"""MENOS LETALES"" | EL USO DE MUNICIÓN PARA DISOLVER MANIFESTACIONES"
El negocio millonario de reprimir protestas

El Gobierno ha comprado 15 millones de euros en gas lacrimógeno, fumígenos y otros instrumentos represivos a la empresa Falken, de la familia Bardisa Jordá.

, Madrid
09/05/12 · 8:00
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"Nosotros somos policías y tenemos
una serie de herramientas,
como un carpintero tiene un martillo
o como un pintor tiene un pincel”,
explicaba un antidisturbios en
un programa emitido recientemente
en televisión. En la pasada jornada
de huelga se pudo ver cómo las
fuerzas del orden sacaron a la calle
muchas de estas herramientas en
Barcelona. Gas lacrimógeno y pelotas
de goma fueron utilizados
contra miles de manifestantes en
plaza Catalunya, una dinámica que
tiene pinta de volverse habitual a la
vista de la criminalización que el
Gobierno está haciendo de los movimientos
sociales. A pesar de que
ya hay una víctima mortal causada
por balas de goma y sobrepasa la
veintena las personas que han perdido
un ojo por su uso en el Estado,
y de que otras armas también denominadas
“menos letales”, como
las pistolas Taser o el gas pimienta,
son calificadas por Amnistía
Internacional como herramientas
de tortura, las fuerzas de seguridad
las tienen entre su equipo, en muchas
ocasiones como dotación básica.

SPRAY. Una de estas armas “menos
letales” es el spray de autodefensa,
un aerosol formado a partir
de la capsaicina, compuesto que
produce espasmos, irritación de
la piel y dificultad para respirar
durante un tiempo promedio
de media hora, y que en España
contiene también un 5% de gas
lacrimógeno CS. Este aerosol,
que se ha relacionado con la
muerte de al menos 61 personas
en EE UU, es parte del equipo básico
de las policías locales de
Baleares, Canarias y Comunidad
Valenciana
. También es dotación
complementaria en varios municipios
de Extremadura, Cantabria y
Galicia, como Ferrol, donde a finales
de enero fue utilizado en
una protesta de astilleros. En junio
de 2011, el Ministerio de
Interior sacó a licitación una compra
de sprays de defensa personal
por un importe de 97.000 euros
para reponer los 105.000 euros
en spray que compró en 2005.
Aunque en la mayoría de los países
europeos su uso está limitado
a la policía, en España cualquier
ciudadano mayor de edad puede
comprar este tóxico por un módico
precio que va de los diez a los
20 euros.

PISTOLAS ELÉCTRICAS. El Taser,
una pistola que dispara cargas eléctricas
paralizantes, despertó la alarma
social hace varios años, después
de que Amnistía Internacional cifrara
en medio millar los muertos por
su causa sólo en Estados Unidos.
Esta pistola eléctrica, que parece un
artículo de juguete, sigue siendo utilizada
por la Guardia Civil, Mossos
d’Esquadra, Policía Nacional y policías
locales
. Aunque no hay información
en el BOE sobre las compras
de estas pistolas eléctricas, ya que
Soler i Associats, distribuidora oficial
del Taser, tiene un contrato de
confidencialidad con el Gobierno, en
su página web se puede ver que cada
una de estas ‘pistolitas’ cuesta de
550 a 3.200 euros. Su uso está
especialmente extendido en Canarias, 
Cataluña y Comunidad Valenciana.

PORRAS EXTENSIBLES. El
Departamento de Interior vasco
restringió en 2005 a la Ertzaintza
el uso de las defensas o porras extensibles
“dada su potencial peligrosidad”.
De hecho, pocos meses
después, en julio de 2005, un hombre
murió en una comisaría de
Roquetas de Mar (Almería) tras
ser golpeado con este tipo de porras
por agentes de la Policía
Local. Aún así, su uso sigue siendo
habitual por parte de la
Guardia Civil de Tráfico, que ese
mismo mes adquirió 3.000 de estas
armas, y por los Mossos
d’Esquadra, a los que la
Generalitat dotó en 2010 con
11.000 porras extensibles metálicas
por las que pagó más de
370.000 euros a Usis Guirao, una
empresa catalana que igual vende
productos de electrónica que armas
y uniformes. Canarias y
Levante son los que más han
apostado por este tipo de armas
tachadas de “menos letales”, pero
otras policías locales también
las cuentan entre su equipo. En
Madrid, la policía local recibe como
dotación la defensa extensible,
y en la normativa de la
Comunidad Valenciana se especifica
el uso de la extensible metálica,
prohibida en Canarias y otras
comunidades. La ASP, que es la
porra extensible más común en
manos de los cuerpos de seguridad,
la distribuye en España Soler
i Associats, misma empresa que
comercializa el Taser, y su precio
ronda los cien euros.

GASES LACRIMÓGENOS. Como
en Grecia, Egipto y Bahrein, donde
se cuentan varias decenas de muertes
por su uso, los cuerpos de seguridad
españoles han vuelto a utilizar,
por primera vez en 16 años, el
gas lacrimógeno para reprimir manifestaciones
.
Para ello ya se prepararon
en diciembre de 2011 con una
compra de este gas por cerca de un
millón de euros a la empresa Falken,
una de las niñas bonitas del gobierno
para la compra de esta “herramienta”.
El gas lacrimógeno utilizado
en España es el CS, clasificado
como “no letal” a pesar de causar un
severo daño en pulmones, corazón
e hígado. Eso sí, en espacios cerrados
sí se ha señalado su carácter letal.
Falken, empresa de la familia de
Ismael Bardisa Jordá, diputado del
PP por Madrid desde 1996 hasta
2008 y actualmente miembro del
Consejo Consultivo de la
Comunidad de Madrid, ha sido adjudicataria
de hasta 46 contratos públicos
para proveer al Gobierno español
de gas lacrimógeno y fumígenos
especialmente, pero también de
grilletes, máscaras anti-gas o balas
de goma. Muchos de estos contratos
fueron por procedimiento negociado
y sin publicidad. En estos 17
años, Falken ha recibido más de 15
millones de euros del erario público.

BALAS DE GOMA. Las balas de goma
se utilizan en España desde los
‘70 y, a pesar de que desde entonces
han provocado que una veintena de
personas perdieran un ojo y la
muerte de Iñigo Cabacas el 29 de
marzo
, el Gobierno español sigue
optando por su uso. Desde 2008 está
abierto a licitación un contrato
público para proveer de bolas de
caucho a la Guardia Civil por un importe
inicial de 86.000 euros,menos
de los 114.000 que se gastó en 2005
en este tipo de munición, pero mucho
más del importe que se destinó
en los 90’, década en la que se adjudicaron
dos contratos por 53.900 y
27.000 euros. Mientras, las policías
autonómicas afirman que van a empezar
a relevar su uso por el de los
lanzadores BT y las balas de foam,
que comenzaron a adquirir el año
pasado, cómo no, a Soler i Associats.
La alternativa tampoco está libre
de polémica, ya que entre sus
efectos está la inhibición muscular
temporal y hasta 45 días con dolores
en la zona, y ya se ha alertado
de su peligrosidad a distancias menores
de 25 metros.

Alto gasto en munición

600 Taser en manos de las fuerzas de seguridad

Hasta junio del año pasado, la empresa catalana Soler i Associats, distribuidora oficial del Taser en España, había vendido 600 de estas pistolas al Ministerio de Interior y Defensa. Cada una de ellas tiene un precio que va de los 550 a los 3.200 euros.

Pelotazos de goma a 90 céntimos la unidad

Desde 1998, el Gobierno se ha gastado más de 195.000 euros en balas de goma, y hay anunciado un concurso público con un presupuesto inicial de 86.000 para adquirir 100.000 balas más. Cada una de las balas de goma que el Gobierno va a adquirir costará cerca de 90 céntimos, casi el doble que en los '90.

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comentarios

3

  • |
    anónima
    |
    10/05/2012 - 12:58am
    <p class="spip">Buscando un poco más, ya veo lo que ha pasado: lo habéis confundido con Xuban Nafarrate, quién sí que recibió un disparo el 29M pero por suerte no fue mortal.</p> <p class="spip">Un saludo!</p>
  • |
    anónima
    |
    10/05/2012 - 12:58am
    <p class="spip">Buscando un poco más, ya veo lo que ha pasado: lo habéis confundido con Xuban Nafarrate, quién sí que recibió un disparo el 29M pero por suerte no fue mortal.</p> <p class="spip">Un saludo!</p>
  • |
    anónima
    |
    09/05/2012 - 11:55pm
    Solo apuntar que a Iñigo Cabacas le dispararon el jueves 5 y murió el lunes 9 de abril y no el 29 de marzo como decís.
  • Foto: Ramón Fornell
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