CATALUÑA // LOS MOVIMIENTOS SOCIALES FRENTE A LOS MÉTODOS DE LOS MOSSOS D'ESQUADRA
La policía del futuro se despliega

En los últimos 15 años se han desplegado por
toda la Comunidad Autónoma catalana los
llamados Mossos D’esquadra. El nuevo cuerpo se
ha vendido con una imagen de modernidad.

05/06/06 · 23:51
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Orianomada

Su apariencia de modernidad
le permite distanciarse
de la imagen franquista
que aún hoy tienen policía
española y guardia civil para buena
parte de la población catalana. Para
esto usaron dos máximas: son nuevos
(sin pasado, este no puede ser
oscuro) y son de los nuestros (o sea
son catalanes, ya no son una “fuerza
de ocupación”).

Su modelo público es Canadá
y la Europa nórdica. Se obvian
los expertos alemanes y se esconden
los entrenamientos en Israel.
Son una policía ‘integral’ y de
‘proximidad’ que ahora ha ‘entrado’
en Barcelona para imponer
el cumplimiento estricto de
unas leyes, ‘para todo el mundo
iguales’, ni más ni menos.
Se quiere una policía más informativa
que coercitiva. Que ya no
esté encerrada en comisaría, sino
que cope las calles de forma masiva.
Que no vaya al lugar del delito,
sino que se adelante a éste. No en
vano su actual eslogan publicitario
es “Más cerca”, lo que para los movimientos
sociales significa “notar
su aliento en la nuca y la proximidad
hasta en la intimidad”, tal y como
se lee en la revista de la campaña
“Tomb antirepressiu”.
En relación a estos movimientos
la estrategia ya está bien definida.
Tal y como se cuenta en los
cursos de la Escuela de Policía de
Catalunya, en la China emplean
una técnica para cazar pájaros
consistente en golpear los árboles
con largos palos para asustar a las
aves, y que éstas no puedan pararse
nunca a descansar, hasta que
les estalla el corazón. En Catalunya
se quiere que los pájaros sean
los militantes.

Pero a la hora de la verdad...
Con los mossos se tendría que
acabar el ‘porque me sale de los
cojones’, la violencia gratuita y la
estética casposa; pues las policías
‘europeas’ y ‘democráticas’ no
son así. Pero la dura realidad es
muy diferente. Las denuncias por
maltratos y abusos se multiplican
en solo unos meses, desde su despliegue
por Barcelona. Una de las
últimas, en que una chica de 18
años denunció abusos sexuales
tras ser detenida el día del mediático
‘macrobotellón’, ha obligado
a la Consellera del Interior,
Montserrat Tura, a disculparse.
En el Colegio de Abogados crece
el malestar por la prepotencia hacia
los propios letrados.
Según fuentes oficiales del cuerpo
autonómico, esto se debe a una
plantilla “extremadamente joven e
impaciente”, según recogió El
Periódico en su edición del 9 de mayo.

Pero hay otros análisis diferentes:
“el supuesto modelo nórdico
de los mossos se estrella contra
nuestra estructura social de desigualdad,
precariedad e injusticia”,
se insiste desde el Tomb.
Y si esto sucede en Barcelona, en
sólo unos meses, aún peor es en las
comarcas donde ya hace años del
despliegue. Como por ejemplo
Berga, una población de solo
16.000 habitantes. Su alto sentimiento
independentista siempre se
había asociado a los problemas de
integración que ‘sufría’ la Guardia
Civil. Con los mossos estos no tenían
sentido. Pero la verdad es que
en verano de 2004 la población ya
vivió una pequeña revuelta juvenil,
por los constantes controles y arbitrariedades
con la excusa de perseguir
el consumo de drogas. Un año
más tarde, durante las fiestas locales
de 2005 los mossos no acudieron
a las llamadas de auxilio durante
una pelea desencadenada en
el espacio de las barracas alternativas.
Esa noche murió asesinado el
joven activista social Josep María
Isanta. Al margen de todos los interrogantes
que envuelven este caso,
Tura salió al Parlament a hacer su
análisis: “no es normal que una población
tan pequeña tenga cuatro
ateneos libertarios y tres casals independentistas”.

O sea, el problema
es que la gente es demasiado
rebelde. El abismo entre policía y
ciudadanía se ensancha y el “modelo
mossos” va haciendo aguas.
Ante la presión policial permanente
las respuestas antirepresivas
se suceden a los golpes. Estos
días se celebra la más novedosa, el
‘Tomb Antirepressiu’, en su segunda
edición. Está planteado como
una ‘maratón’ de actos a celebrar
entre el 13 y el 27 de mayo,
coordinando espacios de diferente
sensibilidad. Desde los anarquistas
detenidos en septiembre de
2003 hasta los presos políticos independentistas,
pasando por los
montajes policiales u otros casos
de menor gravedad penal.

Entre estas fechas se difunden
los diferentes casos en charlas y
acciones. Juntando los recursos de
cada colectivo se imprime un cartel
de grandes dimensiones y una
publicación en tabloide con 5.000
ejemplares gratuitos. Este periódico,
consultable en la web moviments.
net/tombantirepressiu, es
una de las iniciativas más interesantes,
al ser un verdadero anuario
del ‘estado de la represión’, incluyendo
algunos análisis relacionados.
Su distribución masiva lo convierte
en una buena herramienta
de socialización. El Tomb acaba
el 27 de mayo con una manifestación
en Lleida.

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