Una estelada negra

Crónica de los días en que Catalunya celebró su consulta por la independencia.

21/11/14 · 6:32
Cartel durante la A que formó el movimiento libertario el pasado 11 de septiembre en Catalunya. / Anna Celma Melero

El catalán es un pueblo productivo y bien educado, que le lleva a actuar sin estridencias y con el más común de los sentidos. Pero también es una comunidad orgullosa a la cual, cuando se le toca la fibra, la rauxa le subleva. Tras la manifestación contra los recortes estatutarios de julio de 2012, la vuelta de CIU con su propuesta fracasada de pacto fiscal con la corona del Madrid y la crisis financiera y política española, cómo no iba a despuntar el independentismo catalán, hasta el más zote lo veía.

Arenys de Munt abre la puerta, 169 municipios refrendan en las urnas la independencia y se declaran territorio catalán libre. Condicionado por el sentir popular que se refleja en la ANC, el Parlament aprueba el 27 de septiembre la realización de un referéndum por la soberanía de Catalunya. Y todo se precipita. Elecciones anticipadas. CIU y ERC establecen un pacto de gobernabilidad. Y en enero de 2013 se produce la Declaración de Soberanía, cuyo derecho a decidir es suspendido cautelarmente por el Tribunal Constitucional. Una Vía Catalana hacia la independencia se expande por todo el territorio. Concert per la llibertat. El vértigo llega con los recursos de inconstitucionalidad y se empieza a plantear seriamente que el único camino para celebrar la consulta es el de la desobediencia. Una inmensa “V” de “voluntad, votar y victoria”. Frenazo de la Generalitat, ERC e ICV ponen el grito en el cielo, se plantea la convocatoria de elecciones plebiscitaria y la proclamación de una declaración unilateral de independencia, pero el invento para salir del paso se denomina consulta alternativa y las CUP la apoyan, tras conseguir de Mas un compromiso desobediente. La ANC advierte: tras la consulta, plebiscitarias. Pero la censura es persistente y también niega el refrendo alternativo.

Día 7 de noviembre. Cámara al hombro e infinidad de preguntas, nos plantamos en Barcelona, en el Baix Guinardó. Nuestro interlocutor, Ricard Vargas, un viejo militante del Movimiento Ibérico de Liberación (MIL) y la Organització de la Lluita Armada (OLLA), anarquista catalán y partícipe en el colectivo Icaria. Constata que los militantes del MIL eran catalanes, y detalla las contradicciones a las que se enfrentan los nuevos libertarios, de los riesgos del parlamentarismo, de los problemas de la organización, de la autonomía y del referéndum del 9N, interrogándose sobre cuál debe ser la postura coherente.

Día dos. Nuestros anfitriones son Nuria Comerma y Jordi Martí, de las CUP. Se ríen cuando les preguntamos si su organización tiene sede. Nuestro destino es el Espai Obert radicado en Sants. Jordi Martí nos habla de la variada composición y el origen de las CUP, de las tensiones entre los extremos ideológicos, de los inspiradores del libertarismo catalán, corriente independentista en la que se inscribe. Llama a Mas trilero y se abre a un horizonte de hipótesis. Y cuando parecía que el marco de interpretación estaba esbozado, Núria Comerma analiza el papel del liderazgo en las CUP, el estado del feminismo y la aparición de la una nueva plataforma, la Crida Constituent.

9N. Queríamos una visión periférica de esa jornada y qué mejor que aceptar la invitación de Joni D. Previamente paseamos por Gràcia para ver cómo votaban los catalanes. No se veían convoyes militares por la Diagonal, ni a guardias civiles requisando urnas. En la cola había gente de todas las edades mostrando unos una alegría discreta y muchos una emoción contenida. Saludamos a Pernando Barrena y nos encaminamos hacia el tren de cercanías que nos llevaría hasta un tupido bosque lleno de jabalíes a los pies del Tibidabo. Joni D., como buen punk, nos habló de la campaña Stop bales de goma, hizo gala de un irredento e integral sentido de la independencia. Analizó los distintos posicionamientos de los grupos libertarios y nos mostró sus contradicciones.

Al lado de la Plaza de Sants se encuentra Can Vies en obras. “Si toquen a una ens toquen a totes”. Nos aguardaban dos miembros de Negrès Tempestes, colectivo libertario e independentista formado por militantes de movimientos sociales, que nos llevaron hasta Can Batlló cuya gestión directa de los servicios la efectúan los propios vecinos. Nuestro interlocutores desentrañaron las relaciones del contrapoder popular con los poderes municipales de la marca Barcelona. Oriol Rigola nos alumbró los entresijos de las coordinadoras anarquistas emergentes como Embat, la Federación Anarquista Catalana o el Bloc Llibertari, y nos puso al tanto de las posiciones de los libertarios ante la consulta: la vía revolucionaria del no al Estado y sí a la independencia (más de 60.000 considerados nulos), las más clásicas de la abstención y la del sí-sí en sintonía con las CUP. Montse Puig, a su vez, profundizó en torno a los espacios ocupados y autogestionados de Sants y su praxis.

Google Maps: 150 localizaciones sólo en Catalunya de Centros sociales ocupados y ateneos libertarios; y eso sin hablar de proyectos como el de la Cooperativa integral y su inmensa red de ecoxarxas, núcleos autogestionados y un sin fin de proyectos cooperativos en los más diversos ámbitos.

La consulta había sido un éxito, de entre 5,4 millones de potenciales electores, 2.300.000 habían depositado su papeleta en forma desobediente. El sí había ganado (80,76%), el federalismo renqueaba con un 10,07% y hasta el no se había manifestado con un 4,54% de los votos.

Lunes 10, Barcelona es un hervidero. L3, Liceu. Iñaki García veterano anarquista analiza las potencialidades surgidas con el 15M, la virtud del trabajo político de representantes de las CUP, las posturas clásicas que se mantienen en ciertos ámbitos anarquistas e independentistas. Y nos descubre el pensamiento de la nueva autonomía catalana y la figura de la filósofa Marina Garcés.

La siguiente cita era con Xavier Doménech, profesor, que se centra en todo lo relacionado con el movimiento derivado del 15M y sus interacciones con la izquierda alternativa e independentista, el fenómeno de Ada Colau, las PAH y Guanyem, la irrupción de Podemos y la incógnita que representan. Nos pone al tanto del significado experimental del multireferéndun de mayo, en cuya organización colaboraron una cincuentena de colectivos, con 1.210 voluntarios y 37.495 votantes de 120 localidades. Nos desgrana las relaciones que se dan entre plataformas como la ANC, Omnium y Procés Constituent, a la que él pertenece, surgida --según explica-- de la necesidad de conciliar los puntos de vista entre las izquierdas, desde ICV hasta las CUP y sectores aledaños, pasando por Podemos. Y se muestra consciente de que el surgimiento de otra plataforma como la Crida Constituent a su izquierda podría complicar el panorama.

Todo es posible en Catalunya. La izquierda alternativa, radical y libertaria tiene un importante reto y este pasa por la capacidad de articular una respuesta lo más conjunta, coherente y potente posible. Tres tendencias se disputan el terreno: la democracia radical de Podemos y Guanyem, la izquierda independentista y alternativa representada por las CUP y el heterogéneo movimiento libertario.

Hora de partir. Una última vuelta por Gràcia y allá estaba, ella sola, desobediente: una estelada libertaria. Un símbolo de los nuevos tiempos.

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comentarios

3

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    Víctor Pérez
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    Lun, 11/24/2014 - 05:41
    <div>Dejar de depender de un Estado central para someterse a un Estado local de mismo corte, no es ser independientes, es solo cambiar de casero. En mi opinión, la verdadera independencia es aquella que nos libera del poder político, sea central o local; aquella que rompe con las ataduras económicas y políticas opresoras, la que les permite a los ciudadanos desarrollarse -tanto individual como colectivamente- en el ámbito social, económico, educativo, cultural...</div> <div>Aquellos catalanes que desean un cambio radical no deben conformarse con un simple deslizamiento del poder, deben ser mucho más exigentes. En ese sentido, la INDEPENDENCIA, si no es INTEGRAL y GLOBAL, es solo un parche que seguirá beneficiando a las clases políticas y financieras, es decir, a los mismos de siempre.</div> <h3 class="art_h3">&nbsp;</h3>
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    jakue Pascual
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    Sáb, 11/22/2014 - 01:54
    Nada que objetar al apunte sociológico sobre los tres escenarios... y al calado del movimiento transformador catalán, lo cual comparto, aunque igual no lo he expresado adecuadamente; pero mi lectura no es desde Madrid, aunque publico conscientemente este artículo en un medio que sí lo es, sino desde Euskal Herria, con todo el respeto y la modestia de reconocer las carencias de análisis que sobre el proceso catalán tenemos los que no vivimos en Catalunya. Dicho esto, considero que el reto que está planteando el movimiento popular catalán en su conjunto y en su inmensa heterogeneidad es digno de tenerse en cuenta dada la potencia de transformación que está demostrando.
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    Albert
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    Vie, 11/21/2014 - 13:26
    Pues me ha gustado mucho el repaso que das. En perspectiva, a los que lo vivimos des de dentro nos ayuda a levantar los ojos a vista de pájaro. Supongo que del artículo también de desprende una rotunda negación del arquetipo según el cual estamos ensimismados en lo &#39;nacional&#39; (ya sé que en otra latitudes gusta más lo de &#39;territorial&#39;) y se nos está olvidando el plano social, tan al uso en otros artículos en el mismo Diagonal. Pero bien, por lo menos éste es un articulo que habla de Catalunya&nbsp;y se digna a pisar terreno y hablar con sus gentes, que ya es un paso. Un último apunte de desacuerdo: acabar con un&nbsp;<span style="color: rgb(60, 61, 60); font-family: Georgia, Times, 'Times New Roman', serif; font-size: 16px; line-height: 22px;">Tres tendencias se disputan el terreno&nbsp;</span>me resulta un tanto western. Yo preferiría un &#39;tres nuevos escenarios están&nbsp;configurando, cada uno sumando diversos espectros de gente y proyectos, una Catalunya&nbsp;muy movilizada con un mínimo común transformador de calado profundo. Y eso es lo que nos interesa. Tanto a los libertarios que optamos per una independencia política nada nacionalista, coma a todo aquel que quiera cambiar las cosas de manera profunda. Ah, sí, y sin necesidad de teles y de abajo arriba, no es por nada. Bien arraigados social y territorialmente, y con una trayectoria de acción mucho más rica que los&nbsp;eslóganes&nbsp;de teletienda que la marca de moda invita a comprar via telemática.
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