CUENCA // EL BARRIO DE SAN ANTÓN Y EL URBAN
El vecindario pide liderar la rehabilitación

Cuenca acaba de recibir 10 millones de euros del Plan Urban para rehabilitar el popular barrio de San Antón. La asociación vecinal de esta histórica zona exige decidir las prioridades en las actuaciones.

Texto de Javier de Pablo / Cuenca

22/01/09 · 0:00
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SAN ANTÓN. Los vecinos de este barrio de Cuenca quieren influir en las reformas.

La dejadez de las instituciones públicas
a lo largo de décadas ha hecho
ganarse a San Antón la fama
de barrio marginal. La pasada
primavera, la Unión Europea, a
través de los fondos FEDER, aprobó
el Plan Urban “para la regeneración
económica, medioambiental
y social” de sus calles. Diez millones
de euros para rehabilitar
una zona históricamente olvidada
y que ha crecido gracias a la autoconstrucción.

Apenas 2.000 habitantes
residen en él. Una muestra
del abandono que sufre el barrio
lo dan las cerca de cien viviendas
deshabitadas existentes, de las
700 que lo conforman.
La asociación de vecinos de San
Antón, con un año y medio de vida,
ya se ha puesto manos a la obra
para recoger propuestas, y defenderlas
ante el Ayuntamiento. Con
más de 200 socios, lo hacen a través
de asambleas abiertas en las
que participa el vecindario. Allí intercambian
información sobre lo
que van conociendo del Plan Urban,
y toman nota de las prioridades
reclamadas.

Miguel Molero, de la citada entidad
ciudadana, tiene claro que
“Urban no se concibe de otra manera
si no es a través de la participación
ciudadana. Una de las
cosas que nos preocupa es cómo
articular la participación, no sólo
de la asociación, sino también de
los vecinos”. Aunque, matiza José
Puchaes, compañero de la asociación,
después de tantos años de
abandono del barrio por parte del
Ayuntamiento –incluso se pensó
en derribarlo en los años ‘60– “necesitamos
gestos decisivos que
nos demuestren que podemos
confiar en ellos”.

San Antón mantiene su tradición
de autogestión para suplir la
ausencia de servicios municipales.
En los últimos meses, los vecinos
han venido organizando jornadas
de limpieza por el barrio,
que además sirven de punto de
encuentro para el vecindario. “El
Ayuntamiento se aprovecha de la
tradición que ellos conocen.
Saben que es un barrio donde la
gente está acostumbrada a limpiar
la calle igual que su casa”,
afirma Jesús Guijarro, presidente
de la asociación.

Estamos ante los inicios de un
plan de rehabilitación en el que la
asociación vecinal mantiene todas
sus esperanzas. Ya se ha realizado
el primer “comité de pilotaje”. En
él participan una docena de organismos.
Desde los sindicatos mayoritarios,
pasando por Cruz Roja,
universidades y los grupos políticos
de la oposición municipal
(PSOE e IU), hasta la Cámara de
Comercio y la confederación de
empresarios.

Los proyectos del Plan

Son múltiples los proyectos con
los que cuenta el Plan Urban, y todos
definidos y limitados desde
Europa por partidas económicas.
El colectivo vecinal pretende rentabilizar
al máximo la subvención,
convertir partidas destinadas únicamente
a infraestructuras o servicios
en proyectos que ayuden a
la integración social y laboral del
vecindario. Por ejemplo, cuando
se acometan obras en las calles,
consideran imprescindible que se
contrate a gente del barrio para salir
del paro y la exclusión social
que algunos vecinos sufren. Desean,
de esta manera, aprovechar el
dinero para potenciar también la
vertiente social.

El Plan Urban contempla además
actuaciones en los servicios básicos
(pavimentación, alcantarillado, gas,
tendido eléctrico…), actualmente
muy deficitarios; rehabilitación de
casas taller, un carril-bici para conectar
el barrio con la universidad y
la zona de institutos. También prevé
realizar un vivero de empresas
en su zona más deprimida, y un museo
abierto en sus calles con murales
pintados en las fachadas. De
igual forma, incluye un albergue
municipal, inexistente hasta ahora
en la ciudad; hacer sendas verdes y
pedagógicas en torno al cerro sobre
el que está construido el barrio, y
conservar la arquitectura popular
de las casas y las estrechas calles
que ascienden por la ladera sobre
la que se asienta San Antón.

Éstas son propuestas contempladas
por el Ayuntamiento en la
redacción inicial del proyecto. Por
delante quedan las valoraciones
que se hagan en el “comité de pilotaje”
y, sobre todo, la manera en
qué se pondrán en marcha. De momento
los primeros pasos del Plan
Urban abren una puerta de esperanza
al barrio, que la asociación
vecinal de San Antón confía que
no se cierre.

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