"""SIN PAPELES"""
Victoria tras una huelga de hambre en Bruselas

“Protestan contra la detención en sí
misma: detención de personas que
no han cometido más delito que no
tener los buenos papeles”. Así explicaba
la portavoz del Colectivo de
Resistencia a los Centros para Extranjeros
los motivos de la huelga de
hambre iniciada el 1 de marzo por
unas 100 personas encerradas en el
Centro de Internamiento para Extranjeros
(CIE) de Vottem (este de
Bélgica), con una capacidad para
160 personas. El 6 de marzo, unos
diez detenidos habían sido encerrados

20/03/08 · 0:00
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“Protestan contra la detención en sí
misma: detención de personas que
no han cometido más delito que no
tener los buenos papeles”. Así explicaba
la portavoz del Colectivo de
Resistencia a los Centros para Extranjeros
los motivos de la huelga de
hambre iniciada el 1 de marzo por
unas 100 personas encerradas en el
Centro de Internamiento para Extranjeros
(CIE) de Vottem (este de
Bélgica), con una capacidad para
160 personas. El 6 de marzo, unos
diez detenidos habían sido encerrados
en los calabozos del centro,
otros tantos eran trasladados a otro
CIE, pero unos 50 continuaban la
huelga y reclamaban su libertad. Las
concentraciones de apoyo se han sucedido
desde entonces, también ante
otros CIE. Según la Coordinación
e Iniciativa por los Refugiados y Extranjeros
(CIRE), la huelga de hambre
se extendió el 5 de marzo al CIE
127 bis, donde hay varias decenas
de huelguistas.

Estas protestas, según el CIRE, reflejan
la desesperación de los detenidos,
en algunos casos, familias con
niños, que saben que podrían ser regularizadas
en los próximos meses.
Las personas inmigrantes encerradas,
algunas detenidas en el puesto
de trabajo y con muchos años residiendo
en Bélgica, también denuncian
las condiciones de detención y
la duración de la misma, la incomunicación,
el aislamiento y la falta de
atención médica. Según el CIRE,
aunque estos problemas estructurales
vienen siendo denunciados desde
hace tiempo, las huelgas de hambre
estallan ahora porque una reciente
victoria de los ‘sin papeles’ en
Bruselas habría probado la eficacia
de estas formas de lucha.

Reconocer el arraigo

El 19 de febrero, tras 50 días de
huelga de hambre, los 162 ‘sin papeles’
encerrados en un céntrico
edificio (ver DIAGONAL 72) aceptaban
el acuerdo propuesto por la
Oficina para Extranjeros, logrando
su posible regularización. Según la
Unión para la Defensa de los ‘sin
Papeles’ (UDEP), es una victoria
importante porque ha obligado al
Gobierno belga a dar un paso al
que se negaba en redondo: reconocer
el arraigo, el llevar tiempo viviendo
en el país como criterio para
la regularización. El acuerdo alcanzado,
implícitamente, regulariza
a casi la mitad de los huelguistas
por su arraigo. “Estos 162 ‘sin papeles’
son la vanguardia de lo que
se podrá hacer más tarde para
otros miles: obtener por fin del Gobierno
criterios de regularización
claros”, afirmó a la prensa belga el
abogado Alexis Deswaef.

Por otro lado, prosiguen en Francia
las huelgas de hambre y protestas
de las personas detenidas en los
CIE de Vincennes y Mesnil-Amelot,
ambos cerca de París. Los grupos de
solidaridad denuncian que la violencia
policial contra las protestas se ha
incrementado espectacularmente:
el 1 de marzo, en el CIE de Vincennes,
cuando parte de los encerrados
se negaron a volver a sus celdas y
realizaron un plante en uno de los
patios, los antidisturbios cargaron
con porras eléctricas, enviando a dos
personas al hospital.

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