Movimientos europeos
Unos premios contra el terror (también el económico)

En Berlín se concedieron dos premios antiglobalización. Los temas: refugiados, la guerra en Sudán y las catástrofes provocadas por la multinacional Dow Chemical.

24/11/15 · 15:34
Exposición de Jutih Kopp, experta en política europea e internacional de la ONG alemana Pro Asyl. / Carmela Negrete

La máxima “a más refugiados, más ataques terroristas” parece repetirse estos días. Sin embargo, para Jutih Kopp, experta en política europea e internacional de la ONG alemana Pro Asyl, “el terror no es el resultado de conceder asilo, sino el motivo”. La conferencia en la que habló llevaba el lema “Paremos Frontex. Combatamos las causas de la huida, no a los refugiados”. Para Kopp “el sistema europeo de aislamiento ha fracasado”, ya que este verano, a pesar de todos los esfuerzos oficiales, una “Europa desde abajo” ha ayudado a los refugiados a través de sus rutas de huida por toda Europa ante la pasividad institucional.

Después de que en octubre de 2013 en Lampedusa 360 personas muriesen ahogadas, los políticos europeos aseguraron que “morir en las fronteras de Europa debe dejar de ser una realidad”. Lo contrario es lo que ha ocurrido y en lugar de apoyar el programa de rescate “Mare Nostrum” han fomentado la agencia fronteriza de defensa Frontex, cuyo objetivo no es evitar las muertes en el estrecho sino disuadir a los refugiados.

Leer: Berlín, Calais, Atenas: redes solidarias en la muralla Europa

La operación de la agencia Frontex llamada “Triton” fue descrita por el propio jefe de la agencia en una entrevista con el diario The Guardian en 2015 así: “Triton no puede ser una operación de búsqueda y rescate. En nuestro plan de acción no se contempla ninguna medida activa de búsqueda y rescate. No pertenece al mandato de Frontex y bajo mi punto de vista tampoco es parte del mandato que nos ha conferido la Unión Europea.” Los refugiados, por ese motivo según Kopp, están falleciendo en mayor número en el Mediterráneo y se están viendo obligados aun más a poner en riesgo sus vidas.

Miles de afectados siguen esperando una compensación

Sin embargo, no fue la agencia Frontex quien recibió el premio “Black planet”, que entrega desde 2006 la Fundación Ethecon - Fundación Ética & Economía, sino los miembros de la dirección de la multinacional norteamericana Dow Chemical, Andrew Liveris y James Ringler, así como los grandes accionistas de la misma. El motivo de la nominación fueron los mas de 30 años de impunidad por la catástrofe química en un accidente en Bhopal (India) en 1984, donde miles de personas perdieron la vida y decenas de miles permanecen con enfermedades crónicas. En aquel entonces, la empresa Union Carbide Corporation (UCC) era la dueña de la empresa, que mas tarde compró Dow Chemical. Las víctimas nunca fueron compensadas por el accidente e incluso los tratamientos recibidos tuvieron que ser realizados mediante la autorganización en hospitales creados ad hoc y que hasta hoy funcionan con voluntarios y donaciones.

Leer: India: no hay justicia para Bhopal

El médico indio Mali Mallappa ha tratado miles de estos pacientes en Bhopal y vino a Berlín el sábado a explicar que la empresa no solo es la mayor productora de dioxina y de cloro, con los peligros que suponen estas sustancias, sino que a lo largo de su historia ha estado relacionada con las guerras, fabricando en el pasado napalm y agente naranja a nivel industrial. También es famosa por haber trabajado con el dictador Pinochet en Chile. En 2001 Dow Chemical fue asimismo juzgada y encontrada culpable de haber sobornado a funcionarios indios. El doctor Mallapa hizo un repaso de varios estudios cuyos resultados la empresa habría modificado para esconder los efectos negativos de sustancias químicas que producía, así como productos que fueron prohibidos en un país pero continuaban vendiendo en otro.

Una figura comprometida e ignorada por los grandes medios

El premio "Blue planet" recayó por el contrario en el activista de derechos humanos y periodista esloveno Tomo Kriznar, que lucha por la paz en Sudán desde hace décadas. Él fue el primero y uno de los pocos periodistas que reportó sobre la guerra en la región y ha continuado viajando durante décadas. En 2007 fue detenido por el gobierno de Sudán del sur y acusado de ser un agente israelí.

Su documental de 2012 “Los ojos y los oídos de dios” puede verse en internet con subtítulos en inglés en su cuenta de youtube. En su casa y de su mujer en Eslovenia vive además desde hace cinco años el refugiado sudanés Suleiman Jaomuse, que ha organizado la ayuda internacional en Darfur y es considerado uno de los enemigos número uno del gobierno de Jartum.

Kriznar pidió en Berlín que se cree una especie de parque natural en la región de los Nuba. Según él, los habitantes de esta región no huyen de su país porque se encuentran estrechamente ligados a la naturaleza y no confían en los campos de refugiados. Pero las bombas continúan cayendo y los críos de los “últimos indígenas del planeta” han tenido que ver cómo sus familias se armaban para defender su territorio.

“Ellos adoran la naturaleza y no los supermercados, los bancos o las tiendas como nosotros”. Y como no creen en nuestro mismo dios, en ocasiones se les ha considerado como “bárbaros“, aseguraba, para a continuación considerarlos “terroristas” y proceder a su exterminio. Kriznar explicó que la ayuda humanitaria que la UE envía a Sudán no llega a las montañas Nuba ni a la región del Nilo, sino que por el contrario financia de forma indirecta los propios bombardeos.

+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

Tienda El Salto