El grupo stop desahucios de Sabadell ocupó el sábado un cuarto bloque en esta ciudad
"La PAH es para mí una familia. Jamás me he sentido más protegida"

Las historias detrás del último bloque recuperado por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH).

14/04/15 · 10:48
Remedios, Cintia y Omar son parte de las tres familias que ya han entrado a vivir al bloque de Sareb recuperado el sábado 11 por PAH Sabadell. / David Moya

En el cuarto bloque liberado por la PAH de Sabadell aún resuenan gritos de "sí se puede". No hace ni 24 horas, las activistas se felicitaban entre ellas y esperaban a que llegaran los medios para la rueda de prensa convocada a las 12 del mediodía. Omar, la Cintia y Remei se encuentran dentro del bloque. Son miembros de las tres familias que se han alojado desde el principio en este inmueble de la calle de Puig i Cadafalch, bautizado en asamblea con el nombre de Guillem Agulló, en homenaje al joven valenciano asesinato a manos del fascismo hace justo 22 años.

Cintia: un desalojo traumático

"Gracias a la PAHC he cogido fuerza y ​​ánimos; y aquí estamos: luchando "comenta Cintia, de 32 años y nacida en Honduras. Ella, su marido Fernando y sus dos hijos de siete meses y dos años de edad, fueron desalojados en febrero de este año por los Mossos de la vivienda que ocupaban, de una forma que tacha de irregular. La familia vivía de alquiler, en un piso de propiedad particular, hasta que los padres perdieron el trabajo: "antes de perjudicar al propietario, decidimos ocupar". Un día más tarde, la Cintia asistió al Taller de Empleo que imparte la PAHC Sabadell, dejando a sus hijos a cargo de una compañera suya en el piso ocupado. Según explica, los Mossos irrumpieron en la vivienda, forzando la puerta e hiriendo a la mujer que se encontraba dentro.

Activistas de la PAHC se presentaron en el momento del desalojo, pero la policía no dejó entrar a Cintia ni salir a la niñera herida. Tampoco dejaron acceder una ambulancia. "Fue horrible, una experiencia fatal", asegura. "Fue un abuso policial: fueron a desahuciar sin orden judicial y se negaron a auxiliar a una persona herida", explica una de las activistas de la Plataforma. "Desde entonces he estado asistiendo a las asambleas de la PAHC, que para mí es una familia: desde que vine a España nunca me había sentido tan protegida como me siento con ellas", afirma Cintia.

Omar: "cobramos 70 euros al mes y los Servicios Sociales no nos ayudan"

Omar, de 32 años y de origen marroquí, cuenta que decidió ocupar un domicilio en Sabadell, con su mujer, Sara, y su hijo de nueve meses, con el apoyo de la PAHC, por incapacidad de hacer frente al alquiler de la vivienda donde vivían hasta febrero pasado. El mismo día se presentaron unas supuestas inquilinas del piso, asegurando que la habían alquilado una semana atrás. Aportaron, para corroborarlo, un contrato de alquiler que las activistas de la PAHC calificaron, en declaraciones a este medio, como "poco fiable".

Sara y Omar fueron acusados ​​de haber robado varias pertenencias del domicilio y fueron detenidas, imputadas de un delito de robo con fuerza. Vera 50 personas se concentraron en el Cuartel de los Mossos de Sabadell para solidarizarse con las detenidas, que pasaron 24 horas arrestadas. Omar y su familia entrarán a vivir en el Bloque Guillem Agulló, ya que dicen que no tienen otra alternativa: "yo no tengo trabajo, sólo cobramos 70 euros al mes y los Servicios Sociales no nos dan ninguna ayuda". "Sin la PAHC, mucha gente se quedaría en la calle. Toda la gente que integra la Plataforma son muy buenas personas, siempre nos han ayudado ".

Remedios: "Invertí todo para curar a mi hijo"

Remedios, así que se le pide por su caso, no puede contener las lágrimas. El sábado, durante la ocupación, se desmayó de la emoción. Tiene 62 años y un hijo adulto. "Me divorcié, perdí el negocio y dejé todo para ir a vivir en Murcia", explica, "pero al llegar allí, diagnosticaron leucemia linfática a mi hijo". Remedios se gastó todo el dinero que tenía en el tratamiento del Miguel, su hijo, que se pasó casi tres años hospitalizado. Estaba incapacitada para continuar pagando el piso: "llegó un momento en que invertí todo lo que tenía en curar a Miguel; me sugirieron que pidiera una dación, pero era de las primeras y no sabía cómo debía hacerlo, así que entregué las llaves y me fui". Estuvo dos años viviendo en casa de su madre, hasta que volvió a encontrar trabajo y alquiló un piso para ella y su hijo. "Llevaba tres años cuidando una anciana, pero su hija la internó en una residencia de ancianos, y así me volví a quedar sin trabajo con 62 años". "He recorrido todo Sabadell buscando trabajo, y en todas partes me decían: 'señora, usted debe jubilarse ya".

 

Hace un mes, Remedios comunicó a la propietaria que no podía seguir pagando el alquiler y su hijo la animó a acudir a la PAHC para buscar una solución: "yo no conocía la Plataforma, pero cuando fui a la reunión me acogieron con los brazos abiertos y me aseguraron que todo se había acabado. A partir de ahora, en el bloque, mi vida tiene que cambiar, porque no puedo seguir así. Tanto que he luchado para que mi hijo viviera, ahora no me puedo hundir aquí ". Remedios sólo desea visibilizar el trabajo incansable de las activistas de la PAH.

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