Opinión | Elecciones 26J
Las dos muertes de Zaragoza en Común

Zaragoza en Común había perdido estas elecciones –y quizá mucho más– semanas antes de que empezara la campaña.

, profesor de Filosofía de la Universidad de Zaragoza (@pablolopiz)
27/06/16 · 18:38
El alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve, durante las votaciones. / Zaragoza en Común

Al final de la película El misterio de God’s Pocket el personaje del columnista local se lleva una paliza tras escribir sobre lo que él mismo llama las complicaciones de una muerte adicional. El desastroso resultado electoral obtenido por la coalición Unidos Podemos en Zaragoza este 26J tiene para Zaragoza en Común los tintes tragicómicos de esa segunda muerte: el cadáver saliendo despedido del camión en el que estaba oculto y rodando por la calle a la vista de todos. Como dice en la película el personaje de Philip Seymour Hoffman, no es nada de lo que avergonzarse.

En Zaragoza, como en la película, todo empieza con un asesinato cuya causa y ejecutor se ocultan. Zaragoza en Común había perdido estas elecciones –y quizá mucho más– semanas antes de que empezara la campaña. Esta última, la campaña, al igual que la trama de la película, ha consistido en poco más que en batallar con un cuerpo inerte que ha terminado siendo arrastrado por el suelo a los ojos de todo el mundo.

Si algo ponen de relieve los resultados electorales del 26J es el fracaso de toda una serie de hipótesis políticas que son, en último término, las que han salido derrotadas de la contienda que acaba de tener lugar. Conviene analizarlas sin paños calientes. Porque no es probable que los promotores de tales hipótesis reconozcan sus errores. Menos aún que asuman las responsabilidades políticas del fracaso. Echarán balones fuera. Hay que devolvérselos.

Más de un responsable dirá ahora de manera interesada –de hecho, ya lo están diciendo– que la pérdida de votos en Zaragoza se debe a la erosión derivada de la posición de gobierno en el Ayuntamiento, como si Unidos Podemos hubiera podido obtener mejores resultados si no hubiera tenido que cargar con el lastre que supuestamente implicaba la inclusión de Zaragoza en Común.

Muy al contrario, los pésimos resultados se deben al lugar subordinado al que tanto Izquierda Unida Aragón como Podemos Madrid han condenado a la hasta hoy única hipótesis política que había demostrado ser capaz de ganar al PSOE en una contienda electoral en Zaragoza. Izquierda Unida Aragón, encarnada en la figura de Álvaro Sanz, y Podemos Madrid, encarnado en la figura de Íñigo Errejón, se habían encargado de darle un buen golpe en la nuca a Zaragoza en Común antes incluso de que empezara la campaña. Se aseguraban así ser los únicos en disputar la hegemonía de la izquierda con el PSOE. A la vista de los resultados, se aseguraron también de obtener una clara derrota electoral y política.

La primera muerte de Zaragoza en Común –y, por tanto, de la única hipótesis que hasta el día de hoy se ha demostrado ganadora– tiene lugar en el proceso de negociaciones para la constitución de la candidatura Unidos Podemos. Para hacernos una idea: el día que en Zaragoza en Común se vota si apostar por intentar tener representación en el Congreso de los Diputados, los miembros de Izquierda Unida en ZeC, cargos electos incluidos, así como el sector más errejonista de Podemos dentro de ZeC, votan en contra. A pesar de ello la apuesta sale adelante con los votos de los no adscritos a esos partidos y se mandata a un equipo negociador para pactar la inclusión de ZeC en las listas de Unidos Podemos al Congreso.

Sin embargo, las negociaciones resultarán un fiasco. Podemos Madrid ha decidido ya de antemano no permitir que ZeC tenga ninguna relevancia en el proceso. Por su parte, Izquierda Unida Aragón hace todo lo posible por evitar la emergencia de una agrupación política que pueda hacerle sombra al chiringuito que tiene montado a la izquierda del PSOE. De hecho, el negociador de IU, Álvaro Sanz, no se digna siquiera a reunirse con el equipo negociador de ZeC. El ninguneo es constante y sin solución de continuidad. El resultado de las negociaciones es conocido. ZeC no podrá presentarse al Congreso por la circunscripción de la provincia de Zaragoza y tendrá que conformarse con un candidato al Senado.

Lo peor y más desastroso

Con ZeC fuera de juego antes incluso de que empezase la campaña, condenada al ostracismo en su papel de mera comparsa, las hipótesis que de forma más clara y contundente se han demostrado luego fallidas no son otras que las representadas por el tándem autodenominado Unidos Podemos, que ha reunido lo peor y más desastroso de Podemos y de Izquierda Unida, lo peor de la nueva y de la vieja política juntas.

1. Lo peor de la vieja política. Unidos Podemos es el fruto de un pacto “por arriba” que ha dejado fuera a todos aquellos que, de una forma u otra, exceden a los partidos políticos constituidos. Por ello mismo, ha sido incapaz de convocar al voto a quienes no se encuentran directamente bajo el área de influencia de dichos partidos. La coalición de partidos, algo así como una Izquierda Unida Reloaded, se ha revelado nefasta. El contraste con las lógicas que llevaron al éxito de un municipalismo capaz de generar una confluencia de personas y movimientos diferentes desde abajo y al margen de los partidos es indiscutible.

2. Lo peor de la nueva política. Unidos Podemos se erige siguiendo la hipótesis errejonista de la máquina de guerra electoral que minusvalora la importancia de las movilización de la ciudadanía y organiza la apuesta electoral como comando mediático, vaciando de contenido político el discurso y compitiendo con el PSOE tan sólo en moderación y, a veces, ni eso. Manos tendidas, sonrisas y corazones multicolores que eluden el marco de conflicto social sobre el cual ha de levantarse un proceso de cambio. De nuevo, el contraste con la apuesta política de un municipalismo democrático, cargado de radicalidad política y asentado sobre la realidad material de los conflictos, es absoluto.

Así, los resultados electorales, a pesar de que suponen un obvio refuerzo tanto del Partido Popular como del Partido Socialista, al mostrar la incapacidad del podemismo errejonista y de Izquierda Unida para competir y ganar electoralmente, abren una oportunidad que parecía estar cerrándose. Frente a la vía muerta de los partidos, nos obligan a retornar a la hipótesis de construcción de organizaciones ciudadanas autónomas, caracterizadas por movilización social desde abajo y por la profundización democrática.

Vienen tiempos oscuros. Europa se rompe. El austericidio retornará junto con al bastón de mando de la Troika. La paz social de la que venimos disfrutando desde hace poco más de un año –y que tenía como objetivo estabilizar el país para que nada cambiase– está a punto de quebrarse. Sólo la construcción de un sujeto político radicalmente democrático será capaz de integrar y potenciar a todas esas poblaciones que se verán afectadas por el nuevo ciclo de desposesión que se nos viene encima. Ninguna organización partidaria, por muchos liberados que tenga y por muy hipermilitantes que sean sus miembros, podrá responder a los retos que se nos presentan delante.

Zaragoza en Común tuvo en origen la pretensión de ser el vector de autooganización que superase la lógica sectaria de los partidos. Ahora vemos su cuerpo inerte tirado en medio de la calle. No importa si recogemos ese cuerpo y le intentamos dar vida de nuevo o si optamos por otro cuerpo con nuevos nombres y apellidos. En cualquier caso, ya pasado el tiempo de la excepción electoral que no dejaba pensar ni hacer nada nuevo, es el momento de apostar por la construcción de esa entidad que sea capaz de reiniciar el proceso constituyente y democratizador con que enfrentarnos al capitalismo.

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comentarios

3

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    Andrea
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    28/06/2016 - 2:38pm
    Totalmente de acuerdo con Chabi. ¡Qué bonito es hacer artículos de opinión como este desde el teclado de un ordenador! sin las manos manchadas de pegar carteles o de estar en las plazas y en los tajos hablando con la gente o de participar en movimientos de base. Es ideal para los poco valientes cuestionar el proceso previo cuando el resultado ya se conoce y acusar con nombres y apellidos a los que consideran supuestos culpables. Lo más ruin me parece hacerlo desde la falta de compromiso con el colectivo. Yo no creo que en ZEC haya independientes creo que hay individualistas como quien firma el artículo y eso es parte de la crítica que hay que hacer, pero quien tira la primera piedra ha de dejar la mano tendida por que igual para el también las hay. La gente de IU como yo llevamos mochila pero el autor de este artículo también y aún no le he visto nunca doblando el lomo, sí le he visto juntar palabras y me canso mucho de ver como quienes tienen tiempo para estar de asamblea en asamblea, de reunión en reunión, de camarilla en camarilla, a la primera de cambio vocean la culpa de los demás. "Autooganización que superase la lógica sectaria de los partidos" ¿y de las camarillas? porque yo he criticado una y otra vez que quienes estamos en los movimientos sociales no pudimos ser parte de la decisión de que ZEC entrara en esta coalición electoral porque se decidió en un plenario sin un proceso de consulta abierto a todo el censo ¿y al plenario quien va? las que nos partimos el lomo mayoritariamente en los movimientos sociales no (seamos o no de un partido u otro). Me gustaría pensar que no es así pero como ocurre siempre no voy a poder ir al plenario de ZEC para decirlo allí porque estare en la reunión de las Marchas de la Dignidad, lo digo aquí por si alguien no se lo dice al Sr. Llópiz, mira da la impresión de que te alegras de lo que ha pasado y que estabas agazapado esperando el resultado de las elecciones para sacar este artículo y echar mierda a ZEC, a PODEMOS y a IU, e insisto la independencia es una cosa el individualismo y el oportunismo otra.
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    Chabi
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    28/06/2016 - 11:14am
    ¿Autocrítica?, sí gracias. Achacar el fracaso electoral de la conjunción Unidos Podemos exclusivamente a una parte, o al menos enunciarlo así, y demonizarla con nombres y apellidos a caballo vencido y pasado, por muchas razones que pueda haber para ello, poco o nada contribuye ahora, es más de lo mismo, más pelotas fuera. El partido tendrá que jugarse dentro reconociendo las incapacidades de todos los jugadores enfrentados o jamás habrá sido. ¿Dónde queda la responsabilidad de ZeC, y de su cuerpo de "independientes" en el proceso que se describe? ¿O acaso la expectativa de triunfo no cegó también a esa parte que se presenta cautiva y desarmada hasta hacerla cómplice de su propia defunción electoral? Además, no son pocas las personas que agotadas por el dudoso recorrido del Cambio municipal de ZeC y similares se quedaron en casa, la falta de audacia, "de sangre" en ZeC es una fórmula explosiva de pánico donde la supervivencia de unos se combina con el miedo a gobernar de los otros. Mientras tanto, la calle se desangra sola en manos del delegacionismo egocentrista, de la representación moderna de esa vieja ensoñación por el poder y de un océano de gentes autodomesticadas que entre soflamas y hastío cada día nos olvidamos más de lo que pudo ser y no es tras el 15M.
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    Maju
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    28/06/2016 - 6:48am
    Sin conocer los detalles de lo que ha pasado en Zaragoza y Aragón, sí que estoy muy de acuerdo con la crítica a la máquina electoralista del errejonismo. Que no siempre ha fallado, en la CAV les ha funcionado muy bien (en las estatales, pero el partido sigue siendo una mera sucursal sin vida propia que merezca la pena reseñar) pero que evidencia el fallo del monolitismo monótono del corazón de gominola y la racanería negociadora con las fuerzas menores y las bases locales y, lo que es lo mismo al final del día, la base social amplia. Si creas desconfianza, te pagarán quitándote la confianza, si te arrimas mucho al centro, perderas a la izquierda, si vives en una burbuja, la base sentirá que eres uno más de "la casta". Reality check time.