DESPUÉS DEL 20D
El bipartidismo y la jugada 'zugzwang'

Los resultados sitúan en mala posición a PP y PSOE.

22/12/15 · 7:00
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En alemán, zugzwang significa “obligación de mover”. El término se utiliza en ajedrez para designar el momento en el que el turno para mover ficha puede significar perder la partida. La metáfora puede aplicarse sin forzar mucho a la ronda de negociaciones que comienza tras las elecciones del 20D.

La pluralidad que se ha establecido a partir del domingo sitúa a los partidos del “turnismo”, PP y PSOE, ante sus propios miedos. Al PP, el partido del Decreto Ley, ante su miedo al diálogo. Al PSOE, ante su terror a la equiparación con los nacionalconservadores, a verse insertado en la fórmula que más detestan, un hallazgo más del 15M, el acrónimo PPSOE.

1. Esto cómo se paga

El análisis postelectoral de la revista Sin Permiso señala la gran ausenciade las últimas semanas: "Que nadie se acordara de la Unión Europea en esta campaña tiene, sin embargo, una explicación bastante fácil. A nadie interesaba”. Por distintos motivos, la dimensión global de la crisis tenía que retirarse del buffet de propuestas y promesas electorales. La amenaza de una próxima ronda de recortes presupuestarios impuesta por la Comisión Europea no fue letra de ninguno de los cuatro tenores de la sinfonía electoral desplegada en estas semanas. Es muy posible que ese fantasma que recorre Europa siga tapado en el ciclo postelectoral en el que entramos. En diciembre, Podemos no quiso agitar por el miedo a que el derrape de Alexis Tsipras se volviese contra ellos, tras las elecciones sólo ellos están en condiciones de enarbolar una campaña contra la austeridad. Los otros tres partidos están básicamente de acuerdo en que “no hay otra alternativa”.

2. Domesticar a Podemos

Con la clave europea en primer plano, los poderes constituidos en Europa y en España –llámense transnacionales, bancos centrales, gobernanza neoliberal– mantienen su tesis fundamental: “Todo está en venta en un país en venta”, como es el Estado español. Domesticar a Podemos es –a decir de la famosa cara de Angela Merkel cuando supo que los morados podían dar el ‘sorpasso’ al PSOE– una posibilidad muy remota dados los excelentes resultados de los de Pablo Iglesias en la noche del 20D. La coacción es tanto más difícil cuanto el mejor resultado de Podemos se ha producido allí donde ha construido alianzas que han superado las famosas sopas de siglas: Catalunya, País Valencià y Galicia, comunidades en las que las fórmulas de confluencia podrán formar grupo propio en el Congreso. Por las palabras de Iglesias en la noche electoral, no hay posibilidad de un pacto por arriba. La frase “nunca más un país sin su gente” lleva camino de marcar, para bien o para mal, la carrera del líder de Podemos.
 

Sobre el PSOE se cierne un dilema: suicidarse como partido o seguir sangrando por la hemorragia abierta

3. Gran coalición

Otro invento alemán, como el Zugzwang, es la Grosse Koalition. El apoyo de los socialdemócratas del SPD a la CDU ha tenido dos efectos: convertir a este segundo partido en el que marca las políticas a nivel europeo a través de la divisa común, el euro, y llevar en una década al SPD del 38% al 25,7% de los votos. La tentación de Pedro Sánchez, que puede ser la última tentación de Pedro Sánchez, es aceptar el acuerdo envenenado que le ha ofrecido Albert Rivera: abstenerse en la investidura de Mariano Rajoy para permitir que un Gobierno “estable” conduzca los recortes y la agenda de la Comisión de Jean Claude Juncker, incluido el acuerdo de libre comercio con Estados Unidos, el TTIP. Gran parte de los capos socialistas estarán de acuerdo. Las bases socialistas que, como han demostrado estas elecciones, “haberlas haylas”, difícilmente comprenderán que el Sánchez con trazas de navajero que emergió en el debate contra Rajoy permita al presidente en funciones revalidar mandato. Pero las bases socialistas pueden suponer un problema menos para la dirección socialista y los medios de comunicación interesados en la estabilidad de sus negocios. En esa tensión, en la que apenas casi nadie puede participar, nos jugamos mucho.

4. Esto cómo se gobierna

Así pues, sobre el PSOE, cuarto en Madrid, se cierne un dilema shakesperiano. Suicidarse como partido para garantizar la supervivencia del Régimen o lanzarse a una nueva campaña electoral en la que seguir sangrando por la hemorragia abierta a partir de 2010, cuando aceptó la salida a la crisis impuesta por la Comisión Europea, fácil para la socialdemocracia del siglo XXI, insoportable para el 99% de la sociedad.

Si hay portazo del PSOE a los planos de Rajoy y Rivera, paradójicamente, será Sánchez el encargado de intentar formar Gobierno. Aun con la mejor de las voluntades por parte de los cuatro grupos que compondrán Podemos y sus socios y la Unidad Popular de Alberto Garzón, la tarea de aglutinar a los partidos nacionalistas bajo un mismo paraguas parece demasiado exigente para soportar el acoso de populares, Ciudadanos y sus medios de comunicación.

5. Reformas

Reforma electoral, reforma del Estado de las Autonomías y reforma del Senado. Las tres grandes reformas están íntimamente relacionadas y –parafraseando a Iglesias– son “inaplazables e imprescindibles”. La duda es si los resultados del pasado domingo permiten a cualquiera de los tres partidos arrogarse el derecho de plantear ese tres en uno y vivir para contarlo. El primero con obligación de mover es el PP.

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comentarios

1

  • |
    Jorge Armesto
    |
    22/12/2015 - 12:36pm
    Tal cual! Lo que pasa es que creo que el Zugzwang afecta en mayor medida al PSOE que al PP. La situación del PP es más cómoda porque sabe que, repitiendo unas elecciones, tiene grandes posibilidades de crecer a costa de C´s. La situación del PSOE sí que la considero difícil y ante disyuntivas a cual peor.