La delegación de Gobierno responde a una asociación que "los antifascistas son igual de peligrosos"
Tres agresiones ultras en dos meses en Valladolid desde la apertura de un local de Democracia Nacional

El Ayuntamiento y Delegación de Gobierno evitan reunirse con la asociación Barrios contra el Racismo para tratar el aumento de la violencia fascista.

, Madrid
09/07/13 · 19:46
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Mural republicano pintarrajeado por los fascistas

La apertura de una sede de Democracia Nacional en Valladolid ha traído aparejada una escalada de violencia neonazi en la ciudad, saldada hasta la fecha con tres brutales agresiones en apenas dos meses y la sensación de impunidad con la que actúan sus autores. Al poco tiempo de que el grupo ultra abriera una sede en la calle Peña de Francia se produjo la primera agresión, en la calle Platerías, en la que un joven recibió dos puñaladas. En esta ocasión el autor del ataque fue identificado por la policía. Se trataba de un menor de edad que estaba recluido en un centro de menores de Zamora, con antecedentes, pero sobre él no se tomó ninguna medida adicional, hasta el punto de que en la pasada noche de San Juan fue visto de nuevo en Valladolid, con un nuevo permiso.

La subdelegación de Gobierno no ha querido reunirse con Barrios contra el Racismo, con el argumento de que “los antifascistas son igual de peligrosos”La segunda de las agresiones tuvo lugar en la calle Juan Mambrilla, justo delante de los murales republicanos pintados por el artista Manolo Sierra en la tapia de las dependencias deportivas universitarias. En esta ocasión el “motivo” aducido por los agresores –un grupo numeroso de unos siete u ocho nazis– a sus víctimas, dos jóvenes, es que no les gustaban las cazadoras que llevaban. Los ultras la emprendieron a botellazos, y una vez que los chicos estaban en el suelo, les propinaron patadas y puñetazos. Una de las víctimas quedó herido grave por el impacto de una botella en la cabeza. Cuando llegó la policía, en vez de interesarse por el estado de las víctimas, pidió a los dos agredidos que se identificaran. Dos de los autores fueron identificados días después en las inmediaciones del campo de fútbol cuando iban con el grupo UltrasVioletas a ver un partido. Les detuvieron pero les dejan en libertad.

La tercera agresión, en la calle Sábano, tuvo como víctima a un joven que días antes ya había sido objeto de un intento de agresión pero logró huir. En este segundo intento, dos encapuchados le siguieron y al grito de “rojo de mierda, ¿creías que te ibas a librar?” le apuñalaron en el abdomen y le golpean en la cabeza y al tórax, dejándole tirado inconsciente entre dos coches. En este caso los agresores no están identificados.

El colectivo Barrios contra el Racismo ha reaccionado ante estas agresiones y ha emitido comunicados de condena y convocado concentraciones ante la sede de Democracia Nacional, en las que se han vivido momentos de tensión provocados por los miembros de la organización ultra que increparon y fotografiaron a los participantes desde la puerta de la sede.

Por su parte, el Ayuntamiento vallisoletano ha decidido no intervenir en este asunto. Tras la primera agresión, el alcalde, Javier León de la Riva, manifestó que era un incidente aislado y que por tanto no tenía importancia. La subdelegación de Gobierno no ha querido reunirse con Barrios contra el Racismo, con el argumento de que “los antifascistas son igual de peligrosos”. Con quién sí se ha reunido es con las dos asociaciones de vecinos de la zona aledaña a la sede de la calle Peña de Francia (El Refugio y la Rondilla), indicándoles que “estén tranquilos, que iban a poner más policía”. A este respecto, el colectivo Barrios contra el Racismo ha manifestado a DIAGONAL que “no se necesita más policía sino que la que hay actúe en consecuencia; tiene medios humanos y físicos suficientes para detener a los agresores, pero una parte importante de la policía (no toda) ofrece impunidad a los agresores; de hecho se han obtenido pocos datos de la policía, como si estuvieran intentando taparles”.

Para este colectivo, “la experiencia indica que cuando las organizaciones tienen locales o sedes abiertas repuntan las agresiones, pues se aglutinan todos los fascistas de la ciudad, y cuando se ha conseguido que se cierren, disminuyen las agresiones”. Por ello “Barrios contra el Racismo” ha pedido a las asociaciones de vecinos que transmitan a la subdelegación del Gobierno que se precinte la sede, pero el subdelegado se ha lavado las manos manifestando que en ese tema no puede hacer nada.

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comentarios

1

  • |
    Rosendo
    |
    29/07/2013 - 11:56am
    Esto solo se arregla de una forma......A por ellos.