VENEZUELA: RED COMUNITARIA DE PRODUCCIÓN Y VENTA
Cuando la comunidad se sirve a sí misma

Desde hace casi 40 años la Feria de Consumo Familiar
abre sus puertas en Barquisimieto (Venezuela).

- Entrevista a Yamila y Gabriela, socias trabajadoras de la Cooperativa: “Ante la desnutrición decidimos producir nuestra propia pasta”

17/01/11 · 9:28
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BARQUISIMETO. En la capital del Estado de Lara, en Venezuela, tienen lugar tres Ferias de Consumo Familiar. Foto: Soraya González Guerrero.

Cada fin de semana, tres ferias del
consumo familiar funcionan a todo
gas en Barquisimeto, la capital del
Estado venezolano de Lara. En
ellas, más de 55.000 familias pueden
llegar a comprar semanalmente
más de 400 toneladas de alimentos
hortofrutícolas y pecuarios de
producción artesanal, a un precio
por debajo del que hay en el mercado.
Detrás de estas transacciones
no hay ninguna gran empresa sino
una red comunitaria de producción
y distribución de alimentos que
abarca cinco Estados de Venezuela
y que comenzó a articularse en los
años ‘80.

Los alimentos que producen asociaciones
y cooperativas agrícolas de
diversos caseríos comienzan a llegar
los viernes a la feria, donde son vendidos
por otros socios trabajadores
de la Central Cooperativa de Servicios
Sociales Lara (Cecosesola). Éste
organismo de integración cooperativa
que funciona como ‘cerebro colectivo’
está constituido por unas 80
organizaciones comunitarias (de trabajo
agrícola, pero también de salud,
financiero y funerario) y más de mil
trabajadores asociados de los sectores
populares.

Planificación colectiva

El secreto de la feria de Barquisimeto
está en la planificación colectiva
de la siembra y de los precios, que
confiere estabilidad y condiciones
dignas de trabajo a las personas productoras
y vendedoras. “El vínculo
con la feria no es el mismo que en
un mercado, hay una cercanía entre
productor y consumidor de la que
ambos salen favorecidos”, explica
Omar, uno de los 23 socios trabajadores
de la finca Las Lajitas en el caserío
de Montecarmelo (Sanare),
que cultiva hortalizas y produce lácteos
que se venden en la Feria. Las
Lajitas se reúne trimestralmente con
otras unidades de producción agrícola
de Cecosesola para asignar las
cuotas de producción y el tipo de
cultivos que van a sembrar, y se tiene
en cuenta la capacidad de plantación
de cada grupo y la fertilidad del
suelo de cada zona. Esta planificación
de la siembra elimina la competencia
entre los productores y favorece
una producción en equilibro
con el entorno.

En esas reuniones trimestrales
también se fija colectivamente el precio
de venta de los productos en la
feria. “Antes había toda una red de
distribuidores que te controlaban el
precio y muchas veces casi que regalabas
el producto; casi era preferible
tirarlo a la carretera”, relata
Gaudi, una de las fundadoras de la
Cooperativa de mujeres Mocar, que
elabora salsa de tomate y mermeladas,
entre otros productos procesados,
dándole un valor agregado a los
productos agrícolas que quedan fuera
del mercado.

“Fijamos los precios nosotros mismos
con los distribuidores de la feria,
tenemos en cuenta los costes de
producción (los salarios, el transporte,
la compra de semillas e insumos,
etc.) y también los precios del mercado,
y fijamos un precio único de
venta para todos los campesinos”,
especifica Omar. Si vas a comprar a
la Feria de Consumo Familiar puedes
meter en un saco patatas, cebollas
o apio orgánico, luego lo pesas y
pagas todos los kilos al mismo precio
en caja. Esta igualdad en los precios
podría parecer injusta para los
grupos que apuestan por la agricultura
ecológica y cuya producción
puede ser más lenta y no tan abundante
como la industrial pero es más
sana para la salud y el medioambiente.
Es el caso de Las Lajitas, que desde
mediados de los ‘80 obtiene abono
orgánico a través de la lombricultura
y produce purines (insecticidas
a base de plantas) en lugar de usar
pesticidas tóxicos.

Apuesta agroecológica

La feria paga el coste real de la producción
orgánica a los y las campesinas
(que suele ser mayor que el precio
de venta) y coloca estos productos
agroecológicos en puestos aparte,
debidamente etiquetados para valorizarlos.
El consumidor no paga un
precio más alto por ellos porque la
feria asume el sobrecoste, pero sabe
que son más sanos; uno de los ideólogos
de la Escuela de Cooperativismo
de Cecosesola opina que, de
esta forma, la agroecología tendrá
cada vez más peso en las Ferias, aunque
por ahora será minoritaria.
La ley que rige este complejo mercado
no es la oferta y la demanda sino
el compromiso mutuo y la solidaridad
entre productores y vendedores.
Cada grupo productivo tiene una
cuota asignada para cubrir así la capacidad
de abastecimiento de la feria.
A su vez, la feria responde solidariamente
cuando hay mala cosecha.

Para cubrir pérdidas, accidentes y
bajas laborales existen mecanismos
de solidaridad como la fijación de potes
o las rifas, una tradición heredada
de las comunidades rurales que
se ha reglamentado en Cecosesola.
“No somos un supermercado sino
la comunidad sirviéndose a sí misma.
La gente (productores, distribuidores,
consumidores) siente esto como
suyo, por eso lo protege”. El sentido
de pertenencia es otra de las claves para entender cómo este proceso
productivo popular sigue a flote, a
diferencia de muchas de cooperativas
que nacieron al calor de las grandes
facilidades brindadas por el gobierno
bolivariano desde 2002.

En Cecosesola hoy no existen ni
juntas directivas ni ningún cargo
jerárquico. Todos los socios trabajadores
pueden participar en la toma
de decisiones en las diversas
reuniones que se celebran semanalmente.
“Al principio la gente se
aprovechaba del ambiente de confianza
porque en este país hay una
cultura muy facilista, una ‘viveza
criolla’”, admite el representante
de la Escuela cooperativa, “pero
con el tiempo hemos ido entendiendo
la organización como un proceso
integrador que va emergiendo
cuando vamos compartiendo responsabilidades,
cuando no hay un
sentido de propiedad sino de identidad”.

Cierto es, también, que muchas
de estas organizaciones estaban
politizadas antes de Chávez y
de entrar en la Feria, y el proceso
bolivariano las ha potenciado.


Inyección
comunitaria

Los excedentes no se acumulan ni
se reparten en Cecosesola, se
invierten en servicios comunitarios.
Esta miscelánea de cooperativas
dispone hoy de seis centros de
salud comunitarios y acaba de
abrir un hospital comunitario.
Todas sus actividades se autofinancian,
lo que no excluye que las
cooperativas y asociaciones que la
conforman se nutran de las ayudas
y servicios que ofrece el
gobierno bolivariano en vivienda,
salud y capacitación (sobre todo
en agricultura ecológica).

LOS PASOS DE LA CENTRAL COOPERATIVA DE SERVICIOS SOCIALES DE LARA

A PARTIR DE 1974
Hasta 1974 Cecoseola había sido un movimiento de carácter empresarial. Ese
año, una corriente de jóvenes cercanos a la izquierda cristina, enamorados del
proceso de Allende en Chile, plantea una organización comprometida con la
lucha popular. Se descentralizan actividades en departamentos, cada uno con
sus asambleas y cargos directivos y se reglamenta el derecho de los trabajadores
a nombrar delegados con voz y voto.

1976
Se asume la mayor parte del servicio
de autobuses de Barquesimeto con
127 autobuses y 300 personas en
plantilla. Por primera vez Cecosesola
presta servicio a una comunidad sin
privilegiar a sus miembros.

1980
Cecosesola exige subsidios al
servicio de transporte cooperativo
para bloquear la subida
empresarial. El Gobierno les
acusa de extremistas de izquierdas
y se produce una escisión.

1984
Le quitan los asientos a un autobús, lo llenan de
verduras y salen a venderlas a los barrios de
Barquisimeto. Comienzan las Ferias de Consumo
Familiar rodadas, que poco a poco irán incorporando
a la mayoría de los trabajadores del servicio de
transportes de Cecosesola.

2002
Fase continua de transformación y
formación. Con la ley especial de
asociaciones cooperativas (2001),
se eliminan cargos directivos en los
estatutos. Los comités de disciplina
dan paso a la gestión cooperativa.

Tags relacionados: Agroecología Ecología
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comentarios

1

  • |
    anónima
    |
    28/01/2012 - 2:38am
    <p class="spip">Acá un docu institucional que hicimos acerca Cecosesola hace un par de años...</p> <p class="spip">http://vimeo.com/16381414</p> <p class="spip">http://vimeo.com/15476025</p> <p class="spip">http://vimeo.com/15472763</p> <p class="spip">para difundir.</p> <p class="spip">saludos</p> <p class="spip">leo salas y lu perona</p> <p class="spip">salas_leo@yahoo.com</p>
  • BARQUISIMETO. En la capital del Estado de Lara, en Venezuela, tienen lugar tres Ferias de Consumo Familiar. Foto: Soraya González Guerrero.
    BARQUISIMETO. En la capital del Estado de Lara, en Venezuela, tienen lugar tres Ferias de Consumo Familiar. Foto: Soraya González Guerrero.
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