EN LOS DOS ÚLTIMOS AÑOS HAN SURGIDO AL MENOS SEIS
Centros sociales okupados en Madrid: una realidad emergente

Repasamos la
actualidad de estas
iniciativas colectivas
asamblearias en
Madrid, donde conviven
varias generaciones y
diversos modos de
entender la okupación.

04/06/06 · 21:35
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Taller de género en el CSO La Escoba en el barrio de Lavapiés / David Revenga

El pasado 28 de abril cerca de 80
personas se reunieron en el Centro
Social Okupado (CSO) La Casika,
Móstoles, para intentar articular un
mínimo de coordinación entre centros
sociales autogestionados. El
debate se enmarcaba en el contexto
de los dos últimos desalojos, los
de los CSO El Desguaze, en Alcorcón,
y La Casa del Lago, en Getafe,
así como en el movimiento de solidaridad
que se está construyendo
contra el posible desalojo de La
Casika. Pese a que, en lo concreto,
no se llegó a ninguna proyección
conjunta, la cita fue una oportunidad
para que los espacios autogestionados
de la Comunidad de
Madrid, algunos con más de diez
años a sus espaldas y otros recién
okupados, se viesen la caras.

EL DESGUAZE

Una experiencia truncada en el Sur

El 27 de abril, con el desalojo del
CSO El Desguaze, en Alcorcón, se
ponía fin a dos años de okupación.
Las bases, comunes en la mayoría
de estas experiencias, eran la
desobediencia a la lógica de la especulación
inmobiliaria, a la planificación
del ocio y a la política cultural
de la Administracion.

El Desguaze fue un proceso
“abierto a la participación y al desarrollo
de una ‘cultura alternativa’ al
margen de la dinámicas mercantiles,
un espacio liberado para darle
un uso social de todos y para todos”,
en palabras de su asamblea.
El edificio, ya demolido, sirvió de
sala de conciertos, de cine, de rocódromo,
de comedor popular y de
techo para charlas y talleres como
los de ‘kick boxing’ o escalada.

En las protestas por el desalojo
ocho personas fueron detenidas y
están a la espera de juicio. Los terrenos
donde se encontraba forman
parte de las cesiones que el Ayuntamiento
de Alcorcón, del PSOE e
Izquierda Unida, hizo al Atlético de
Madrid para la construcción de su
futura ciudad deportiva.

LA ESCUELA TALLER

Aprendiendo a desaprender

En el barrio de San José de Valderas,
también Alcorcón, se encuentra
el CSO La Escuela Taller,
que surgió simultáneamente a El
Desguaze y ha heredado algunas
de las actividades que se realizaban
allí antes de su desalojo.
Los 645 m2 con los que cuenta,
sin contar con un amplio patio, han
sido rescatados del abandono, gracias
a la tarea de limpieza y reconstrucción,
con el fin de habilitarlos
para su uso político y social. Una
biblioteca con ordenadores, un
huerto con animales, distintos locales
para que se reúnan colectivos y
un taller de danza del vientre son
algunos de sus logros cotidianos.
Alrededor de 20 personas están implicadas
en su funcionamiento.

LA CASIKA

Un referente de autogestión

Muy cerca de allí, en la vecina
Móstoles, también a pleno rendimiento
se sitúa el ‘histórico’ Centro
Social Okupado La Casika. Una de
las experiencias más longevas, participativas
e influyentes en su entorno.
Iniciado en 1997 por diversos
colectivos locales, ha conseguido
aglutinar en este tiempo una infinidad
de proyectos e iniciativas
autoorganizadas. No sólo ha sido
importante referente en Móstoles,
con un gran apoyo vecinal, sino que
además ha sido organizador durante
varias ediciones del FESTIMAF
(Festival de Música Alternativo e
Independiente), participando muy
activamente en dinámicas más
amplias como la desaparecida coordinadora
de colectivos Lucha
Autónoma, la Coordinadora Antifascista
de Madrid o de las Jornadas
de Lucha Social, por poner
algunos ejemplos.

Ahora se enfrenta a una seria
amenaza, el Ayuntamiento gobernado
por el Partido Popular ha trazado
un plan urbanístico de transformación
del casco viejo que barre
con su configuración actual. Se trata
de edificar grandes bloques de
viviendas, acabar con las pequeñas
casas que quedan del antiguo pueblo,
entre las que se incluye La
Casika, y cambiar la composición
social de la zona. Este ‘barrido’ especulativo
ha contado con el apoyo
de los concejales adscritos al grupo
municipal de Izquierda Unida.
Precisamente para protestar contra
esta operación han convocado
masivamente a una manifestación
el próximo 27 de mayo, que saldrá
a las 19h. desde la estación de
RENFE Móstoles Central.

CHINA TOWN

De restaurante chino a CSO

En la otra punta de la región, en el
noroeste madrileño, se encuentra
el CSO China Town, en Las Rozas.
Una asamblea semanal se hace cargo
de sacar adelante un proyecto
que empezó en enero de 2006. Desde
entonces han realizado diversos
pasacalles con grupos de teatro,
malabares y música con la intención
de abrirse al barrio y al vecindario
del municipio. También han
organizado comedores vegetarianos,
video fórum, y fiestas para la
rehabilitación de este antiguo restaurante
chino. Se realizan diversos
talleres y planean la inauguración
de una amplia biblioteca. En la
asamblea coexisten un espectro
amplio de tendencias políticas, eso
sí, todas alejadas de la ‘izquierda
oficial’, basándose en los principios
del igualitarismo y la autogestión.

EL PELÍKANO

O cómo recuperar un antiguo mercado

“Han venido a ofrecernos ayuda e
incluso nos han dado herramientas”,
explicaba un miembro de este
centro social refiriéndose al papel
de los vecinos. La complicidad de
éstos ayudó a que el pasado 11 de
marzo, tras dos meses de preparativos, naciera el CSO El Pelikano, en
la zona de Opañel, ya en la ciudad
de Madrid. El proyecto, aún en fase
de construcción, ya ha inaugurado
una cafetería, punto de encuentro,
y tiene asambleas regulares, abiertas
a quienes quieran proponer actividades.
Por ahora planean editar
un fanzine, abrir una distribuidora
de discos y un taller de ropa.
El Pelikano se sitúa en un antiguo
mercado que, según cuentan
los jóvenes que lo impulsan, “llevaba
abandonado unos 14 años y
ahora está embargado”.

LA ESCOBA

“... cuantas cosas barrería”

En septiembre de 2005, en el céntrico
barrio de Lavapiés unas 20
personas ocuparon un edificio en
la calle Mesón de Paredes, era la
respuesta al desalojo en agosto de
una vivienda ocupada en el mismo
área. Unos meses después se creaba
allí el CSO La Escoba, tras mucha
dedicación a la adecuación del
edificio. Hoy funciona como lugar
de ensayo de varios grupos de teatro
y espacio de actividades manuales,
artísticas y políticas.

Lavapiés es un barrio en el que
ha habido gran cantidad de okupaciones,
tanto para viviendas como
para centros sociales. Por lo general
la gente de la asamblea no ha
participado antes en ninguna de
ellas, aunque hay personas que sí
tuvieron contacto con alguna de las
experiencias del Centro Social El
Laboratorio o la Escalera Karakola.
El propósito de La Escoba es que la
gente haga suyo el lugar, interviniendo
en las asambleas, proponiendo
actividades, reuniéndose...
Aseguran “no definirse como grupo”
pero sí “coincidir en la forma
asamblearia de trabajar, en la horizontalidad,
en el anticapitalismo,
en el antipatriarcado y en la
desconfianza total hacia las instituciones”.

EL SOLAR

Creando redes desde la dificultad

A pocas calles y desde finales del
año 2003 funciona el Centro El
Solar. Una iniciativa precaria que
surgió tras el desalojo de los ‘laboratorios’.
Diversas ideas han funcionado
allí, desde presentaciones
de libros, lugar de debate, proyecciones
de cine al aire libre, pequeños
conciertos. Actualmente tiene
un funcionamiento discontinuo y
son varios los proyectos de autoconstrucción
que se han planteado.
Uno de sus principales usuarios fue
la Red de Lavapiés, recientemente
auto disuelta, que ha trabajado en
la presentación de un proyecto al
Ayuntamiento y al Ministerio de
Cultura para la cesión de la antigua
fábrica Tabacalera como centro
social autogestionado por los
vecinos del barrio.

EL KABO

Echando un cabo a los movimientos

En Estrecho, foco de okupaciones
en la década de los ‘90, funciona
desde febrero el CSO El Kabo, en
lo que fue una fábrica. Su idea es
dar a grupos antiautoritarios y con
una perspectiva contraria a las instituciones
la oportunidad de autofinanciarse
a través de conciertos
o grandes eventos, siendo muy críticos
con algunas derivas del ‘movimiento’
y su entorno.


TRES EXPERIENCIAS DE OKUPACIÓN VETERANAS EN LA CIUDAD DE MADRID

La Barraka

La Barraka, Local del Pueblo
Insumiso, es otro centro
social con mucho recorrido.
Comenzó en un local cedido
por la parroquia en 1972 a
vecinos del barrio de Moratalaz.
Una construcción prefabricada
que se iría convirtiendo
en lugar de encuentro y referente
del fuerte movimiento
vecinal de finales de aquella
década, siendo gestionado en
asambleas horizontales, sin
jerarquías ni cargos. Son infinidad
los grupos y colectivos,
mayoritariamente libertarios,
que han pasado por este
emblemático local, así como
las actividades y talleres allí
realizados. En 1997 el anterior
alcalde de Madrid, José
María Álvarez del Manzano, y
el arzobispo de la ciudad,
Antonio Rouco Varela, firmaron
el Convenio de Colaboración,
Regulación de Fincas y
Cesión del Suelo, por el que
La Barraka quedaba en una
situación de ilegalidad y posible
desalojo. Desde entonces,
y a pesar de comprometerse
el Arzobispado a ceder un
local ante la campaña de protestas
en el año 2001, la
amenaza de derribo es constante.
El 19 de noviembre del
2005 se realizó un pasacalles
reivindicando el importante
papel de este Centro Social
como lugar de encuentro y
realización de iniciativas autogestionadas.

Centro Social Seco

En Las Adelfas, casi frontera
con el Puente de Vallecas, se
encuentra el Centro Social
Seco, ocupado desde 1991,
con muchos y muy diversos
momentos en su larga trayectoria.
Situado en una parte
del distrito de casas bajas y
edificios no muy altos, durante
años castigada por el tráfico
de drogas y la degradación,
fomentada por la propia
administración. Los alrededores
de Seco se han transformado
en solares y casas
medio derruidas por la aplicación
del Plan Especial de
Reforma Interior (PERI).

A partir del año ‘97 el CS
recupera el vínculo con la
Asociación de Vecinos Los
Pinos y empieza a trabajar
por una remodelación que
contará con la participación
vecinal. Así fue como se
redactó el Plan Urbanístico
Alternativo, que contempla el
realojo de los vecinos afectados
por el PERI, del propio
CS en una parcela de equipamientos
y la constitución de
una cooperativa de vivienda
joven en régimen de alquiler,
COVIJO. Una gran manifestación
el año pasado (La Marcha
Rosa) y la realización
este último mes de abril de
la cuarta edición del Festival
de Cine de Las Californias
(nombre de esta parte del
barrio) son dos de las iniciativas
más importantes en el
apoyo a este proceso de
transformación del área contando
con la participación
ciudadana. Actualmente en
Seco se reúnen, entre otros,
la asociación de vecinos Los
Pinos, el Colectivo Estrella,
el BAH! de San Martín, el
Kaslab (colectivo de hackers
de Vallecas) y COVIJO, que
tiene allí su sede.

Navalkejigo

Navalkejigo es un pueblo
situado en el término municipal
de El Escorial, a unos 50
km de Madrid, en lo que se
conoce como la sierra ‘rica’ de
Madrid, donde la construcción
mueve montañas a ritmo de
especulación. El Proyecto
Sociocultural facilita un espacio
en medio del campo para
proyectos autónomos y lugar
de socialización a través de
relaciones sociales cooperativas.
Entienden la autogestión
como forma de organizar la
cotidianidad además de como
medio para crear relaciones
sociales, con lo que han ido
tejiendo redes en los pueblos
de la zona. Hace siete años se
ocupó la primera casa en la
parte de arriba del pueblo,
después algunos miembros de
este grupo deciden ocupar en
las casas de la parte baja. En
el ‘99 comienzan a habilitar
las casas, la iglesia (que
data del s. XII) y la nave,
donde ahora se realizan gran
cantidad de fiestas y conciertos.
En marzo de 2004 se
inició el Proyecto Sociocultural
de Navalkejigo.

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