CENTROS SOCIALES // LA CIUDAD CUENTA CON 25.000 CASAS VACÍAS
Salamanca se queda sin su ‘herramienta’ okupa

El pasado 3 de septiembre, tras una orden de desalojo que se cumplía ese mismo día, la
asamblea del Centro Okupado La Herramienta decidió abandonar el edificio. Después de
siete meses de existencia, el proyecto social autogestionado busca ahora nueva ubicación.

18/09/08 · 0:00
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Después de permanecer más de 25
años abandonado, un edificio protegido
situado en la calle Palominos,
en pleno centro de Salamanca,
fue okupado a principios de febrero
por un grupo de jóvenes que
buscaba poner en marcha un proyecto
común y alternativo. ¿El objetivo
de fondo? Según sus protagonistas,
realizar una lucha activa
contra todas las formas de opresión
desde un espacio público que
fomente unos valores distintos a
los dominantes, un espacio público
regido por tres principios básicos:
autogestión, apoyo mutuo y
horizontalidad.

Antes de la okupación, el inmueble
era un lugar en desuso, abandonado,
deteriorado por las ratas y
cadáveres de palomas que, gracias
a un gran esfuerzo en grupo, se
consiguió hacer habitable, sacando
a la luz algo que estaba sepultado y
en condiciones de auténtica miseria.
Poco después de la okupación,
el 27 de febrero, su dueño legal,
Eusebio Pascual Mateos, presentó
una denuncia contra los nuevos
moradores en el Juzgado de Primera
Instancia de Salamanca.
Según se quejó en declaraciones
ante los medios, no podía acceder
al interior de su propiedad al encontrarse
cerrada por dentro la
puerta de entrada. También reconoció
que la cerradura no había sido
forzada y que el edificio se encontraba
en malas condiciones, razón
por la que las personas que estaban
en su interior corrían cierto
riesgo. Para corroborar este hecho,
Pascual Mateos recurrió al arquitecto
Ignacio Chillón, quien emitió
un dictamen pericial sobre el estado
de la casa en el que concluía que
la construcción, en su mayor parte
realizada con madera, y tras una
inspección ocular, era pasto de una
plaga de termitas subterráneas, que
el grado de infestación era alto y
que no se podía garantizar la integridad
de los pilares, algo que sería
creíble si no se supiese que el arquitecto
hacía el informe a petición
del cliente, indican los okupas.

En un tono menos alarmista que
el informe pericial, según señala la
asociación Ciudadanos por la Defensa
del Patrimonio de Salamanca,
la ficha del edificio que aparece
en el vigente Plan General de Ordenación
Urbana (PGOU) tan sólo recomienda
una intervención para
consolidar el inmueble. Según el
documento, especialmente necesaria
es la reparación del tejado y la
instalación de canalones.

Derribar para especular

Tras instalarse en el inmueble
abandonado, dos de los habituales
del centro social okupado hablaron
personalmente con el dueño y
éste les comunicó que no le importaba
que okuparan la casa hasta
conseguir el permiso necesario para
poder derribarla, algo que no
era nada fácil, pues la fachada del
edificio y sus escaleras interiores
son bienes patrimoniales por su
valor histórico. ¿Qué es lo que realmente
pretende el propietario? Los
okupas lo resumen en una palabra:
especulación. Lo sucedido con La
Herramienta no es algo extraordinario
en una ciudad como Salamanca.
La citada asociación de defensa
del patrimonio denuncia esta
práctica del vaciado, que los propietarios
emplean para lograr más
edificabilidad.

En Salamanca hay 25.000 casas
vacías en manos de especuladores.
Además, el Ayuntamiento permite
cosas como que el Teatro Bretón
permanezca cerrado con su inacción,
y en octubre iniciará la construcción
de un aparcamiento en la
zona de Los Bandos, pese a que ya
se han presentado un millar de alegaciones
vecinales en contra.

El 3 de septiembre, fecha en la
que vencía el plazo para su desahucio
judicial, los okupas abandonaron
por sus propios pies La
Herramienta. Ese mismo día, una
manifestación ensalzaba en
Salamanca la rabia contra la especulación,
origen de los desalojos.

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