ENTREVISTA : VERÓNICA, MIEMBRO DE K_ñPI, PROYECTO AUTÓNOMO DE BERLÍN
“Köpi se queda sin venderse ni cambiar de política”

En febrero de 1990, tras la caída del muro, la Köpi fue uno de los muchos edificios okupados en el este de la ciudad. Desde entonces albergó proyectos autónomos y autogestionados, convirtiéndose en un referente. Hace un año planeó la posibilidad de que el edificio fuera demolido y sus okupantes expulsados, lo que generó una amplia solidaridad.

16/04/08 · 23:55
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KÖPI BLEIBT (KÖPI SE QUEDA). Miles de personas se manifestaron en apoyo al centro / Krasse-zeiten

DIAGONAL: ¿Cuál es la situación
actual de la Köpi?

VERÓNICA: Desde hace un año la
Köpi tenía un nuevo propietario.
Nos costó averiguar quién, porque
sabíamos que la persona que compró
oficialmente la casa no era alguien
con suficiente dinero y poder
como para especular con un espacio
tan caro (el edificio está en el centro
de Berlín). Así que descubrimos que
este hombre, llamado Fichtner, originario
de Kosovo, realmente compró
la casa para la familia Niels, conocida
por sus inversiones y especulaciones.
Entonces hicimos público
lo que averiguamos, algo que
ellos no esperaban. Tenían la postura
de demoler la casa, algo que, con
los procedimientos legales, les llevaría
medio año o un año.

Pero llevamos a cabo acciones diferentes,
como grandes manifestaciones,
acciones, y mucha presión
pública, además de trabajo desde los
medios de comunicación alternativos.
Así que se convirtió en un tema
de importancia en la ciudad, y no sólo,
también a nivel internacional. Nos
sorprendió mucho cuando, una tarde
del invierno del año pasado, “el
pequeño propietario”, Fichtner, mostró
interés en hacer un trato. Explicó
que tenía problemas con “los jefes”,
y que no quería seguir cooperando
con ellos, sino hacer un trato con el
movimiento okupa. Usó unos argumentos
raros, que podrían parecer
sospechosos. Nos dijo que le gustaba
la Köpi, porque nuestra forma de ser
era parecida a la de ‘su gente’ en
Pristina (Kosovo), refiriéndose a que
si alguien tiene problemas, otros vienen
a apoyar. El hecho es que se inició
una negociación.

Finalmente, un día antes del 18º
aniversario de la Köpi, a finales de
febrero de este año, se llegó a un
acuerdo que consistía en que los contratos
ya existentes desde hacía años,
hechos con el antiguo propietario y
que supuestamente iban a caducar a
finales de mayo de este año, se prolongaban
para los siguientes 30 años.
Además, más de la mitad de la casa
nunca había tenido un contrato, como
algunos espacios de vivienda y
los espacios comunitarios, donde se
desarrollan las actividades. Lo mismo
pasaba con el patio y con el
Wagen-side (espacio de viviendas en
caravanas). Él ofreció firmar contratos
también con estos espacios.

D.: Una noticia que coincidía con el
18º aniversario...

V.: Sí. El acuerdo alcanzado, y el contrato,
fue firmado por una comisión
de gente implicada en el proceso de
dicha negociación. Mientras tanto,
otra comisión estaba involucrada en
la preparación de la celebración del
18º aniversario, que suponía unas
3.000 personas al día durante ese fin
de semana, un gran trabajo.
Así, la Köpi se queda como estaba
hasta ahora, en el sentido de que de
ninguna manera se ha comercializado,
ni ha tenido que cambiar su política,
y parece que está a salvo en los
próximos años, si no hay ninguna
trampa detrás de la negociación.
Porque sabemos que aunque el tipo
parece que juega limpio, nunca se
sabe cuál es su verdadera cara. Pero
el papel está ahí y la Köpi tiene un
abogado ligado a la izquierda de base
que participó en esta negociación
y firmó ese contrato, así que digamos
que por ahora la situación de la casa
tiene buena pinta.

D.: El acuerdo tiene mucha importancia
también porque muchas personas
y colectivos usan la Köpi como
referente...

V.: Unas 40 personas viven en la casa
en las cuatro plantas, unas 30 en
el Wagen-side, y más de cien participan
en los distintos proyectos, todos
sin ánimo de lucro. Una sala de conciertos,
otra de cine, un bar, un proyecto
de serigrafía, un gimnasio, un
centro de medios alternativos donde
se ubica el proyecto de nuestra revista
(Abolishing the borders from below),
un grupo de vídeo, además de
recintos festivos, tecno-room, espacios
de ocio, jardín... Todos gestionados
por diferentes colectivos de dentro
de la casa y por supuesto abierto
a grupos de fuera. Me sorprendería
que hubiera algún colectivo de Berlín
que nunca haya usado este espacio.
O si lo hay, tarde o temprano lo usará.
Y esto es muy importante porque
hay variedad, se reúnen desde grupos
antifascistas a grupos feministas,
queer, proyectos culturales, etc.

D.: Teniendo en cuenta el movimiento
de okupaciones que hubo en los
años ‘70, ‘80 y principios de los ‘90,
¿crees que el tema de negociación
por parte de los centros okupados ha
sido positivo? ¿Cuál es la discusión?

V.: La pregunta es compleja, hay
que tener en cuenta varias cosas. A
principios de los ‘90 había unas 120
casas okupadas, principalmente en
el este de la ciudad, y muchas otras
‘legalizadas’ en el oeste con anterioridad.
Si todas hubieran tenido una
vía política única, como por ejemplo
‘cero negociación’, tal vez hubieran
creado una perspectiva de radicalizar
el movimiento y salvar las casas
okupadas. Y si la opción fuera la
contraria, tal vez se hubieran salvado
aún más casas que las actuales.

Siempre hubo esta discusión en torno
al tema, incluso ahora, que hay
unas cuantas casas que están en el
límite de lo legal, como la Köpi. En
términos históricos del movimiento
alternativo anticapitalista, se apostó
por la negociación, porque muchas
casas se salvaron, y también muchos
proyectos independientes...
Por otro lado, el movimiento se dividió
y perdió mucho de su ímpetu.
En la Köpi alguna gente opinaba
que lo importante era salvar la casa,
a cualquier precio. Otra matizaba:
“Vale, para salvar la casa habrá que
aceptar algunos compromisos en la
negociación, pero no al precio de
comercializar el espacio”. Y gente
que apoya el centro social decían:
“Vale, el movimiento anticapitalista,
autónomo, anarquista, se está volviendo
más débil, entonces si estamos
esperando el momento para
cambiar la situación, crecer, atraer
a gente, etcétera, ¿qué mejor momento
que este?”, porque es un tema
que une a todos. Si miras nuestra
web, y los colectivos que han
mostrado su solidaridad, es una lista
que no acaba. Todos diciendo:
“Por la Köpi lo que sea”

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