SALARIOS | CONSECUENCIAS DE LA REFORMA LABORAL DE RAJOY
La “devaluación competitiva”: cobre menos y su empresa ganará más

El objetivo de la última reforma laboral es promover la
llamada “devaluación competitiva”: un recorte de
sueldos para que las empresas “recuperen la confianza”.

07/03/12 · 8:22

Austeridad, sacrificio, esfuerzo. Esa
música ya les suena. Introduzcan
una nueva melodía, más adecuada a
los fórmulas de la tecnocracia, la llamada
“devaluación competitiva”. Y
dejen que lo presente un hombre de
éxito, pongamos, el hombre más rico
de EE UU. Y así suena la canción.
El 22 de febrero, Bill Gates, fundador
de Microsoft y filántropo, paró
en Madrid para pedir a Rajoy que la
crisis no afecte a las partidas que el
Gobierno destina a la cooperación
internacional. En una entrevista en
El País, Gates añadía un consejo,
“¿por qué aquí no han bajado los
sueldos?”, se preguntaba.

Pero el presidente de Microsoft estaba
mal informado, ya que, en el
cuarto trimestre de 2011, por primera
vez desde la llegada de la monarquía
parlamentaria, el peso en el PIB
de las rentas salariales fue menor al
de los beneficios empresariales, por
tres motivos fundamentales: el desempleo,
el recorte de sueldo en la administración
pública y la muy extendida
congelación salarial. De este
modo, las rentas producidas por el
trabajo cayeron, en el último trimestre
de 2011, a su mínimo histórico
(46% en relación al PIB) y, por primera
vez, fueron inferiores a la suma
de los beneficios empresariales,
(46,2% del PIB)
, que siguen una tendencia
al alza que va camino de cumplir
dos años. Aunque se debe recordar
que esa asimetría no es un fenómeno
nuevo: en marzo de 2007, un
informe llamado Desarrollo de los
salarios y de los costes laborales en
la zona euro, alertaba de que la participación
de la masa salarial en el
PIB había caído del 54,99% al 52,75%
en el periodo entre 2000 y 2005.

Devaluación infernal

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Foto: Guillaume Darribau

Un par de días antes de la visita de
Gates, cientos de miles de personas
habían marchado en las manifestaciones
contra la reforma laboral, establecida
en el Real Decreto ley
3/2012, de 10 de febrero. El articulado
del Real Decreto explica que ésta
se crea para “facilitar la adaptación
de los salarios y otras condiciones
de trabajo a la productividad y competitividad
empresarial”. Como en
el marco del euro no es posible devaluar
la moneda para abaratar el
precio de los productos, bienes y
servicios destinados a la exportación,
se abaratan costes (sí, el salario
es entendido exclusivamente como
un coste laboral), para que las
empresas puedan “competir” en mejores
condiciones en los mercados
internacionales de bienes y servicios.
Además, se toman otra serie de
medidas, que afectan a la disponibilidad
de las personas asalariadas
con el objetivo de aumentar la productividad.
Entre ellas, en esta última
reforma del mercado de trabajo
se han establecido normas relativas
a la obligatoriedad de la movilidad
geográfica en función de las necesidades
de la empresa o la eliminación
de las cláusulas que prohibían
que se realizasen horas extraordinarias
con un contrato parcial.

Ajustes en una sola dirección

La primera pregunta que hacemos
a las fuentes consultadas sobre la
devaluación competitiva es si funcionará.
Daniel Albarracín, economista
y sociólogo, explica que el
discurso de la competitividad confía
exclusivamente en dos factores:
la mejora de la balanza comercial
(el saldo que resulta de restar las
importaciones a las exportaciones),
a través de un incremento de las segundas
y el aumento de las tasas de
beneficio. Albarracín apunta varios
problemas en esta lógica. El primero,
que “la persecución de aumentos
en la masa de beneficio, deprimiendo
las rentas salariales, tienen
como consecuencia una caída de la
demanda y el consumo internos”,
lo que no favorece a la recuperación,
ya que el peso de las exportaciones
es escaso en relación a la importancia
de la demanda interna.
Albarracín también señala que el
modelo propuesto no es universal,
de modo que no admite una salida
conjunta, ni siquiera europea, a la
crisis de demanda.

Por su parte, José María Zufiaur,
del Consejo Económico y Social
Europeo, explica que la devaluación
interna será “competitiva” para el
sector financiero pero “depresiva para
la gran mayoría: en términos de
desempleo, de renta, de emigración,
de pérdida, de derechos y de prestaciones
públicas”. En suma, explica
Zufiaur, “la perspectiva de una baja
demanda y de un raquítico crecimiento
no es un contexto en el que
pueda florecer ninguna devaluación
competitiva. Más bien al contrario, lo
previsible es una regresión de la
competitividad del país
”. Eduardo
Gutiérrez Benito, economista del
Gabinete Interfederal de la Confederación
sindical de CC OO concluye
que la reforma generará una estructura
laboral, productiva y empresarial
más endeble, menos productiva
y con menos capacidad de poner
productos y servicios útiles con demanda
sostenida en el mercado.

Entonces, ¿por qué se escoge esa
salida? “No hay nada parecido a
‘sacrificios compartidos’, no hay
nada parecido a ‘interés de la economía
española’; hay sacrificios de
la gran parte de la población no rica
y hay el interés económico de
unas clases ricas cleptómanas y sin
límite de codicia”, denuncia Daniel
Raventós, economista y miembro
del comité de redacción de la revista
semanal Sin permiso. Zufiaur
coincide con esta visión: “En realidad,
más que pedir sacrificios, estamos
ante una política que conduce
a que seamos sacrificados”.

¿Qué definirá el mercado de trabajo tras la reforma?

«La estructura del mercado
laboral después
de la reforma quedará
definida por la extensión
de la cultura del
miedo en el trabajo»,
señala el economista
Eduardo Gutiérrez
Benito, que apunta a
que se profundizará la
tendencia actual a la
radical individualización
de las relaciones
laborales. La interrelación
de distintas partes
del Real Decreto,
augura un mercado
laboral «salvaje», a juicio
de José María
Zufiaur, miembro del
Consejo Económico y
Social Europeo, «con
despido fácil y barato,
negociación colectiva
desmantelada, precariedad
laboral generalizada,
poder empresarial
hegemónico
cuando no omnipotente,
gran debilitamiento
sindical y desmembramiento
de los mecanismos
de regulación,
negociación y conciliación»,
detalla Zufiaur,
quien cree que las
movilizaciones en contra
de la reforma «sin
perjuicio de demandar
una rectificación» se
tienen que orientar a
largo plazo, «lo inmediato
para el sindicalismo
no es el establecimiento
de pactos de
limitación de daños,
sino la lucha por un
modelo de sociedad
diferente».

Tags relacionados: Bill Gates
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comentarios

1

  • |
    anónima
    |
    07/03/2012 - 10:24am
    “Pecera” Un cortometraje dedicado a los trabajadores que se dedican a robar a otros trabajadores. ******************************************************************************************Sinopsis: Lola, la directora de una sucursal de trabajo temporal recibe una inesperada llamada a última hora de la noche. Es su “jefe de zona” y necesita urgentemente hablar con ella… Dirigido por Carlos Bouvier y protagonizado por Camila Bertone http://www.youtube.com/watch?v=V-LtlnBFRxA
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