Elecciones generales
El PP ante el 26J: veteranos y noveles

Aunque no hay enemigo pequeño, el míster Rajoy ha seleccinado un equipo competitivo para el 26J.

, escritor
11/06/16 · 7:30
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La proverbial afición de Mariano Rajoy por los deportes conlleva la inevitable comparación entre la labor de un seleccionador deportivo y su gestión de la extensa plantilla del PP. Las cifras más prudentes señalan que en España viven de la política en torno a 160.000 personas, y sobra decir que los populares son los que más trabajos (directos) dan.

Entre estos, pongamos, más de 60.000 empleados, el míster Rajoy ha elegido unas listas con las que, como en el caso de Vicente del Bosque, pretende llevar a cabo una “regeneración tranquila” mediante la combinación de organizadores en el otoño de sus carreras, extremos –derechos– dispuestos a todo y defensas al borde de la expulsión. La próxima temporada será la de la consagración del entrenador Mariano o la del postmarianismo. Éste es el equipo que se la juega.

La columna vertebral

El míster se ha rodeado en la lista de Madrid de perros de presa fieles a su estilo. Desde la número dos, Soraya Sáenz de Santamaría, acostumbrada a calentar la silla, hasta Cristóbal Montoro, quien propinó tremenda patada en la espinilla a José María Aznar, multándole (desde Hacienda) con 70.000 euros por irregularidades fiscales.

La ministra Isabel García Tejerina o el responsable económico del PP –y enlace con la troika– Álvaro Nadal también van en puestos de salida por Madrid. En Barcelona aparecen otros dos baluartes del team Rajoy como son los jorges, Fernández y Moragas. El equipo titular es una piña y está muy unido.

Cracs desde la cuna

Los rumores no se hicieron realidad y no hubo motín en el vestuario. La aventura panameña de José Manuel Soria ha dejado a Rajoy sin uno de sus “titularísimos”. También De Guindos ha decidido su salida del club. Los ministros de la legislatura que lo cambió todo (la décima) serán de la partida. Para asegurar su convocatoria, el actual presidente ha tirado de la vieja táctica de co­locarlos como ‘cuneros’. (Dícese del político que apenas ha parado por la circunscripción cuya lista encabeza).

Es el caso de José Manuel García Margallo –número uno por Alicante– o Íñigo Méndez de Vigo –Palencia–. Ambos han jugado en casa con la celebración de sendos actos organizados por sus ministerios en las ciudades donde se presentan. En el caso de Margallo, ha sido una Conferencia Internacional que se ha celebrado por primera vez este año, y en el del ministro de Educación y Cultura, el gol ha sido el traslado porque sí de los Premios Nacionales de Cultura desde Madrid a Palencia.

Al margen de estos usos de las Administraciones del Estado, la base del marianismo estará presente en el Congreso que salga de las elecciones de verano. Ana Pastor (la zamorana es primera por Pontevedra) y Fátima Báñez (primera por Huelva) completarán su sexta legislatura en la Carrera de San Jerónimo. Les supera otro exministro, Jesús Posada (el primer diputado soriano), con ocho legislaturas ininterrumpidas. Muy lejos está Rafael Catalá, titular de Justicia, que será el candidato más votado en Cuenca, algo de lo que estarán muy orgullosos en su domicilio familiar de Madrid.

La vieja guardia

No son grandes peloteros, pero hacen equipo. Si el partido se renueva de verdad, posiblemente les toque volver a jugar en los campos de tierra de la oposición municipal o autonómica, o quizá se les mande a jugar a una liga exótica como embajadores, cónsules o eurodiputados.

Entre todas destaca Celia Villalobos, auténtica veterana en el Congreso. La próxima será su décima legislatura consecutiva (lo que es lo mismo, sólo ha fallado en las dos primeras). Esposa de Pedro Arriola, especialista en campañas del team Rajoy, los críticos consideran que Villalobos destaca en otros juegos como el Candy Crush, pero su presencia es incuestionable: será segunda por Málaga.
Junto a Villalobos, en este grupo hay claro acento andaluz. Los exalcaldes de Sevilla y Cádiz, Juan Ignacio Zoido y Teófila Martínez, o el de Córdoba, el menos conocido José Antonio Ballesteros, son parte del decorado de unas listas en las que no escasean los exalcaldes, demasiado poco jugones para poder dar el salto a las presidencias de sus comunidades autónomas, demasiado apegados al partido para quedarse sin la pedrea de un cargo en el Congreso.

Los casos de Ana María Madrazo, número uno por Cantabria, Eloy Suárez Lamata, número uno por Zaragoza –en cargos en el partido desde 1999– o Joaquín García Díaz, que entró en el PP de Fraga allá por los años 90 y desde entonces no se ha bajado del coche oficial, hacen buena la consigna de “no molestar, llamar la atención lo justo” que popularizó la película Amanece que no es poco. Son el fondo de armario que querría cualquier seleccionador.

Los amonestados

La alineación del PP que batió el récord de votos en 2011 ha sido renovada por una vía preferencial, la judicial. Después de 23 años, en enero dejaba de ser diputado Vicente Martínez-Pujalte. En mayo era imputado por falsedad y por cohecho. Antes, era Ana Mato la que se caía de la convocatoria tras su dimisión en 2014 por su implicación en los presuntos delitos cometidos por su exmarido, el exalcalde de Pozuelo de Alarcón Jesús Sepúlveda.

Los tiempos han cambiado, pero todavía quedan recuerdos del club que administró Luis Bárcenas desde su despacho de Génova. Comenzando por una María Dolores de Cospedal de perfil bajo, una sombra de lo que fue, que mantiene el número uno por Toledo y cuya implicación en los Papeles de Bárcenas sigue siendo investigada por la supuesta concesión de la contrata de basuras de Toledo a cambio de dinero para financiar la campaña electoral autonómica de 2007.

También aparece en los SMS de Bárcenas y Rajoy el número dos por Almería, Juan José Matarí, a quien la trama Gürtel pagó un viaje a Eurodisney por valor de 4.000 euros, según acreditó la UDEF. Matarí jugó en el equipo de otro de los grandes entrenadores de la historia del PP, el andaluz Javier Arenas.

Sin salir de Andalucía, otro de los amonestados del PP es el número tres por Cádiz, Alfonso Candón, que, gracias a su condición de aforado, evitó la imputación por supuestos delitos de prevaricación y malversación de caudales públicos en la prórroga de la concesión a Aqualia del servicio de aguas de Jérez de la Frontera, Ayuntamiento que dirigía.

La exalcaldesa de Ciudad Real, Rosa Romero, también acarrea sanción de su paso por la política autonómica. Una denuncia insinuó que se había construido un parque infantil en su propia casa con fondos municipales, y el Banco de España la sancionó por mala praxis durante su periodo de consejera de la desaparecida Caja Castilla-La Mancha.

Entre los más polémicos jugadores del equipo de Rajoy es importante destacar a José Ignacio Llorrens, número uno por Lleida, denunciado por una militante del partido por acoso sexual y cuyo nombre aparece en los Papeles de Bárcenas. Lo suyo es fidelidad a la camiseta: ésta será su décima legislatura en el Congreso.

“Más que un club”

Para que el equipo funcione, bien lo saben los entrenadores, hacen falta jugadores sin brillo que, sin embargo, representen las “esencias” del club. Quizá Jorge Fernández, el ministro de Interior, es quien mejor representa hoy las raí­ces del PP: hijo de un represor, “vivalavirgen” confeso en sus años de juventud y devoto católico tras una caída del caballo.

Si ésa es la esencia del PP, las listas traen varias tazas. Creyentes, dados a las frases “políticamente incorrectas” y con un punto temerario, así son los diputados que más sienten los colores del PP. Algunas, como la número dos por Jaén, opinan que hay políticas rivales con “la lengua muy larga y la falda muy corta”. Sandra Moneo, segunda por Burgos, opina que “las mujeres han utilizado el aborto como un método anticonceptivo”, y el candidato por Coruña resume lo que significa besar el escudo del PP: “¡Soy creyente, religioso y practicante y monárquico convencido!”. Emilio del Río, número uno por La Rioja, representa el lado salvaje del partido. Fue cazado conduciendo a 200 por hora. Años después, su hijo resumiría el sentir de parte de la hinchada popular: “Cuando gobierne el PP os vais a ir a la puta calle todos, que no sabéis quién es mi padre. No ganáis ni para compraros un Peugeot”, dijo a unos policías.

Las caras nuevas

Con semejante tropa, lo difícil es introducir caras nuevas. Aun así, en las listas aparecen los jóvenes aunque sobradamente preparados que serán encargados de dar el relevo al presidente. Pablo Casado, número uno en Ávila, con un perfil semejante al de Albert Rivera –salvo que él procede del Santander y Rivera de La Caixa–; Fernando Martínez Maíllo, joven de 46 años, en cargos políticos desde el año 2000, o Teresa Palmer, número uno por Baleares por obra y gracia de la dirección nacional del partido, son los diputados que en el futuro disputarán la plaza de titulares a algunos de los nuevos valores del partido, con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, al frente.

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