Cuatro testimonios de la emigración juvenil
"Era imposible desarrollar una vida en España"

Cerca de 200.000 jóvenes se han convertido en los últimos años en exiliados económicos como resultado de la crisis y las políticas de empleo. Hablamos con cuatro de ellos.

, Redacción
18/03/13 · 8:00
Edición impresa
Álvaro de Blas, de 25 años, ha emigrado a Francia porque "era imposible desarrollar una vida en España"

ÁLVARO DE BLAS 25 años, de Segovia. Está en Francia

1. ¿Desde cuándo estás fuera del país?
Llevo ya cinco meses en Francia, en Lyon. Soy fisioterapeuta, pero también coordinador de ocio y tiempo libre, actor, tengo formación y práctica en cooperación internacional y también en temas de protocolo e imagen. Hablo inglés, francés y un poco de polaco, y tengo experiencia profesional en cuatro países diferentes aparte de España.

2. ¿Qué te llevó a salir?
Me marché porque era imposible desarrollar una vida en España, no importaba el currículum ni el ámbito profesional, no había trabajo de nada para nadie. Quien tenía la suerte de encontrar algo daba por hecho que era bajo condiciones de indignidad y sin ningún tipo de garantía de estabilidad o desarrollo de futuro.

3. ¿Ves perspectivas de mejora como para volver a España?¿Te gustaría?
La situación es tan deplorable que realmente si quieres desarrollarte personal y profesionalmente o simplemente vivir con dignidad, tienes que salir fuera. Y a esa conclusión llegue yo como tantos otros jóvenes que están emigrando en masa en los últimos meses y los que lo van a hacer próximamente, una gran parte perfectamente formada para desempeñar una labor profesional brillante. Se echa de menos todo, y a veces se hace muy duro.


Sandra de Miguel. 25 años, de Segovia. Está en México

1. ¿Desde cuándo estás fuera del país?
Estoy fuera del país desde agosto de 2011, cuando me vine a Monterrey (México). Después de que me concedieran una beca para cursar un año de estudios en el Tecnológico.

2. ¿Qué te llevó a salir?
Cuando me licencié, todas las ofertas que vi para trabajar eran de becaria, por una cantidad irrisoria. Me decidí a empezar una segunda carrera, con la esperanza de que quizá en el mundo de la enseñanza y de la literatura hubiera más posibilidades. Compaginaba con un trabajo de camarera en el que no tenía contrato, por lo que estaba cobrando en negro y sin cotizar ni un solo día. Pero aun así, ganaba más por hora que de becaria de periodismo.

3. ¿Ves perspectivas de mejora como para volver a España?¿Te gustaría?
Quería regresar, pero con la certeza de que lo mejor que encontraría sería un trabajo de becaria con el que escasamente cubriría el precio de la renta de un cuarto en Madrid y tendría que seguir dependiendo de mis padres a pesar de tener una doble licenciatura y estar camino de la tercera. La verdad, no me hacía a la idea de ver cómo me iba a convertir en mano de obra casi gratuita para las empresas deseosas de contar con alguien ofreciendo migajas y la posibilidad de “hacer currículum”, una trampa aberrante.


Sara Ruiz. 25 años. De Madrid. Está en Argentina

1. ¿Desde cuándo estás fuera del país?
Llevo dos años y casi cuatro meses sin vivir en España. Soy integradora social y trabajaba como educadora en pisos tutelados con menores en Madrid.

2. ¿Qué te llevó a salir?
Como medida de recortes, disfrazada obviamente con otras causas, la Comunidad de Madrid decidió desmantelar los pisos, dejándonos sin trabajo a todos mis compañeros y a mí y en una situación mucho peor a los chicos y chicas con los que trabajábamos.

3. ¿Ves perspectivas de mejora como para volver a España? ¿Te gustaría?
Por ahora no. Nunca me imaginé haciendo mi vida tan lejos de casa, siempre me gustó viajar y conocer, pero esto es otra cosa. Mis condiciones laborales desde que estoy aquí son precarias, estoy sin contrato, no he podido tramitar mi visa y cobro mucho menos que mis compañeras. Mis expectativas laborales no eran grandísimas, pero nunca pensé que me iba a costar tanto regularizar mi situación y que me iba a ver inmersa en una espiral burocrática de la que es complicado salir: sin contrato no hay papeles y sin papeles no hay mucha posibilidad de regulación laboral. Me encuentro viviendo la misma situación de inmigrante ilegal que tenían los chavales y chavalas con los que trabajaba antes de irme.


Jesús Gil. 24 años, de Madrid Está en Argentina

1. ¿Desde cuándo estás fuera del país?
Estoy empezando a buscar trabajo aquí y los sueldos que ofrecen parecen suficiente como para pensar en independizarte en un plazo razonable. De todas maneras, hay trampa: las expectativas en España son trabajar sin cotizar, con una beca en vez de un contrato, un sueldo inferior a 500 euros y una jornada completa. Así, prácticamente cualquier cosa cubriría mis expectativas.

2. ¿Qué te llevó a salir?
Las perspectivas tan precarias que se planteaban allí. Con los precios que tienen los másters me era imposible alargar más o menos ficticiamente mi vida estudiantil, y los trabajos que aparecían o bien requerían que estuviera vinculado de una manera o de otra con la universidad o los sueldos eran ofensivos: tres euros-400 palabras, por ejemplo.

3. ¿Ves perspectivas de mejora como para volver a España? ¿Te gustaría?
No las veo a corto plazo. Lo que veo es que mi experiencia aquí en Argentina me permita entrar en alguna empresa en unas condiciones más dignas de las que podría tener si me hubiera quedado en España o poder tener contactos suficientes como para poder vivir de freelance. Claro que me gustaría, pero es algo que no me planteo demasiado, porque no parece muy posible a corto plazo.

"No nos vamos, nos echan"

Puedes leer la historia de más de 4.000 jóvenes que han tenido que emigrar en la web http://www.nonosvamosnosechan.net/
Si eres una de esas personas que ha tenido que dejar el país por cuestiones económicas también puedes dejar ahí tu testimonio.

Tags relacionados: desempleo Emigración
Imprimir Imprimir
Versión PDF PDF
Enviar
Corregir
+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

1

  • |
    La de las perolazas y el pubis pobladito
    |
    18/03/2013 - 9:46pm
    Pero debemos recordar siempre que, ya mucho antes de la crisis, el trabajo para universitarios y<br />personal cualificado que no fueran estudios técnicos también era una verdadera y soberana mierda,<br />eran trabajos humillantes, de eterno becario juvenil, con el abuso de prácticas no remuneradas, con<br />demasiado nepotismo, tráfico de influencias generalizado<br />y mucho enchufe de tipo político y con escasísima o nula meritocracia...<br /><br />Y luego el exceso generalizado de horas de trabajo, tan habitual en la empresa privada,<br />de tantas empresas que se pasan por la piedra las ya escasas leyes laborales.<br /><br />Y no te cuento el trabajo en la investigación y en las universidades,<br />para denunciarlo a algún tribunal internacional;<br />sobre todo en Ciencias Sociales y Humanas, donde la cosa ha sido siempre vergonzosa<br />tanto en las condiciones laborales como en el escaso nivel de la investigación.<br /><br />Hace mucha falta una &quot;moralización&quot; completa&nbsp; del mercado laboral español, porque<br />ha sido siempre como un Gran Prostíbulo, casi todos los trabajadores<br />han sido &quot;semiesclavos&quot;, ahora ya la única solución es un cambio<br />drástico, revolucionario, una vuelta de la tortilla y que rueden cabezas por las calles.<br /><br />.<br />
  • Inicie sesión para comentar