ENTREVISTA // UNA TRABAJADORA DEL CONSORCIO DE HOSPITALES DE BARCELONA EXPLICA LA ORGANIZACIÓN CONTRA LOS RECO
“Esta nueva forma de juntarnos funciona”

El deterioro de la sanidad pública ya se siente en Catalunya. En octubre se ha
conocido un documento que detalla los planes de privatización del Gobierno de Mas.

02/11/11 · 12:04
Edición impresa
JPG - 94.2 KB
Foto: Edu Bayer.

El 19 de octubre se filtró a la edición
de Catalunya de El País, un documento
interno del Instituto Catalán
de la Salud (ICS) llamado “La gobernanza
del ICS” en el que se explica,
según los periodistas que tuvieron
acceso, cómo “flexibilizar
la gestión” del sistema sanitario catalán

para abrirla al capital privado.

Las afirmaciones del artículo de ese
diario fueron negadas por el presidente
de la Generalitat, Artur Mas,

quien aseguró que “en ningún momento
se piensa privatizar el Instituto
Catalán de la Salud” aunque
desde el ICS sí se admite que se está
estudiando “trocearlo” para que
los ocho hospitales y 286 centros
de salud tengan “la mayor autonomía
posible desde el punto de vista
empresarial”. Desde la Federación
de Asociaciones para la Defensa de
la Sanidad Pública
se cree que el
objetivo de esta medida es “fraccionar
el sistema para privatizar las
partes más rentables del mismo”;
acabar con el control político del
sistema sanitario
; eliminar las garantías
de la selección pública en la
contratación y reducir el gasto “deteriorando
las condiciones laborales
del personal sanitario”.

La filtración de este documento sobre
los planes de futuro de este instituto
público, dependiente de la
Generalitat, ha coincidido con el
“otoño caliente” de la defensa del sistema público de Sanidad en
Cataluña. Los recortes en Sanidad
anunciados por el Gobierno de Mas
en abril de este año se han concretado
a finales de septiembre con una
rebaja de 45 millones en sueldos
, el
cierre de casi 50 centros de Atención
Primaria en noches y fines de semana,
y la destrucción de entre 7.000 y
diez mil puestos de trabajo temporales
en sanidad, según cálculos de la
acampada de salud de Barcelona.

Deterioro de lo público

Cristina, quien prefiere no dar su
nombre para esta entrevista, trabaja
en un hospital público. Constata
que al margen de los despidos el
material es de peor calidad, no se
da agua a los pacientes y se han dejado
de dar meriendas. “Se cierran
servicios y se dificulta a los pacientes
el acceso a lo que hasta hace seis
meses se tenía sin problemas”, explica.

Tanto ella como sus
compañeros están en un proceso de
Expediente de Regulación de
Empleo suspensivo y entre la plantilla
del consorcio que gestiona este
hospital se habla ya de que hay una
“caza de brujas” y se toman represalias
contra quienes se significan
.“Las
noticias nos llegan a través de compañeros
que se han enterado de que
alguien ha dejado de trabajar o de
una reunión que hacen los sindicatos
en la que no nos informan, porque
parece ser que la empresa no les informa
a ellos”.

Por eso, en su hospital,
una asamblea de trabajadores se
reúne “para compartir experiencias
y cuidarnos entre todos”
, apunta
Cristina. La situación “más factible
y menos lesiva” para la plantilla
de este centro, expone Cristina, es
que se aplique “un ERE de X días entre
toda la plantilla”, pero reconoce
que el consorcio de su hospital no se
ha dirigido a la asamblea de trabajadores,
y “es la que llama a la gente
para decirle ‘mañana no vengas’”.

El 15M une y da esplendor

A las manifestaciones del movimiento
15M se han sumado distintas convocatorias
de sindicatos del sector y
los encierros, ocupaciones, caceroladas
y protestas que desde abril se están
llevando a cabo en Centros de
Atención Primaria, ambulatorios y
hospitales en distintas localidades,
especialmente de Barcelona y Girona.
No obstante, aún no existe una
coordinación de las luchas
, como reconoce Cristina,
quien participa en la
asamblea de salud de Barcelona.

Esta trabajadora del hospital explica
que en otros centros se están
creando asambleas de trabajadores
y que ya se plantean acciones
en común. El día 5 se ha convocado
una asamblea de trabajadores
de Atención Primaria
y las plantillas
de los ocho grandes hospitales
de Catalunya aún no han concretado
la convocatoria de una huelga
general indefinida que coincidiría
con la campaña de las elecciones
generales del 20 de noviembre.

Pero no es tan sencillo cohesionar
las distintas resistencias. “Lo que dificulta
el proceso es que cada centro
o cada consorcio está en un momento
distinto. Y eso, a nivel de
trabajadores nos divide”, explica
Cristina, “por eso trabajamos para
construir un espacio de trabajo común,
que se expanda a los barrios.
Porque, si a nosotros nos afecta como
trabajadores de sanidad, absolutamente
todos somos usuarios y
nos afecta a ese nivel”.

Para eso se han creado listas de
correo, y se trabaja en Facebook,
Twitter y N-1, además hay reuniones
semanales. Cristina recalca
que son los primeros pasos de un
movimiento “que se contagia desde
la plaza a diversos sectores en
lucha”, y que dentro de los centros
de trabajo empieza a ser útil el funcionamiento
horizontal de las
asambleas
. “Esta nueva manera
funciona y gusta a la gente porque
en el fondo lo que hacemos es
construir entre todos”. Fruto de este
trabajo, en un hospital de
Barcelona se ha consensuado establecer
una caja de resistencia para
ayudar a las personas que se vean
afectadas por el ERE.

Tags relacionados: Barcelona Número 160
Imprimir Imprimir
Versión PDF PDF
Enviar
Corregir
+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

Inicie sesión para comentar
Foto: Edu Bayer.
separador