TRABAJO // EN UN AÑO UN MILLÓN DE PERSONAS HA PASADO AL MERCADO INFORMAL
La vida en negro

Con la crisis económica, el número de personas que se
encuentran el círculo vicioso del trabajo en negro no deja
de crecer. Jóvenes precarios, mujeres dedicadas a los
cuidados y ‘sin papeles’ son los principales afectados.

11/06/09 · 0:00
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Si de economía sumergida se trata,
sólo Italia supera al Estado español
entre los países de la OCDE. En el
Estado español, más de un millón
de personas se han pasado a la economía
informal en el último año, según
el cotejo de los datos de la
Encuesta de Población Activa y la
Seguridad Social. “Trabajar en negro
significa vivir en un estado permanente
de inseguridad, al albur de
lo que quiera decidir el empresario
y, en definitiva, es una forma más
de despojar de derechos a las clases
trabajadoras y de ahondar en la precariedad
ya existente”, afirma José
Luis Carretero, profesor de Formación
y Orientación Laboral.

Multitud de empresas han aprovechado
la situación de dificultad económica
actual para fomentar este tipo
de relación laboral de dudosa legalidad.
“Se genera una relación civil
y, como tal, el trabajador carece de la
más mínima cobertura legal y pierde
todos los derechos propios de un empleado
por cuenta ajena. Ante eso, el
trabajador se suele encontrar indefenso,
pues aunque podría denunciar,
resulta muy complicado demostrar
que ha habido una relación laboral
entre ambas partes”, apunta Diego
de las Barreras, abogado laboralista
y miembro del sindicato CGT.

En un año, muchas empresas han
despedido a trabajadores a los que,
con objeto de evitar pagarles la cotización
a la Seguridad Social, volvían
a contratar bajo cuerda. “Incluso los
contratan como falsos autónomos,
con lo que es el propio trabajador el
que acaba pagando sus propias cotizaciones
y se despoja de múltiples
derechos laborales”, sentencia Carretero
al referirse a un fenómeno
que surge de la reforma del Estatuto
del Trabajador Autónomo de 1999.

Pérdida de derechos

Los 240.000 millones de euros que
alcanza la economía sumergida en
el Estado español justifican por sí
solos la masiva implantación del trabajo
informal. Además de cientos de
miles de trabajadores precarios en
negro, mujeres dedicadas a trabajos
de cuidados o inmigrantes ‘sin papeles’,
las actividades delictivas como
el tráfico de armas o drogas ocupan
un papel preponderante en el
mercado informal, sobre todo en el
volumen de dinero movilizado.

Pero el mercado negro no explica
por sí solo el repunte de las relaciones
laborales informales. La Asociación
de Trabajadores Autónomos advierte
de que un 60% del millón de personas
que trabajan sin ningún tipo de contrato
son asalariados que han perdido
su empleo, mientras un 20% de los
mismos serían aquellos que completan
sus ingresos ‘legales’ en la economía
sumergida. Vivir en esa situación
supone la pérdida de derechos laborales,
pues imposibilita acceder a vacaciones
remuneradas, aumentos salariales
o bajas por enfermedad, entre
una larga lista de problemas añadidos
para la gente que se ve obligada a
trabajar en negro.

“Se está plantando una semilla
muy oscura para el futuro del trabajador,
los jóvenes van a tener muy difícil
acceder a una pensión, pues se
incorporan cada vez más tarde al
mercado e incluso habrá cada vez
más gente que no alcance a cotizar el
mínimo de 15 años”, afirma a DIAGONAL
el economista Pedro Montes.
En la actualidad, una persona
con una pensión no contributiva, lo
que significa que ha cotizado menos
de 15 años a la Seguridad Social, recibe
menos de 400 euros al mes. Desgravaciones
fiscales por la adquisición
de una vivienda, ayudas al alquiler
o becas de estudio a los hijos
menores son sólo algunas de las subvenciones
a las que el trabajador que
‘no existe’ no puede acceder.

Sin contratos

No obstante, determinados sectores
van a sufrir con más intensidad esa
situación. “La primera víctima de la
precarización más profunda en las
relaciones laborales es el inmigrante,
porque el que no tiene papeles se
ve expulsado de su puesto de trabajo
y le resulta imposible conseguir la
residencia legal por vía del arraigo
social”, señala Federico Pacheco,
miembro del Sindicato de Obreros
del Campo (SOC-SAT) de Almería.
Al tiempo, aquellos migrantes que
han de renovar su residencia requieren
trabajar al menos la mitad de los
dos períodos consecutivos de dos
años exigidos para quedarse de forma
permanente en el país, y de no
hacerlo volverían a la irregularidad.
“El empresario no hace contrato, por
lo que se genera una mafia de empresarios,
gestorías y políticos locales
que venden los contratos a precios
altísimos”, concluye Pacheco.

En un clima de represión, y con al
menos medio millón de migrantes
en la economía informal, el hecho de
tener una orden de expulsión hace
imposible la legalización por la vía
del arraigo, el cauce más habitual utilizado
por las personas sin papeles.

Mientras algunos expertos vaticinan
que a finales de 2009 se alcanzará
la cifra de cinco millones de parados,
los ecos de la ineficacia de los
institutos regionales de empleo no
paran de aumentar. “La idea de encontrar
una alternativa privada al INEM
circula por la UE desde que el
año pasado se aprobó una directiva
en la que se daba de plazo hasta 2011
para revisar las prohibiciones de los
Estados miembros a este tipo de empresas,
para ver si son racionales
desde un punto de vista neoliberal”,
apunta José Luis Carretero. Según
este profesor, se trataría de demostrar
que los servicios públicos son
poco eficientes y de dinamizar el
mercado de búsqueda de empleo por
medio de las empresas de trabajo
temporal.


LOS PROBLEMAS
DE TRABAJAR EN NEGRO


SEGURIDAD EN EL TRABAJO

Quienes se ven obligados a aceptar una relación en negro están expuestos a sufrir accidentes laborales con más frecuencia que quienes tienen un contrato regulado. Sus condiciones de seguridad no han superado el estándar mínimo de una inspección de trabajo. Además, la dificultad para justificar la relación hace casi imposible la denuncia en caso de accidente.


BAJAS POR ENFERMEDAD

El modelo precario está implantado absolutamente
en el mercado informal: si alguien está enfermo
y no trabaja, no cobra, y puede que no recupere
nunca el empleo. A esto se une el acoso laboral,
más frecuente aún en este campo.


PARO, SEGURIDAD SOCIAL, JUBILACIÓN

Los trabajadores de este mercado no tienen derecho a
subsidio de desempleo y engrosan las listas de beneficiarios
de la Seguridad Social. Si, a lo largo de su vida, una
persona no cotiza 15 años en cualquier régimen de la SS,
sólo tiene derecho a una pensión de 400 euros.


ACCESO A LA VIVIENDA

Ayudas como la que impulsó el Gobierno
de Zapatero de 400 euros para el alquiler están
fuera del alcance de este sector. Del mismo modo,
en negro es casi imposible cumplir los requisitos
exigidos por los propietarios para alquilar un piso.


... Y SI ENCIMA NO TIENES PAPELES...


REQUISITOS PARA LA RESIDENCIA

Para justificar el arraigo ante la autoridad, las personas migrantes
tienen que trabajar con contrato seis meses al año durante un mínimo
de cuatro años. Pese a que en teoría el acceso a la salud y la
educación está reconocidos para los ‘sin papeles’, no son pocos los
que evitan utilizar estos servicios por miedo a ser expulsados.


CONTROLES DE IDENTIDAD

Desde marzo de 2008 se han multiplicado los controles de identidad en
calles, plazas, intercambiadores de transporte... La apertura de los trámites
de expulsión suponen un obstáculo más para conseguir los papeles por arraigo
y una fuente continua de miedo para los ‘sin papeles’. No tener papeles
dificulta enormemente la posibilidad de acceder a una vivienda en alquiler.


ACTIVIDAD PENAL EQUIVALE A EXPULSIÓN

Al no poder trabajar en la economía formal, muchos ‘sin papeles’ se ven obligados a sacar dinero de actividades ilegales, como el top manta o el menudeo de drogas, que pueden conllevar una orden de expulsión si la cantidad de droga convierte la tenencia en un delito penal. Trabajos vinculados a la inmigración como la venta de copias pirata
pueden suponer, con el actual Código, penas de hasta dos años de cárcel.


PERSECUCIÓN DEL EMPADRONAMIENTO SOLIDARIO

SOS Racismo denuncia que “con la disculpa de perseguir a las mafias” se ha creado el artículo 53 c) del anteproyecto de reforma de la Ley de Extranjería, que penaliza con multas de hasta 10.000 euros a quien favorezca la permanencia de personas inmigrantes mediante el llamado “empadronamiento solidario” de ‘sin papeles’, otra vuelta de tuerca que dificulta su acceso al trabajo legal.

También en este especial 'La vida en negro':

[JÓVENES PRECARIOS // Trabajando (en el paro)->8239]

[DEPENDENCIA // 5,3 millones de mujeres dedicadas a los cuidados->8240]

[SIN PAPELES // 8.000 euros por un contrato->8241]

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