ALEMANIA // PERSPECTIVAS ANTE LAS ELECCIONES ANTICIPADAS DEL 18 DE SEPTIEMBRE
A los neonazis no les va bien

La primera buena noticia es que las encuestas sobre
las elecciones anticipadas del 18 de septiembre
no conceden más que una remota posibilidad a la
entrada en el Parlamento federal de la candidatura
ultraderechista formada por el NPD (Partido
Nacional Democrático, neonazi) y DVU (Unión del
Pueblo Alemán, populista de ultraderecha).
Además, el proceso de confluencia del mundillo
neonazi nucleado por el NPD se desmorona y, con
éste, se desvanece el optimismo en sus filas surgido
tras el 9,2% de votos obtenido por este partido
en las regionales de Sajonia de diciembre de 2004.

12/06/06 · 20:27
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OBJETIVO: ENTRAR EN EL PARLAMENTO FEDERAL. El NPD ha desarrollado múltiples actos electorales: a la izquierda, una manifestación de simpatizantes neonazis.// Umbruch-Bildarchive

El sueño del NPD de liderar
una especie de ‘Frente
Popular’ de ultraderecha
ha durado apenas unos
meses. La debacle en las elecciones
regionales de Schleswig-Holstein
(febrero) y Renania del norte Westfalia
(mayo) devolvió al NPD a la periferia
mediática y dio la razón a sus
militantes, que criticaban la alianza
electoral con los populistas de la
DVU, una agrupación fantasma sostenida
y teledirigida por el multimillonario
ultraconservador G. Frey.
También resultó un fracaso el acto
más importante de toda la campaña
revanchista del NPD con motivo del
60 aniversario del final de la II
Guerra Mundial, que terminó en un
sonoro ridículo. Ni un solo metro
pudo avanzar la manifestación neonazi
del 8 de mayo en Berlín debido
a la presencia en las calles aledañas
de miles de contramanifestantes.
Esta vez, la aparición de docenas de
equipos de televisión de todo el
mundo obligó a la policía a no emplear
su acostumbrada “tolerancia
cero” con los antifascistas alemanes
y evitó que, como en numerosas
ocasiones anteriores, éstos fueran
apaleados.

De entre otros fracasos similares
podríamos destacar la denominada
‘Fiesta de los Pueblos’ el pasado junio
en Jena. Un concierto con varios
grupos ultras con el que los estrategas
del NPD esperaban confirmar el
acercamiento a las ‘Kameradschaften’,
los grupos locales (autónomos)
que conforman la trama subcultural
(y violenta) neonazi, una subcultura,
por cierto, hegemónica en no pocos
pueblos y ciudades del país. También
este acto fue un fracaso. El NPD
no tuvo mejor idea que presentar a
la escasa audiencia su propuesta de
“etnopluralismo para Europa”, una
“Europa de las patrias” en la que dan
la bienvenida, “incluso”, a Rusia y
Polonia. Un engrudo ideológico que
no es precisamente nuevo, pero que
no fue del agrado de los simpatizantes
en Jena, aferrados al viejo dogma
de “pueblo/raza superior”.

Vieja y nueva demagogia

Los intentos del NPD de renovar su
discurso fascista tienen, no obstante,
su principal expresión en el llamamiento
a luchar contra los recortes
sociales y contra el “sistema liberalcapitalista”.
El partido ultraderechista
más antiguo de Alemania dirige
explícitamente su actual estrategia
electoral a una clase media alemana
plagada de miedos debido a la “pérdida
de valores” y las incertidumbres
económicas que implica la “sociedad
del riesgo” neoliberal. Hasta
ahora todos los llamamientos neonazis
a sumarse o infiltrarse en plataformas
ciudadanas contra el desmantelamiento
del Estado del bienestar
no han encontrado eco alguno
entre los simpatizantes ultras.
Todo ha quedado, más bien, en un
gesto propagandístico para mantenerse
en la palestra mediática.

Pero, a pesar de que las Kameradschaften
y el NPD cuidan esta retórica
y estética anticapitalista, el elemento
clave integrador de la cultura
política ultraderechista en Alemania
sigue siendo la referencia mítica a
las tradiciones militaristas (especialmente
a la Wehrmacht, el Ejército
del III Reich) y al movimiento nacional-
socialista. En el caso del NPD,
en concreto, y evaporada su demagogia
social, sólo queda de su política
el intento de hegemonizar el campo
neonazi, un entramado racista y
excluyente basado en un nacionalismo
étnico (“de sangre”) y un patriarcado
de libro (la familia nuclear tradicional,
por encima de todo; el hombre
como guía, líder ‘natural’).

Campañas contra la exposición
Los crímenes de la Wehrmacht organizada
por una fundación privada
hace unos años, y las movilizaciones
de 2005 con motivo de los aniversarios
de los bombardeos aliados
a ciudades alemanas durante la II
Guerra Mundial, alimentan esa
identidad común y permiten establecer
un consenso entre las diversas
corrientes ultraderechistas. Pero
sobre todo permiten tender puentes
con amplios sectores conservadores
de la sociedad.

El hondo calado
del pasado militarista

El culto al militarismo, a la tradición-
incluido el espíritu de cuerpo
de militares o diplomáticos-, ocupa
una zona gris en el espectro político.
El pasado enero, el Ministerio
alemán de Defensa eliminaba, con
casi siete años de retraso, el nombre
de Werner Mölders, uno de los
aviadores estrella de la Alemania
nazi, de la base aérea de
Neuburg/Baviera. En 1998 el Parlamento
había aprobado una resolución
obligando a rebautizar instalaciones
militares que llevaran como
patrón a miembros de la Legión
Cóndor, como Mölders. El Ministro
de Defensa Peter Struck (SPD) sabía
el chaparrón que se le venía encima
y necesitó siete años para armarse
de valor. Para hacerse idea
de la reacción basta con entresacar
unas citas de entre las numerosas
cartas al director enviadas a diarios
de la zona de Neuburg: “Werner
Mölders tuvo una vida intachable.
Ayudó además a que España no se
convirtiera en un satélite soviético...”,
o “...el coronel Mölders fue
una persona y un soldado ejemplar,
que cayó en 1941 defendiendo la
patria de los bombardeos terroristas
aliados”. No es un caso aislado.
No es una institución marginal.

Esto no implica, sin embargo,
que círculos conservadores vinculados
a los partidos cristianodemócratas
vayan a hacer causa común
con los neonazis. Además son reflejos
en parte anclados en la cultura
política de la Guerra Fría.

Por su parte, la Alemania oficial,
política y mediática, tiende a poner
punto final, a dejar de “flagelarse
día a día con el recuerdo del Holocausto”.
Muchos alemanes ancianos
y adultos en general están “hartos
de purgar por el genocidio judío”.
La “normalización”, el pasar
página, sin embargo, entregaría el
tema del III Reich a la ultraderecha.
Aparcar el tema significaría dejar a
las nuevas generaciones sin amparo
explicativo frente a la elaborada
demagogia neonazi. De hecho, es
en escuelas e institutos donde el
NPD y sus anexos invierten mayores
esfuerzos propagandísticos.
Alemania está, pues, condenada a
la memoria.

Esperando al guía

El NPD se encuentra actualmente
en una encrucijada. Los cabecillas
del partido intentan preparar un
cóctel que contenga la dosis adecuada
de oposición al sistema para
seguir siendo creíbles ante su clientela
habitual; al mismo tiempo, la
fórmula debe incluir una porción
de capacidad integradora para tener
así influencia y relevancia social
entre el ciudadano medio. Su
esperanza electoral es que les caiga
del cielo un Haider [fundador de
un partido xenófobo que llegó a gobernar
en coalición en Austria].

Es un proceso en marcha que se
apoya ya en una hegemonía cultural
en algunas zonas, sobre todo en
Sajonia, y contra el que desde diversos
ámbitos se pretende oponer
una red de tolerancia y democracia
de base.

El espectro social del fascismo alemán

Desde 1990, se han registrado
133 asesinatos racistas
en Alemania. Muchos
fueron obra de ultraderechistas
declarados, otros de
«simples ciudadanos». El
NPD y los grupos de su
entorno azuzan a diario la
exclusión, pero en su voz
marginal se escucha el eco
indeleble del centro de la
sociedad. De hecho, el voto
ultraderechista crónico se
puede encontrar en regiones
ricas como Baden-Würtemberg
o Hamburgo y deprimidas
como Brandemburgo o
Bremerhaven.
Varios estudios elaborados a
mediados de los '90 revelan
que los votantes de extrema
derecha están más satisfechos
con su situación económica
y con las perspectivas
futuras que los del Partido
Socialdemócrata o el PDS,
por ejemplo. También habría
que destacar algo que se
olvida al hablar de las tendencias
neofascistas: es un
mundo de hombres. El 60%
del voto del NPD y el 70%
de sus afiliados son varones.
El papel de encarnizados
guías del racismo lo juegan
los jóvenes, y eso a pesar de
sus objetivas y subjetivas
mejores oportunidades en la
vida que las mujeres.

Luis M. Rivas es redactor
de [Ir a belinsur->http://www.berlinsur.de]

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comentarios

2

  • |
    anónima
    |
    01/06/2012 - 8:43am
    <p class="spip">El mundo está conmovido por una espiral de numerosos episodios de grave violencia practicados por los fanáticos grupos neonazis. Es cierto que la realidad actual no se compara a la que tuvo el mundo en los años 30 y 40 del siglo pasado, pero en América existen antisociales que impulsan y organizan una violencia sanguinaria. Ahora no existe la crisis económica y política que precedió al gran desastre de la Segunda Guerra Mundial, pero también hay quienes aprovechan la crisis social y la carencia de planes de desarrollo democrático y solidario, para fomentar la violencia del racismo, odio al extranjero, al judío o a cualquiera cuya identidad cultural no sea compatible con el objeto de su odio. Hoy no se siente un real peligro neofascista y menos una república neonazi, pero los hechos demuestran a un grupo de antisociales ambicionando poder. Tengamos presente la existencia en América Latina de una juventud minoritaria que carece de modelos de identidad solidaria y democrática, entregándose fanáticamente, en el caso del Perú, al violento liderazgo de los nazis Víctor Baca Minetti y Ricardo de Spirito Balbuena, a la tenebrosa simbología, analgesia moral, conmoción social en determinados sectores e incluso la pasividad cómplice ante situaciones de flagrante injusticia como ha sucedido en algunas recientes agresiones y asesinatos. Vemos desconcertados la ausencia de reacción comprometida con la ayuda a la víctima, o la existencia de gentes tatuadas con la esvástica que hacen publicaciones con alarmantes consignas, ideas fijas y simbología nazi; desadaptados que adoctrinan a jóvenes de trece a quince años y grupos que marcan un territorio del odio a base de golpes con bates de beisbol, puntapiés y la norma dominante que obliga la obediencia ciega al cabecilla. Sin embargo, lo más grave del problema es la indiferencia de las autoridades ante este grave riesgo y su incapacidad para hacerle frente, así como la ineptitud de quienes alientan en sus prácticas y discursos el descrédito de las instituciones democráticas. Hoy día la lucha por la libertad, la igualdad y la fraternidad tiene un importante espacio en la Constitución y en el Código Penal, pero todavía falta que cada uno de nosotros ocupe su lugar para evitar usuarios del odio, violencia e intolerancia. Es necesario prevenir mediante la educación de una real convivencia de solidaridad cívica, al lado de políticas integradoras y socializadoras, haciendo el trabajo en equipo para revertir esta inquietante realidad.</p> <p class="spip">http://cronicas-de-spectator.blogspot.com/2012/03/la-sombre-del-yunque-en-espana.html http://diepresse.com/home/panorama/welt/731374/NeonaziMorde_Weitere-Festnahme-in-der-Schweiz http://asalto-neonazi-a-mexico.blogspot.com/2008/10/las-dos-cabezas-de-la-hidra.html http://www.ajuaa.com/news/shockmental/15286-Neonazis-Rusos-decapitando-Chechenio.html http://www.robertlindsay.wordpress.com/2009/09/04/neonazis-rusos-video-de-la-decapitacion/ http://www.sangre-y-plomo.com/2011/12/terroristas-decapitan-una-chica-delante.html http://elcomercio.e3.pe/ima/0/0/0/2/5/25575.jpg http://1.bp.blogspot.com/-jIrV-HdjBfQ/T4BnD1XnauI/AAAAAAAADfY/_M2j94aNxYw/s1600/Victor%2BBaca%2BMinetti.jpg</p> <p class="spip">En las dos últimas páginas figura el führer peruano Víctor Baca Minetti con sus discípulos Javier Christian Aliaga Cornejo, Armel Alberto Torres Zen, Karen Montes Camero, Samir Euscategui Arnao, y René Lira Barreto; alumnos de la Pontificia Universidad Católica del Perú.</p>
  • |
    anónima
    |
    01/06/2012 - 1:28am
    <p class="spip">El mundo está conmovido por una espiral de numerosos episodios de grave violencia practicados por los fanáticos grupos neonazis. Es cierto que la realidad actual no se compara a la que tuvo el mundo en los años 30 y 40 del siglo pasado, pero en América existen antisociales que impulsan y organizan una violencia sanguinaria. Ahora no existe la crisis económica y política que precedió al gran desastre de la Segunda Guerra Mundial, pero también hay quienes aprovechan la crisis social y la carencia de planes de desarrollo democrático y solidario, para fomentar la violencia del racismo, odio al extranjero, al judío o a cualquiera cuya identidad cultural no sea compatible con el objeto de su odio. Hoy no se siente un real peligro neofascista y menos una república neonazi, pero los hechos demuestran a un grupo de antisociales ambicionando poder. Tengamos presente la existencia en América Latina de una juventud minoritaria que carece de modelos de identidad solidaria y democrática, entregándose fanáticamente, en el caso del Perú, al violento liderazgo de los nazis Víctor Baca Minetti y Ricardo de Spirito Balbuena, a la tenebrosa simbología, analgesia moral, conmoción social en determinados sectores e incluso la pasividad cómplice ante situaciones de flagrante injusticia como ha sucedido en algunas recientes agresiones y asesinatos. Vemos desconcertados la ausencia de reacción comprometida con la ayuda a la víctima, o la existencia de gentes tatuadas con la esvástica que hacen publicaciones con alarmantes consignas, ideas fijas y simbología nazi; desadaptados que adoctrinan a jóvenes de trece a quince años y grupos que marcan un territorio del odio a base de golpes con bates de beisbol, puntapiés y la norma dominante que obliga la obediencia ciega al cabecilla. Sin embargo, lo más grave del problema es la indiferencia de las autoridades ante este grave riesgo y su incapacidad para hacerle frente, así como la ineptitud de quienes alientan en sus prácticas y discursos el descrédito de las instituciones democráticas. Hoy día la lucha por la libertad, la igualdad y la fraternidad tiene un importante espacio en la Constitución y en el Código Penal, pero todavía falta que cada uno de nosotros ocupe su lugar para evitar usuarios del odio, violencia e intolerancia. Es necesario prevenir mediante la educación de una real convivencia de solidaridad cívica, al lado de políticas integradoras y socializadoras, haciendo el trabajo en equipo para revertir esta inquietante realidad.</p> <p class="spip">http://cronicas-de-spectator.blogspot.com/2012/03/la-sombre-del-yunque-en-espana.html http://diepresse.com/home/panorama/welt/731374/NeonaziMorde_Weitere-Festnahme-in-der-Schweiz http://asalto-neonazi-a-mexico.blogspot.com/2008/10/las-dos-cabezas-de-la-hidra.html http://www.ajuaa.com/news/shockmental/15286-Neonazis-Rusos-decapitando-Chechenio.html http://www.robertlindsay.wordpress.com/2009/09/04/neonazis-rusos-video-de-la-decapitacion/ http://www.sangre-y-plomo.com/2011/12/terroristas-decapitan-una-chica-delante.html http://elcomercio.e3.pe/ima/0/0/0/2/5/25575.jpg http://1.bp.blogspot.com/-jIrV-HdjBfQ/T4BnD1XnauI/AAAAAAAADfY/_M2j94aNxYw/s1600/Victor%2BBaca%2BMinetti.jpg</p> <p class="spip">En las dos últimas páginas figura el führer peruano Víctor Baca Minetti con sus discípulos Javier Christian Aliaga Cornejo, Armel Alberto Torres Zen, Karen Montes Camero, Samir Euscategui Arnao, y Rene Lira Barreto; alumnos de la Pontificia Universidad Católica del Perú.</p>
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