Podemos ante el vacío

El posible pacto con los socialistas ha situado a Podemos ante la historia reciente de la izquierda peninsular.

17/04/16 · 8:00
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Rueda de prensa de Podemos. / Irene Lingua / Diso Press

Después de que Podemos haya dado por rotas las negociaciones con PSOE y Ciudadanos, el argumento central en las críticas que le han hecho es que da posibilidades a un gobierno de la derecha.

En esta visión está presente un ADN resistencialista, clásico de la izquierda española forjada en el antifranquismo que, creyéndose incapaz de ganar, se considera llamada a hacer todo lo posible por que no gane la derecha. Según esto, un pacto PSOE-Podemos sería siempre mejor que uno PSOE-Podemos-C’s, ambos serían mejores que un gobierno donde esté el PP y así sucesivamente.

Esta lógica, la del eje izquierda-derecha como guía única, tiene enorme predicamento en las izquierdas peninsulares. Sin ir más lejos, este fin de semana Iniciativa per Catalunya presumía en su asamblea general de ser “una formación que no había votado nunca a un presidente de derechas”, en referencia a la CUP. Afirmaciones del mismo tipo se pueden encontrar en todo lo largo y ancho de la principal tradición política de la izquierda española.

Tanto es así que esta idea resistencialista ha sido una de las dos pulsiones que han convivido en Podemos, si no desde su nacimiento, sí desde su consolidación como formación referente de –aunque no sólo– esa izquierda. Sin ella sería también difícil de entender la oferta de gobierno coalición lanzada por Podemos al PSOE, que se formularía junto a las confluencias, IU y alguna abstención para la que se mira a los independentistas.

La otra pulsión, mucho más genuina del partido morado, ha venido a iluminar un aspecto evidente para cualquiera que haya mirado hacia lugares con larga tradición de gobiernos de izquierda, como es que el eje izquierda-derecha no lo explica todo. A veces ni siquiera explica algo. Incluso algunas veces ha llegado a confundir bastante.

El dilema entre estas dos visiones estratégicas es colosal ahora, ante la encrucijada entre pacto a tres, con Ciudadanos, o nuevas elecciones. En primer lugar, porque no hay posibilidades de un gobierno alternativo al PP que no pase por la alianza con el PSOE. Ni ahora ni muy probablemente después de otras elecciones. En segundo, porque no hay ni habrá posibilidades de pacto con el PSOE sin renunciar a elementos centrales del cambio político.

Lo cierto es que es imposible formular un gobierno de cambio digno de tal nombre por pura aritmética electoral. Y éste es precisamente el mayor peligro para Podemos, porque la situación les dirige de nuevo a los brazos de la visión en blanco y negro del eje izquierda-derecha.

Cuando los de Iglesias han decidido andar ese camino con la oferta de gobierno de izquierdas, la respuesta por parte del PSOE ha sido dar un empujón en el mismo esquema, es decir, meter en la ecuación a C’s. Si aceptas el “cualquier cosa antes que un gobierno del PP”, la propuesta de gobierno con C’s llega de forma automática.

La salida a eso es renunciar al gobierno si no puedes componer uno que rompa con el continuo de la política española en las últimas cuatro décadas. Y esto es, o sin el PSOE o, como mucho, con un PSOE como socio minoritario. Marcarse semejante cláusula, para un partido que ha crecido con pies de barro y que ha prometido nada menos que “ganar”, ni es fácil, ni es cómodo, ni es favorable electoralmente.

Pero sólo exponerse a ese peligro permitirá a Podemos poner en el centro del debate la necesidad de políticas transformadoras, más allá de purezas ideológicas. De todas las vías posibles que pueden explorar los de Iglesias, casi todas truncan las esperanzas puestas en una apertura del escenario que se ha obrado, con muchas dificultades, durante los últimos cinco años. Si Podemos sucumbe a la lógica de lo menos malo, cerrará la última grieta que permite mantener las esperanzas en un horizonte de cambio.

Tags relacionados: número 268 Pablo Iglesias Podemos
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comentarios

3

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    Sus
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    Mié, 04/20/2016 - 16:45
    El problema es que hay mucha gente que está poniendo demasiadas expectativas sobre Podemos... Expectativas que luego pueden ser defraudadas, veáse Carmena, Colau, Kichi...
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    Agustín
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    Mié, 04/20/2016 - 11:09
    No todo es electoral ...automáticamente. Nunca la izquierda del PSOE ha tenido tanta representatividad y no se puede dilapidar. Falta recorrer algún camino: ugt le dijo a los socialistas de partido que el modelo territorial no lo resuelve una avestruz pero los intereses de la mayoría laboral (presente y pasada y futura) no tiene buenos valedores en las direcciones de los sindicatos mayoritarios actuales que esperan seguir solo negociando con más Estado y menos dualidad social
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    Pepa
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    Dom, 04/17/2016 - 15:45
    A veces las creencias inconscientes aparecen superficialmente entre argumentos sesudos. Lo más claro que en mi opinión se le entiende al articulista es que deja ver, las enaguas anti IU, anti ICV. Quienes son los resistencialistas? Y ¿qué le propone a Podemos ? Entrar en un gobierno con PSOE i C's con renuncias no sólo del eje izquierda derecha?O dejar que gobiernen estos dos y reivindicar la oposición, que por otro lado le correspondería al PP?
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