MARRUECOS // DENUNCIAN COMPLICIDAD EUROPEA
Nueva muerte por disparos en la frontera de Melilla

Un grupo de inmigrantes sin
papeles intentó, el 31 de diciembre
un nuevo ‘salto’ de
la valla fronteriza de Melilla.
Militares marroquíes lo impidieron
dejando varios
heridos graves y un muerto.

22/01/09 · 0:00
Edición impresa
JPG - 3.5 KB
SALTO DESESPERADO. Inmigrantes intentan pasar la frontera de Beni Enzar.

“Estaban camino de la frontera [en
la zona de Farhana] y todavía les faltaría
aproximadamente un kilómetro.
En una vaguada les estaban esperando
los soldados marroquíes
porque seguramente hubo un chivatazo.

Les dieron el alto, muchos
salieron corriendo asustados, intentando
escapar del cerco y empezaron
a oírse tiros: les estaban disparando,
la gente se caía, sangraba, chillaba
de dolor”. Así narra José Palazón,
de la Asociación Pro Derechos
de la Infancia (Prodein) de Melilla, lo
acaecido en la madrugada del 1 de
enero, en lo que ha sido hasta ahora
el último intento de ‘salto’ fronterizo
de un grupo de entre 60 y 80 inmigrantes
sin papeles. El resultado del
operativo militar se saldó con un
muerto –de origen camerunés según
afirmaron sus compañeros– y unos
20 heridos de bala o con brazos y
piernas rotas y 14 detenidos.

Esta vez la propia agencia oficial
alauita de noticias, MAP, daba cuenta
de la muerte. El periódico marroquí
de la tarde, Almassae, se hacía
eco del hecho, al igual que al día siguiente
diversos medios españoles,
pero todos ellos en los términos de la
nota de prensa de esta agencia. Así,
según el comunicado, los inmigrantes
habrían intentado “forzar el paso”
y se habría tratado de un “asalto
particularmente violento”.

Nada que ver con la realidad, según
los testimonios recogidos por
Palazón: se trató de nuevo de un acto
de brutalidad de los soldados marroquíes
que, además de dispararles, “se
echaron con bastones de madera sobre
los sin papeles que se quedaron
quietos y tranquilos y a algunos les
rompieron piernas, brazos...”. Entre
14 y 20 personas, según los testimonios,
fueron trasladas al hospital
mientras los 14 detenidos eran llevados
a la comisaría de Nador, donde
permanecieron encerrados dos días.
“Se ve que han estado interrogándolos”,
interrogándolos”,
relata Palazón. Posteriormente,
“si siguieron el procedimiento habitual
de las autoridades marroquíes,
habrían sido trasladados a Oujda”,
ciudad fronteriza con Argelia a unos
50 km de Melilla, para hacerles pasar
la frontera “por la noche, porque
es una frontera cerrada donde no
puede haber tráfico ni de personas ni
de mercancías. Como la frontera no
está definida, es campo abierto, si los
soldados argelinos los ven, pues, disparan”
al aire para rechazarlos.

Las reacciones de rechazo de diferentes
organizaciones no se hicieron
esperar. La Asociación Pro Derechos
humanos de Melilla remitió una carta
al Gobierno español (http://melillafronterasur.
blogspot.com/) en la que
solicitan la suspensión de la colaboración
en materia de inmigración
con el reino alauita hasta que no se
aclaren los hechos. No entienden por
qué ninguna de las muertes acaecidas
en la frontera ha sido investigada,
pese a que “en la comisión de estos
hechos participa un helicóptero
del Estado español que ilumina el
campo exterior de Melilla, señalando
a los inmigrantes”.

Por su parte, SOS Racismo también
ha exigido la investigación de
los hechos, pues “el disparo en Marruecos
se hace con armas y balas
pagadas por España”. Esta asociación
solicita que el Estado español y
la UE suspendan los acuerdos migratorios
y las ayudas económicas y
logísticas y que no se firme con este
país ningún acuerdo para la devolución
de los ciudadanos de origen subsahariano,
para evitar “ser cómplice
de estas violaciones en el marco del
Convenio Europeo de derechos humanos”.
Por su parte, la Comisión
Española de Ayuda al Refugiado
añadía la exigencia de que “se garantice
la asistencia sanitaria y el acceso
de las ONG y los familiares a
los detenidos que, bajo ningún concepto,
deberán ser deportados al desierto,
a la tierra de nadie entre Marruecos
y Argelia, como viene sucediendo
en los últimos años”.

10,5 millones para Marruecos

En el verano de 2005 se produjeron
los primeros intentos masivos de saltar
las vallas que fueron repelidos a
tiros y golpes. Según Palazón, entonces
murieron 14 inmigrantes
subsaharianos. Desde entonces, regularmente,
tanto la policía como el
Ejército marroquí no dudan en frenar
a los inmigrantes que desesperadamente
se acercan a la zona fronteriza
española a tiros.

Según recuerda la Asociación Pro
Derechos Humanos de Andalucía
(APDH-A) “el 3 de julio de 2006 tres
subsaharianos murieron por disparos
de bala de la policía marroquí al
intentar cruzar la valla de Melilla.
Días después, el Gobierno español
dio al Gobierno marroquí 10,5 millones
de euros para mejorar los controles
fronterizos, sin vincular esta
concesión a la adopción de medidas
en materia de derechos humanos”.
Siempre según la APDH-A, “en la
noche del 28 de abril, 29 subsaharianos
fallecieron ahogados en las costas
de Al Houceima, después que la
Marine Royale marroquí pinchara
con cuchillos la embarcación neumática
en la que viajaban 60 personas
con destino a Almería”.

El 10 de noviembre el intento
de dos grupos de inmigrantes de
forzar el paso fronterizo de Beni
Enzar, se saldó con dos muertos,
según afirman varias fuentes, entre
ellas una periodista francesa.
Estas muertes han sido totalmente
silenciadas. Y es que, sostiene
la APDH-A, “desde finales de octubre,
cuando el temporal arrasó cerca
de cien metros de la valla que rodea
la ciudad autónoma, las medidas
de seguridad de la Guardia
Civil son extremas. Las autoridades
españolas pidieron el mismo
celo a sus homólogos marroquíes,
y de hecho fueron felicitados desde
España cuando se emplearon a fondo
en la represión”.

+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

SALTO DESESPERADO. Inmigrantes intentan pasar la frontera de Beni Enzar.
SALTO DESESPERADO. Inmigrantes intentan pasar la frontera de Beni Enzar.
separador

Tienda El Salto