucional, política y económica
Metástasis en el sistema de partidos

La incapacidad del conjunto de instituciones del Estado para resolver la situación de crisis política y económica marca su situación terminal.

05/02/13 · 19:04
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GÉNOVA. Durante una semana, cientos de personas acudieron a los alrededores de la sede del PP, cuyo perímetro fue protegido por unidades de la Policía Nacional, para expresar su indignación ante las informaciones que apuntan a una trama de pagos en B. / Guillermo Martínez

El mexican standoff es una escena típica del western en la que tres o más pistoleros se apuntan unos a otros. Nadie quiere ser el primero en disparar porque eso le puede suponer una desventaja con respecto a los demás. Así ilustra Raúl Sánchez Cedillo, de la Universidad Nómada, la situación actual de cuenta atrás del bipartidismo y, por extensión, del sistema político español, que, para Cedillo, presenta un “diagnóstico terminal”. Desde la crisis del 13 de marzo de 2004, el Partido Popular pasa por su momento de mayor fragilidad ante la opinión pública, castigado por varios escándalos de corrupción, el principal, el supuesto pago de sobresueldos a dirigentes populares a través de una contabilidad ocultada por el extesorero del PP Luis Bárcenas.

El 3 de febrero, el presidente Mariano Rajoy se refugiaba en la crisis para negar la corrupción. “No debemos permitir que unas personas, los españoles, a las que les estamos pidiendo sacrificios y renuncias, puedan tener la impresión de que no estamos a la altura del rigor ético más estricto y de la integridad más escrupulosa”. La alusión a las acciones tomadas desde su elección en el lejano noviembre de 2011 para gestionar la crisis económica y el desmentido de todos los cargos que se le imputan son las dos caras que juega Rajoy ante el corrimiento de tierras en su propia base, dirigido por medios como El País y El Mundo, administradores de los aprietos del presidente del PP, que, conviene recordarlo, no son los únicos de su partido: ahí están el caso Baltar, en Ourense, los coletazos de la trama Gürtel, que apuntan directamente a la ministra de Sanidad, Ana Mato, o las irregularidades en el caso Madrid Arena, que ha abierto una crisis de Gobierno en el Ayuntamiento de la capital.

Con más de 50.000 desahucios anuales, en un proceso de privatización de decenas de hospitales y el cierre de centenares de centros de salud en todo el territorio, con unos niveles de paro multiplicados por los sucesivos meneos al marco de relaciones laborales y una creciente migración de jóvenes al extranjero, parece cuanto menos temerario que Rajoy haga de ello su marca de honradez y un magro equipaje para aguantar los dos años que le quedan de legislatura. Las encuestas de Metroscopia (El País) y de Gesop (El Periódico) coinciden en señalar que la caída del PP aumenta la intención de voto de UPyD, que el PSOE se estabiliza tras el batacazo derivado de su gestión de la crisis –no muy distinta de la de Rajoy– y que IU no está acumulando el descontento necesario para dar el sorpasso al PSOE.

No obstante, prácticamente todo el arco parlamentario tiene sus propios problemas de corrupción de los que preocuparse. El partido de Rosa Díez, salpicada por la supuesta donación de la caja de Bárcenas a su germen, la ONG nacionalista Basta Ya, el culebrón de los ERE falsos en Andalucía, en el que se encuentra imputado el exdirector general de Trabajo y Seguridad Social de la Junta de Andalucía (PSOE), o la petición de la Fiscalía Anticorrupción catalana de que se impute al secretario general de Convergència Democràtica de Catalunya, Oriol Pujol, son parte de lo que el Financial Times, ese medio en el que José María Aznar extendía recetas para la economía española hace dos años, califica como la “podredumbre de casi todas las instituciones de España”.

La tentación regeneracionista

A pesar del aumento de discursos que animan a una regeneración de la derecha en base a un planteamiento justicialista, el clásico “limpiar las manzanas podridas”, los casos de corrupción muestran el mar de fondo de la gestión pública de PP y PSOE, apoyada en conglomerados de empresas al amparo de las administraciones en las que gobiernan. Las anotaciones en los papeles de Bárcenas en el apartado de donantes vuelven a situar al ladrillo en el centro de la tormenta perfecta en la que se ha convertido la crisis en el Estado español.

La presencia de altos cargos de las constructoras OHL, Sacyr, FCC y Ploder en el informe divulgado por El País, o la aparición en los casos Gürtel de Grupo Ortiz y FCC, empresa esta última que aparece en polémicas adjudicaciones como la de la privatización del agua (a través de su filial Acqualia) en Oviedo, devuelven al primer plano la confluencia de intereses entre el poder político y las grandes constructoras.

Del otro lado de la balanza debería pesar una política de los movimientos que vuelva a poner en primer lugar la cuestión del expolio y de la falta de democracia. Algo que, para Raúl Sánchez Cedillo, supone “radicalizar las luchas en el terreno material”. “Las mareas de los servicios públicos, o las Plataformas de Afectados por la Hipoteca, deben centrarse en expresar el redoble de legitimidad que tienen”, afirma un día después de que cerca de 300 personas en el barrio de Torre Romeo, Sabadell, se encararan con los agentes antidisturbios que desalojaban un encierro de tres días de duración en una entidad bancaria que pretendía desahuciar a un vecino.

Redoble de legitimidad: pese a que la respuesta del banco –Unnim– y de la fiscalía en un primer momento fue una denuncia penal por la ocupación, unas horas después del desalojo Unnim cedía y ofrecía la dación en pago y un alquiler social de 120 euros mensuales para la familia que iba a ser desahuciada. Convertir estos logros individuales en nuevas conquistas de derechos requerirá tanta ambición como imaginación política. Nos va la vida en ello.

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comentarios

4

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    juan
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    21/02/2013 - 3:24pm
    Al contactar con esta página unas pinceladas.<br />En la situación de España el único servicio que debieran hacer los parlamentarios es legislar una nueva ley electoral democrática para concurrir a unas CORTES CONSTITUYENTES<br />Los verdaderos cambios deben venir en cualquier país desde las bases, las élites capitalistas gobernantes siempre hicieron algo muy bien, aparte de vivir del trabajo ajeno, es saber manejar al rebaño a través de la propaganda y que los trabajadores se crean que el problema son los ladrones que nos gobiernan.<br />Los trabajadores en vez de organizarse para cambiar el sistema llevan su indignación hacia los dirigentes permitiendo que la minoría privilegiada pueda seguir viviendo sin dar un palo al agua y acaparando toda la riqueza que produce la clase obrera.<br />La corrupción es la sangre del sistema capitalista y quizás de gran parte de los humanos por ello mientras esté el capitalismo habría que legislar penalizaciones severas y largos plazos de prescripción revisables en función de la restitución de lo apropiado.<br />Resumiendo, el actual sistema está en declive galopante y la paciencia de las masas no es infinita y la FUERZA de la RAZÓN de las masas para quitarse de encima los falsos demócratas que han gobernado las últimas décadas, sólo podrá ser detenida por la RAZÓN de la FUERZA de quienes no quieren perder sus privilegios de casta política al servicio del gran capital.<br />Debe saberse que nunca en la historia de la humanidad una clase dirigente privilegiada ha dejado de serlo pacíficamente.
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    robespierre
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    12/02/2013 - 12:50pm
    En este país lo que verdaderamente ha reinado a lo largo de estas últimas décadas, al menos en materia económica, es la ignorancia o la cobardía o la malicia de los políticos en funciones. O las tres al mismo tiempo. Y en todo caso, las tres envueltas en una colosal necedad.<br />&nbsp;<br />Tirando de hemeroteca o de videoteca, y repasando las intervenciones públicas de todos los dirigentes políticos y económicos de los dos partidos principales en los últimos años, podemos comprobar el nivel de grotesca ridiculez a que han llegado. Y ahora la parte de esa troupe que nos gobierna está alcanzando las más altas cotas de la bufonada. Es más, si el político, en la consideración de quienes no profesamos ninguna ideología al uso, siempre ha sido un mero charlatán de feria, sus declaraciones y comparecencias públicas a lo largo de ese tiempo, y no sólo su gestión, ponen en evidencia su estulticia. Sólo manejan verborrea, pretenciosidad y palabras vacias.<br />&nbsp;<br />Y son así no tanto por haber errado sistemáticamente en su gestión y sus vaticinios cuando se estaba incubando la catástrofe, ni tampoco por su absoluta falta de previsión y de anticipación (previsión y anticipación son las virtudes de los buenos estrategas, de los buenos guerreros y de los estadistas que ya no existen). No. Sino por la estúpida rotundidad con la que se expresaron a grito pelado en sus mítines, y la rancia prosopopeya empleada en las solemnidades del Congreso y ruedas de prensa. Ignoraban, e ignoran, por su escasa inteligencia o sobra de malicia qué es y cómo es el mercado financiero, e imaginaron e imaginan, los muy necios, que su falta de prudencia y su pueril actitud serían capaces de esconder indefinidamente los problemas, el latrocinio y los abusos de banqueros y similares, luego descubiertos&nbsp;con escándalo cuando ya no había remedio. Y aún permiten indemnizaciones millonarias a los ejecutivos de los bancos responsables del desastre con dinero público recibido del Estado, hallándose el país al borde de la quiebra. No caben ya aquí ni más abusos, ni más falsos gurus de la política y la economía, y por supuesto payasos de circo, cómo son todos ellos..<br />&nbsp;<br />Que todo eso es así y ha sido así, lo prueban ellos mismos tanto cuando están en el gobierno como cuando están en la oposición. Todos se acusan de lo mismo: de falta de responsabilidad, de incompetencia y de mentir. Y todos tienen razón...<br />&nbsp;<br />Diríase que en este país, ni un solo político de los que se han alternado en la gobernación a lo largo de los 34 años de democracia burlesca se libra del estigma del auténtico imbécil. Por acción o por omisión. Todos han representado un festival de aburrido circo y de chuscas bufonadas que nos harían reír a carcajadas si no fuera porque, por culpa de ellos, al menos un cuarto de la población vive en una situación dramática al carecer de empleo, de recursos y de esperanza.<br />&nbsp;<br />Pero también se necesita ser imbécil, además de payaso, para creer que nos creemos que todos ellos están ahí para servir al pueblo en una maldita y falsa democracia infectada además por una impresentable, ruinosa y deplorable monarquía&hellip;&nbsp;<br />&nbsp;<br />
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    calígula el perverso
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    12/02/2013 - 11:27am
    Totalmente de acuerdo con el comentario anterior. No sé muy bien cuando, ni de qué manera, pera las instituciones saldrán más fortalecidas que nunca de esta situación. De cualquier modo, a pesar de que mi conciencia ácrata, esté más en contra de las instituciones del estado que a favor de ella, puedo entender también que la propaganda antiestatalista neoliberal, está calando y bien fuerte. La esperanza puesta en los nuevos movimientos sociales es clara prueba de ello, por muy de acuerdo que yo pueda estar con la mayoría. El resultado será simple, servicios públicos diezmados, a petición incluso de los mencionados movimientos por la autogestión, pero el entramado liberal: empresariado y financiero fortalecido. La cuestión es: una vez pasado el temporal, la autogestión&nbsp;y el empoderamiento social seguirá vigente, o será una moda pasajera pos15M. Creo que hemos de ser conscientes de una cosa: el entramado institucional está en crisis y para nosotras las de abajo ha perdido toda legitimidad y representación posible, ahora bien, a las de arriba tampoco les sirve ya un entramado estatal como el que tenemos montado, los estados y las socialdemocracias&nbsp;están siendo un obstáculo que solventar para las élites, para el poder. Tenemos dos opciones: o coger el toro por los cuernos y plantar cara de verdad, reconociendo bien los verdaderos problemas... o seguir berlinizando nuestras ciudades, pensando lo modernas y radicales que somos porque vamos en bici, comemos ecológicos traídos de latinoamérica y vestimos jerseys de lana gorda hechos en la conchinchina.&nbsp;
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    DGA
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    11/02/2013 - 4:18pm
    &quot;La incapacidad del conjunto de instituciones del Estado para resolver la situación de crisis política y económica marca su situación terminal&quot;.<br /><br />&iquest;Está más, igual o menos terminal España que Italia en 1992, Argentina<br />en el 2001 o Túnez en el 2011?<br /><br />Es que me da la impresión de que constantemente se confunden deseos con<br />realidades.<br /><br />Por desgracia los Estados tienen una capacidad de regeneración que jamás<br />se preveen en los discursos entusiastas de la izquierda más despistada.