MOVILIDAD // UNA VEZ AL MES, GRUPOS DE CICLISTAS MARCHAN EN 47 LOCALIDADES DEL ESTADO PARA RECLAMAR UN ESPACIO
Pedalea cada día, celébralo una vez al mes

El fenómeno de la Masa Crítica vive una rica expansión,
como muestra el encuentro que tuvo lugar en Madrid en
mayo, La Criticona, que reunió a más de 2.500 personas.

22/05/09 · 21:40
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La Criticona pasea por la Gran Vía de Madrid / Olmo Calvo

Montar en bicicleta, en general, provoca
en el cuerpo humano sensaciones
muy agradables. Si esa actividad
se realiza en grupo, la sensación de
bienestar aumenta. Y si, además, la
marcha colectiva se hace sin necesidad
de pedir permisos, y sucede en
ciudades que, como la mayoría, están
diseñadas para un uso extensivo
del automóvil, en detrimento de peatones
y ciclistas, la sensación se amplifica.

Esta alegría compartida es
uno de los secretos del éxito de la
Masa Crítica (MC), un encuentro
que, una vez al mes, se celebra en miles
de ciudades en todo el mundo
. En
el Estado español, donde el porcentaje
de población que utiliza este medio
para acudir al lugar de trabajo
según datos del INE, no supera el 1%
en ninguna de las grandes ciudades,
frente al 9% de la media europea o el
40% de países como Holanda, ya son
47 las localidades donde la MC tiene
lugar de manera periódica
. Y el movimiento,
a la par que en nuestras ciudades lo hace el uso de la
bici como medio de transporte habitual,
se halla en pleno crecimiento,
como ha demostrado el encuentro
internacional de MC en Madrid el
primer fin de semana de mayo. La
Criticona
reunió a más de 2.500 ciclistas
de puntos tan diversos como
Galicia, Euskadi, Aragón, Valencia,
Almería o Guadalajara. También
participaron grupos de Portugal,
Francia y, sobre todo, Italia, donde
desde hace cuatro años se celebra un
evento similar, La Cienmona, que el
verano pasado congregó en Roma a
más de 5.000 bicicletas.

Carácter abierto

Al componente lúdico de la MC se
une su carácter abierto. Cualquiera
puede ser parte de la Masa, pues su
único nexo de unión es el deseo de
marchar en bicicleta en grupo. Carece
de reivindicaciones concretas,
siglas políticas, líderes públicos y de
organización formal. Para usar la calle
no necesita permisos administrativos,
a pesar del “alegre caos” que
genera en ciudades como Madrid y
que a menudo pone en dificultad a
los responsables del tráfico. Un ligero
vistazo basta para comprobar su
gran heterogeneidad: al lado de deportistas
pasean patinadores, ecologistas,
cicloturistas y personas que
simplemente gustan de usar la bici a
diario. Avanza despacio y de manera
compacta, cortando a menudo las calles,
lo que genera no pocos conflictos
con automovilistas airados.

“Consideramos la MC como una unidad
de circulación y hemos de velar
por la seguridad de todos. Si la mitad
de un autobús pasa un semáforo en
verde pero se le pone en rojo a mitad
del camino, la otra mitad no queda
detrás, ése es el criterio”, afirma Juan
Bello, de la MC de A Coruña. “Para
evitar conflictos, algunas personas
se quedan en los cruces y procuran
entablar conversación con los conductores
y explicar qué es la MC para
hacer más distendida la situación.
Con los peatones sucede lo mismo.
En general es bien aceptada, aunque
hay de todo”, aclara. “En Madrid se
ha fomentado que la MC sea lúdica y
ahora procuramos que todas tengan
algún tema para que la gente se disfrace.
Eso hace que los participantes
se lo tomen más al disfrute y lleven
una actitud menos peleona y la gente
que nos ve pasar lo vea como algo divertido”,
afirma Juan Gamba, uno de
los promotores de la MC de Madrid,
que con el nombre de Bicicrítica es la
más numerosa de las que se celebran
actualmente en el Estado.

La variedad de las MC es tanta como
las ciudades donde se celebra,
pero todas comparten una “organización
difusa y asamblearia” y utilizan
la telemática como recurso esencial
para convocar y discutir el itinerario
y carácter de cada marcha. En
Madrid, unas 800 personas están
suscritas a la lista de correo de la Bicicrítica
y la web masacritica.es recoge
las fechas y puntos de reunión de
todas las MC del Estado. La actitud
de la policía y de la Administración
ante ‘la masa’ varía igualmente de
ciudad en ciudad, y depende mucho
del tamaño y veteranía de la celebración
ciclista. “Al principio la policía
nos invitaba a abandonar la vía pública
porque no sabía lo que éramos,
pero ahora, después de dos años, no
nos ponen problemas. Los políticos
también la ven ahora desde otro
punto de vista”, resume Elena Acebes,
de la MC de Almería.


NERVIOSISMO
POLICÍAL


En Madrid, donde la MC funciona
desde hace más de cuatro
años, la actitud de la policía ha
pasado de la hostilidad manifiesta
a la comprensión obligada.
Por eso pocos entienden lo sucedido
el 1 de mayo, cuando un
grupo de 60 ciclistas, la mayoría
extranjeros, se disponía a realizar
un “paseo por el Madrid histórico”
en el marco de La Criticona.
Dos furgones de antidisturbios y
coches y motos de la policía
nacional bloquearon la marcha y
los agentes retuvieron durante
hora y media a los participantes,
que fueron identificados. La asociación
Pedalibre ha denunciado
los hechos en los tribunales.


LOS ORÍGENES: SAN FRANCISCO ‘92

El origen de la MC se remonta a 1992, cuando un
grupo de ciclistas se reunió en San Francisco
para
protestar por una movilidad donde la bici era un elemento
extraño. A los participantes les gustó tanto el
paseo, que decidieron convertirlo en una cita mensual.
El modelo pronto se extendió a otras ciudades.

UN NOMBRE SINGULAR QUE VIENE DE CHINA

El término ‘Masa Crítica’ está tomado del documental de Ted White
Return of the Scorcher (1992), que centra uno de sus pasajes en el
uso de la bici en China. En muchas ciudades chinas, ante la ausencia
de semáforos, ciclistas y peatones se van acumulando en las intersecciones
hasta que consiguen ser un número suficiente (una masa crítica).
Entonces paran el tráfico a motor y, en grupo, cruzan la calle.

Artículos relacionados:

ENTREVISTA // JUAN GAMBA, DE BICICRÍTICA (MADRID), Y JUAN BELLO, DE LA MASA CRÍTICA DE A CORUÑA
_ [«La Masa Crítica es como un centro social en movimiento»->8057]

[Los talleres de autoreparación como nodos de agregación->8058]
_ Elísabeth Lorenzi Fernández, antropóloga

[Galerías de fotos de La Criticona->http://www.diagonalperiodico.net/spip.php?rubrique84&id_mot=145]

Tags relacionados: Madrid Número 102
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